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María Isabel Bárbara Llaudés Santiago, la ‘princesa del pop’


KARINA EN DIRECTO – ¡A su aire! (1974) from anabel amiens on Vimeo.

María Isabel Bárbara Llaudés Santiago, más conocida como Karina, es Cantante y actriz española nacida en Jaén el 4 de Diciembre de 1945. Actualmente vive en Torrelodones.

A principios de la década de 1960 comienza a trabajar en el programa musical Escala Hi-Fi de TVE. Emilio Santamaría, padre de la cantante Massiel, se hizo su manager, quien le llevó a firmar su primer contrato discográfico con la casa Hispavox.

En 1964 graba su primer álbum con el que tiene un considerable éxito en Venezuela. En 1965 se presenta al Festival de Mallorca con Me lo dijo Pérez y, aunque quedó segunda, fue todo un éxito.


Pérez from anabel amiens on Vimeo.

Grabó Muñeca de Cera, versión en español del tema con el que France Gall acababa de ganar el Festival de Eurovisión (Poupée de cire, poupée de son) de Serge Gainsbourg, consigue entrar en el panorama musical español con la versión del éxito de France Gall Poupée de cire, poupée de son, lo que le da la posibilidad de mostrarse ante un público mayor.


luxembourg winner from anabel amiens on Vimeo.

Su hermano Paco se sumaría al grupo de managers de Karina junto con Santamaría. Tras numerosos éxitos, en 1966 le entragan la Medalla de Oro como Mejor Cantante «Yeyé». A finales de los 60 rueda tres películas cuyas bandas sonoras consiguen mucho éxito. Comienzan sus más sonados éxitos como Las flechas del amor.


Flechas Del Amor (1968) from anabel amiens on Vimeo.

Regresarás, El baúl de los recuerdos, Romeo y Julieta, Fiesta, Colores, Las flechas del amor, etc. Su carrera se extiende a otros países europeos.


GALAS DEL SABADO (1970) from anabel amiens on Vimeo.
KARINA – REGRESARAS (REMASTERIZADO) YOU TUBE from anabel amiens on Vimeo.
Karina-Concierto para Enamorados from anabel amiens on Vimeo.

En 1970 se celebra en Osaka (Japón) la Exposición General de primera categoría y TVE, bajo la dirección de Valerio Lazarov, graba en esta ciudad su programa “Osaka Show” con la participación de Karina, Massiel, Julio Iglesias y Miguel Ríos.



Colors (Colores) Osaka Show 1970 from anabel amiens on Vimeo.
Colors (Colores) Osaka Show 1970

En 1971 participa y gana el programa «Pasaporte a Dublín» concurso en el que participaron entre otros Nino Bravo, Los Mismos, Rocío Jurado, etc. y en el que se elegía al representante de España en el Festival de la Canción de Eurovisión.


Pasaporte a Dublin from anabel amiens on Vimeo.

Ese mismo año, por tanto, representa a España en Eurovisión, en Dublín, con el tema En un mundo nuevo, de Rafael Trabucchelli y Tony Luz (su novio).

Quedó en segunda posición, con 116 puntos, algo de lo que siempre se ha sentido orgullosa. Con la experiencia eurovisiva hizo una película, del mismo nombre que su canción.


En Un Mundo Nuevo from anabel amiens on Vimeo.

Karina continuó su carrera hasta 1978 año en que Hispavox no le renovó su contrato discográfico, debido al cambio en la dirección general. Se mudó a México donde publicó numerosos discos de rancheras. Volvió a España en 1982, año en que nace su primera hija Azahara Díaz Llaudés (actual mánager de la artista). En 1989 nace su segunda hija Rocío Martínez Llaudés, durante estos años Karina se dedicó al cuidado de sus hijas.

A principios de los 90 se ve sometida a una operación de tiroides en la Clínica Universitaria de Navarra, que la mantiene durante 2 años alejada de los escenarios. Y no será hasta mediados de los noventa, cuando vuelve, gracias a la obra teatral Entrañables 60 cuyo éxito fue tal que los teatros se quedaban pequeños para acoger tanta afluencia de público. Por lo que los productores cambiaron el formato y pasó a convertirse en un espéctaculo a modo de macro-concierto, con el nombre de Mágicos 60.


LUNA BLANCA from anabel amiens on Vimeo.

En 2003 participa y gana el concurso de Telecinco Vivo cantando: los años dorados gracias al voto del público, en el que participaron numerosos cantantes de los años 60 y 70 como Tony Ronald, Juan Bau, Elsa Baeza o Braulio. Karina grabó el disco Gracias con ValeMusic.


Vivo Cantando 2003 from anabel amiens on Vimeo.

En ese año ganó por votación popular el concurso de Tele5 Vivo Cantando, en el que participaban antiguas estrellas de la canción española.

 

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Optical artist by Gianni Sarcone

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LIBRO SEMANAL

“Brillará de nuevo el sol…aunque todo siga igual”, cantaba, ya en los 70 y con más de una década de carrera a sus espaldas, Maribel Llaudes, Karina. La jienense intentaba encarar, con ese tema, a una nueva Karina, en un intento fallido por evolucionar de niña a mujer, de las canciones ingenuas a aquellas otras con pinceladas dramáticas. Sin embargo, como ella misma nos cuenta cuando la entrevistamos esta semana en el madrileño Café del Espejo, al público “no le gustaba esa Karina. El público siempre ha querido a la Karina de la sonrisa, a la festiva…De vez en cuando le gusta una balada pero una balada tipo Yo te diré o Regresarás. Las otras ya eran demasiado rotas”. Brillará de nuevo el sol sirve como metáfora de una mujer que, tras cincuenta años de carrera, varios divorcios y momentos de felicidad y de desdicha, siempre eligió la sonrisa y el ciego optimismo, el mismo que impregnaba sus canciones y el libro que publica MR Ediciones esta semana.

Esa Karina que tanto gustaba al público es la misma mujer que ahora publica una biografía titulada El baúl de mis recuerdos, en claro homenaje a la más popular de sus canciones, un himno que formó parte de aquellos años 60 en los que ella fue el máximo exponente de las ‘chicas ye-yé’, otro símbolo más de un desarrollismo y de una apertura hacia el exterior que cambiaba para siempre a la pacata España de la época. El libro se muestra claro, sin complejos, sin pretensiones, con sus Romeo y Julieta, sus Flechas del amor y con su famoso Baúl lleno de recuerdos. Con la segunda canción, Karina llegó a arrebatarles un número uno a los Beatles y se convirtió en un mito con sus luces y sombras, con sus éxitos y sus fracasos, con los halagos más estruendosos y las críticas más despiadadas. “Venir de provincias y en dos o tres años ser Karina y pegar un pelotazo tan joven fue muy duro. Estaba claro que tenía que bajar a los infiernos…”, admite sin perder ese aire de ingenuo optimismo que hizo que varias generaciones de españoles se enamorasen con sus canciones.

Antes de conocer el éxito y la derrota, Maribel Llaudes era una chica de provincias que, con tan sólo 13 años, llegó con su madre a un Madrid en ebullición y que, en poco tiempo y gracias a varios concursos radiofónicos, se convirtió en Karina cuando Torrebruno dijo aquello de “¡Uy, ¡qué niña tan carina!”.

La discográfica encontró un filón en aquella jovencita rubia de ojos claros que cantaba al amor con la ayuda de los mejores músicos de la época, con leyendas como Waldo de los Ríos o con el buen ojo del productor Rafael Trabuchelli. Ella era consciente de que la rodeaban los mejores: “Cuando escuché Regresarás o Tú y yo dije: “Madre mía, yo no merezco este arreglo”, dice con exceso de humildad). Sin embargo, seguía conservando su inocencia en un mundo, el de la música, repleto de lobos disfrazados de cordero. Ejemplo de ello, el día en el que acudió a que le realizasen unas fotografías en las que el fotógrafo pretendía convertirla en una ‘lolita’: “Yo nunca me he visto ni sexy ni nada parecido. Ni siquiera tengo fotos subidas de tono. El fotógrafo me hizo dos o tres fotos pero yo posaba tan mal que a punto estuvo de decirme: “Mira, vete ya pa tu casa…”. Yo fui con mi jersey y lo primero que me preguntó es si llevaba sujetador. Me dijo que me los quitase y que me pusiese una sábana. En la sala de espera estaba mi madre y yo me dije: “Si este hombre me hace algo yo chillo y viene ella”. Me puse la sábana pero Hispavox no quiso utilizar esa imagen tan atrevida”.

Con sábana o sin ella, Karina fue nuestra versión española de las France Gall o las Silvye Vartan de turno, la chica ‘ye-yé’ que, en pleno éxito, llegó a presentarse ante Adolfo Suárez cuando este era el director de TVE. La razón: sus compañeros de concurso en Pasaporte a Dublín, que elegía, en 1971, candidato a Eurovisión entre artistas como Nino Bravo o Rocío Jurado, creían que el programa estaba amañado a su favor. “Me dieron día y hora para ver a Suárez. Era media mañana y le dije que quería dejar el concurso. Insistí mucho en participar pero luego quería dejarlo”, afirma. “Mira Maribel, yo estoy muy liado; creo que ni te estoy escuchando. Vete a tu trabajo y déjame a mí trabajar. Creía que me ibas a decir algo importante”, le replicó el futuro primer presidente de la democracia.

Cuando el entuerto se aclaró, ella fue la finalmente elegida para acudir a Eurovisión con el tema En un mundo nuevo, compuesto por el que fue su novio, primer marido y parte fundamental de su carrera (compuso muchos de sus grandes éxitos), Tony Luz. La canción tuvo tanta repercusión que, un día, la jienense recibió la llamada de la mismísima Carmen Polo. La mujer de Franco quería conocerla y reclamó su presencia en el Palacio de El Pardo. La anécdota de lo que ocurrió aquel día daría para varios libros más. “Tony y yo estuvimos de pie, en un salón elegantísimo, y después de un rato, nos invitó a sentarnos y nos deseó buena suerte. Nos dijo que la canción le gustaba mucho a Paco y yo dije: “Pues mira qué bien. Paco será un primo suyo o algo así”. Yo en ese momento ni sabía quién era Paco, porque estaba muy nerviosa. Cuando salí pensé: “Claro, Paco debe ser el que nosotros llamamos el Generalísimo, que es Francisco”, asegura sin parar de reír.

Pese a la bendición franquista, ella ha odiado todas y cada una de las veces que la han considerado, de manera aleatoria y como a muchos otros artistas, una ‘cantante franquista’. “Las etiquetas son muy feas. Yo incluso las quito en la ropa”. Con aquella bendición se fue a Dublín, quedando en la segunda posición con aquel mítico vestido con un agujero, con aquel fallo de sonido que hizo que los millones de europeos que veían el certamen, no escuchasen la primera frase de la canción. Ella se vuelve a impregnar de humildad y se autoinculpa: “Estaba cantando la que iba delante de mí y, con su canción, pegué una cabezada por el cansancio acumulado de los ensayos. Cuando escuché la famosa flauta con la que comienza En un mundo nuevo (se pone a tararearla), eso me acabó despertando. Salí corriendo pero claro, no llegué a tiempo. El técnico sólo escuchó desde “las cosas claras verás” y fue cuando subió el sonido. Ese fallo ya se ha quedado como una anécdota para toda la vida. A veces me dicen: “Si hubieses cantado la primera frase, igual hubieras ganado”.

El triunfo eurovisivo supuso un cénit difícil de superar. Como ella misma reconoce, había llegado tan alto que la única opción, a partir de ese momento, era bajar. Apenas varios años después, en 1978, se enfrentó a una no renovación por parte de su discográfica, uno de las partes más duras de su vida. “No se puede echar a una persona sin darle una explicación, por joven que sea o por mucho que no te guste. Yo al fin y al cabo era una trabajadora de Hispavox. No sé por qué fue tan brusco diciéndome que la discográfica “no renovaba a horteritas”. Tras tres lustros de éxito, Karina se enfrentó a una cruda realidad. Sin sello discográfico, con un segundo divorcio a sus espaldas, afrontó los 80 “muy sola”. De los Waldo de los Ríos o Rafael Trabuchelli que habían confeccionado sus canciones, pasó a los bolos (palabra que ella detesta) en pueblos pequeños sin una mano que la asesorase. “Fue duro empezar a ir a sitios pequeñitos, bajar presupuestos… Sé bien lo que es tocar fondo”.

Sin embargo, el optimismo de sus canciones, es el optimismo de Karina. En plena gira de despedida, con sus músicos y sin esos playbacks musicales que tuvo que usar hace tres décadas, está feliz de ser abuela, de lo que consiguió y de la gente que se le acerca para decirle que es un mito. Ni siquiera recuerda con acritud o arrepentimiento una época, la de los 90, en la que coqueteó demasiado con la parte más amarillista y cruda de las revistas del corazón. De hecho, odia que pese más esa parte de su vida que la artística, la falta de respeto a la que se ha tenido que enfrentar en demasiadas ocasiones: “Me dicen que es porque yo he hecho cosas para que me lo falten pero yo me he respetado, pero he tenido que hacer cosas por necesidad. Eso es muy distinto a faltarse el respeto a uno mismo. Yo nunca me lo he faltado. En los 90 hubo un ‘boom’ de las exclusivas que te pagaban, que te solucionaban la vida…y una cae en eso. Una no es Santa Teresa del Niño Jesús”.

Una vez superada aquella mala fase, Karina sólo puede dar las gracias. El respeto se lo sigue dando el público que la saluda por la calle, aquel que se enamoró con sus Flechas del Amor, que se emociona con su Yo te diré o que ha soñado con Un mundo nuevo, canción de la que es fan hasta la mismísima Alaska. “Eran canciones amables, las que se llevaban en aquella época. Claro que entonces había canción protesta y follón político, pero mis temas eran para pasar el rato. Además, yo era así, nunca he sido demasiado rebuscada”. El mundo nuevo tras la crudeza del franquismo que anunciaba aquel tema es, seguramente, el que también comunicaba ella misma con sus canciones en aquellos años, los años en los que lo cursi se convertía en arte; cuando parecía que el mundo iba a cambiar y nunca cambió.

fin

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Τίποτα δεν είναι κρυμμένο προσεκτικά και δεν πρέπει να αποκαλυφθεί
κανένα μυστικό που δεν έρχεται να γίνει γνωστό. ” Ευαγγέλιο του Λουκά 12: 2

Nada hay cuidadosamente ocultado que no haya de revelarse
ni secreto que no llegue a saberse”. Evangelio de Lucas 12:2

superduque

descripción

Saluda a la ingratitud como una experiencia que enriquecerá tu alma.
(Auguste Rodin)

Cecilia, (La mejor cantautora española)

Evangelina Sobredo Galanes, siempre conocida artísticamente como Cecilia.

Evangelina Sobredo Galanes, nació en Madrid el 11 de octubre de 1948. Era hija de diplomáticos españoles, y por ese motivo viajó durante su infancia por distintos países.


Sus primeros recuerdos de la infancia son ingleses y abarcan unos cinco años. Ya, en la adolescencia, comienza a actuar en las fiestas del colegio de fin de curso, afición que ya no abandonó nunca.


Sus primeras composiciones son en inglés, pero posteriormente se inclina más a componer en su idioma materno, el español, cosechando así sus grandes éxitos. En 1970 forma el grupo Expresión, grabando un single (Have you ever had a blue day? y Try Catch the Sun).


En 1971, es contratada por la multinacional americana CBS, hoy en día Sony-Music. Graba un primer single Mañana y en la cara B Reuníos, dedicada esta última a los Beatles. Este primer disco pasa bastante desapercibido, pero es ya en 1972 al grabar su primer álbum Cecilia, cuando empieza a cosechar sus primeros éxitos con canciones como Dama Dama, Fui, Señor y Dueño o Nada de nada.

Cecilia – Dama Dama (Video Playback TVE 1975 ) from anabel amiens on Vimeo.

En 1973 se publica su segundo trabajo, Cecilia 2, con un aire más intimista y más maduro. Cabe destacar de este disco temas como Andar, Un Millón de Sueños, Mi Ciudad y Canción de Amor.

Es en 1975, después de editar varios singles cuando publica el álbum Un Ramito de Violetas, cuya canción la consagró para siempre.

Imagen del videoclip de ´Un ramito de violetas´, uno de los temas más célebres de Cecilia En este mismo disco se encuentra la canción Mi Querida España, con la que meses antes había tenido también un gran éxito. Este disco está además ilustrado con dibujos hechos por la propia artista, uno por cada canción.    Meses más tarde Cecilia representaría a Televisión Española en el festival de la OTI con la canción Amor de Medianoche. La letra era de ella y la música de Juan Carlos Calderón. Quedó clasificada en segunda posición. A finales de año, publica su cuarto trabajo, que consiste en nuevas versiones de éxitos de años atrás incluyendo además la canción del festival.

En 1976, mientras trabajaba en su siguiente disco dedicado a poemas de Valle Inclán, publica el single Tú y Yo, con gran éxito durante ese verano. En la madrugada del 2 de agosto fallecía en accidente de tráfico a la vuelta de un concierto en Vigo. Cecilia era por entonces la cantante y autora de España más cotizada de la época.

Fue la única española en el dramático Club de los 27. El que forman Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain y, desde fecha reciente, Amy Winehouse. Todos ellos murieron a esa edad. Al igual que Evangelina Sobredo, esa chica madrileña que triunfó como cantautora bajo el nombre artístico de Cecilia.

Nacida en octubre de 1948, a Cecilia le quedaban un par de meses para cumplir los 28. Pero dio su último concierto en Vigo, en la sala Nova Olimpia, el 2 de agosto de 1976. Esa madrugada, de regreso en coche a Madrid, se mataría en un pueblo de Zamora, al colisionar su 124 contra un carro de bueyes.

La creadora de Un ramito de violetas, Dama, dama, Mi querida España o Nada de nada había disfrutado de su recital. Todas las entradas en Vigo estaban vendidas. Y el empresario Alejandro Figueroa, propietario de Nova Olimpia, comentaría más tarde a la prensa que la cantante estaba exultante con su actuación. Y que le había gustado tanto la ciudad y su ría que pensaba buscar unos terrenos para construirse una casa en la playa.
Evangelina conocía bien el país. De hecho, su padre, José Ramón Sobredo, era de origen gallego. Militar de carrera y, más tarde, diplomático, desempeñó cargos en las embajadas de EE UU, Jordania, Costa Rica, Argelia y la República Popular China. Lo que brindó a sus hijos la oportunidad de criarse recorriendo el mundo. La crítica dice que el peculiar estilo de Cecilia procedía de sus influencias del exterior, con guiños a The Beatles o Paul Simon incluso en las portadas de sus discos.

Cuando da en Vigo su último concierto, Cecilia está en el apogeo de su carrera. Meses antes, el 15 de noviembre de 1975, había defendido a Televisión Española en el Festival de la OTI, con el tema Amor de medianoche, compuesto por el habitual Juan Carlos Calderón bajo el título La espera. En una muestra de carácter, la cantautora había rechazado la letra, que consideraba ñoña. Y la sustituyó por entero, introduciendo algunas pinceladas de crítica social. Fue un tímido acto de rebeldía, no comparable a la negativa de Serrat a cantar en Eurovisión. Pero con mérito, ya que Franco seguía vivo, a falta de cinco días para que su yerno, el marqués de Villaverde, se decidiese finalmente a desenchufarlo.

La sala Nova Olimpia estaba abarrotada para el concierto. En la espera, algunos comentarios iban para la noticia del día: el accidente del piloto de Fórmula 1 Niki Lauda en el circuito alemán de Nurburgring. El telediario difundió las imágenes en las que el campeón austríaco pasaba 45 segundos a bordo de su Ferrari en llamas y se le creía muerto. Aquella noche lo de Lauda era una noticia impactante sin que nadie pudiese sospechar que se avecinaba otro accidente terrible.

Viaje nocturno

Rematado el concierto, Cecilia y su grupo salieron de Vigo sobre las 3 de la madrugada, a bordo del Seat 124. Al día siguiente, a las 10, la cantante tenía grabación en Madrid. Estaba preparando un disco en el que versionaba poemas de Valle Inclán.

A las 5.40 horas de la madrugada, el coche colisionaba contra un carro de bueyes en la C-620 (hoy N-525), a su paso por Colinas de Trasmonte, en las proximidades de Benavente (Zamora). El carro transitaba sin luces y tampoco había alumbrado público en la aldea. Se dice que el 124 circulaba a gran velocidad, hecho que fue años después desmentido por el conductor, que sobrevivió a la colisión.

Como consecuencia del impacto, murió en el acto Cecilia, que viajaba dormida en el asiento trasero. También murió el batería del grupo, Carlos de la Iglesia. Y resultaron malheridos los otros dos ocupantes. El propietario del carro sufrió heridas muy graves. Al igual que su mujer, que iba de pie conduciendo a los bueyes. Para retratar la violencia del siniestro, uno de los animales salió despedido, proyectado contra un terraplén cercano.

El suceso dejó conmocionado al país. La muerte de Cecilia en el culmen de su carrera hizo correr ríos de tinta e inspiró programas de radio y televisión. Todavía en 1996 se editó un disco recopilatorio en el que cantaron versiones suyas artistas tan dispares como Raphael, Amaral o Alaska.

Vigo fue la última parada de una carrera intensa, que dejó a Cecilia como la única española del trágico Club de los 27. Evangelina Sobredo está enterrada en el Cementerio de la Almudena, en Madrid, en una tumba adornada por un ramito de violetas de plástico.

Tras su fallecimiento se publicó un nuevo single a modo de homenaje, compuesto por las canciones El viaje y Lluvia.

Biografía

Evangelina Sobredo Galanes, más conocida como Cecilia (El Pardo, Madrid, 11 de octubre de 1948 – Colinas de Trasmonte, Zamora, 2 de agosto de 1976), fue una carismática cantautora española que falleció en accidente de automóvil a los 27 años cuando estaba en la cima de su éxito.

Su carrera artística fue corta, pero consiguió gran popularidad con canciones como “Un ramito de violetas”, “Mi querida España”, “Dama, dama” o “Amor de medianoche”, que lograron ser un éxito en España en la década de los setenta.

Evangelina Sobredo Galanes nació en El Pardo el 11 de octubre de 1948. Como una de los ocho hijos del militar y diplomático español José Ramón Sobredo y Rioboo (1909-1990) y María Dolores Galanes Saavedra (04.10.1917- 01.02.2013 a los 95 años), tuvo una infancia itinerante (Reino Unido, EE. UU., Portugal, Argel, Jordania) y una educación cosmopolita: aprendió a hablar en inglés al mismo tiempo que en castellano. Por eso sus primeras letras como cantautora fueron en estos dos idiomas por igual, aunque finalmente se decantó por el materno.

Se educó con una monja estadounidense que la animó a tocar la guitarra y a cantar en fiestas de fin de curso. De regreso a España, comenzó y abandonó los estudios de Derecho, porque decidió dedicarse por completo a la música y a componer sus propias letras con una calidad poética y literaria por encima de lo habitual en su tiempo.

Su lírica está vinculada al Existencialismo y a la canción de protesta feminista. Mantuvo una relación afectiva con el también músico Luis Gómez-Escolar, con quien colaboró en algunos trabajos.

Tal y como la propia Evangelina explica en las notas de su primer LP, la afición musical se desarrolló desde edad muy temprana en el entorno familiar y escolar. A su llegada a Madrid y comenzando sus estudios en la capital, comenzó a tocar y cantar canciones en inglés en diferentes colegios mayores. En esa época conoció a Julio Seijas y a Joaquín Torres, quienes serían determinantes en el comienzo de su carrera profesional. Empezó a componer sus propias canciones a los 14, y a los 16 ganó un importante concurso de cantautores a nivel nacional que le sirvió para poco más adelante grabar su primer sencillo junto a Nacho Sáez de Tejada (Nuestro Pequeño Mundo) y Julio Seijas, Eva Sobredo con el nombre de Expresión que incluía las canciones “Try catch the sun” y “Have you ever had a blue day?”, cantadas en inglés con aire blues & folk y, aunque Evangelina y Julio Seijas siguieron colaborando, el grupo se disolvió, a pesar de su incipiente éxito.

En 1971 firmó contrato con la multinacional CBS, entonces recién instalada en España. Adoptó el nombre artístico de Cecilia debido a que “Eva” ya estaba registrado y el tema “Cecilia” de Simon y Garfunkel, a quienes admiraba, estaba siendo lanzado por su compañía de discos. Grabó su primer sencillo en solitario con las canciones Mañana y Reuníos. Esta última era un ruego para que volvieran los entonces recién disueltos Beatles.  Aunque no supuso un gran éxito, el disco representó entonces una novedad en un panorama dominado por cantautores de influencia francesa como Mari Trini, Joan Manuel Serrat o Luis Eduardo Aute.

En 1972 lanzó su primer LP, con el título Cecilia. Es el único LP original que incluye temas en castellano e inglés. Una canción social de este disco, “Dama, Dama” (una crítica al falso puritanismo de las mujeres), fue un éxito, así como las existenciales “Nada de nada”, “Mi gata Luna”, “Fui” o “Señor y dueño” (que según sus propias palabras, era su canción favorita).  La portada se debe al fotógrafo Paco Ontañón que retrató a Cecilia con un guante de boxeo en la mano derecha, en alusión a las letras comprometidas que contenía el álbum. Es también una clara referencia a la canción “The boxer” de Paul Simon.

Al año siguiente, 1973, apareció su segundo LP, titulado Cecilia 2. De nuevo una foto de Paco Ontañón figura en la portada, simulando levemente un embarazo. Los temas de este álbum tratan temas variados, pero siempre muy personales. Algunos hablan de recuerdos como “Cuando yo era pequeña”, ecologismo, “Mi ciudad”, otros de planteamientos vitales “Me quedaré soltera”, cuya temática resultaba polémica para la época por su planteamiento feminista. “Si no fuera porque…” reflexionaba sobre el suicidio mientras que “Un millón de sueños” hacía referencia a la Guerra Civil Española. Otras canciones hablan de un amor existencial, elegíaco y triste muy característico de Cecilia (“Canción de amor”, “Me iré de aquí”). Sólo “Andar”, tema de apertura del disco, escapa de esa tristeza y aparece lleno de ganas de vivir. No logró emular el éxito de ventas del LP anterior aunque fue aclamado por la crítica.
Un Millón from anabel amiens on Vimeo.

Su tercer álbum, Un ramito de violetas, publicado en 1975, fue el mayor éxito de su corta y fulminante carrera. La canción que da nombre al disco fue la que tuvo más éxito del LP y por la que se suele recordar a Cecilia, quizá injustamente, ya que muchos de sus otros éxitos son también notables. Según su hermana Teresa, antes de ser canción fue un cuento. Junto a esta pieza destacan canciones como “Mi querida España”, “Decir adiós” o “Sevilla”. Es destacable que la portada y funda interior fue un trabajo de la propia Cecilia. La portada fue una pintura de la autora, así como cada canción, que recibió una ilustración procedente de sus pinturas, de estilo naïf.

En 1975, Televisión Española decidió que representara a España en el Festival de la OTI a lo que la artista aceptó a regañadientes, puesto que no le gustaban los festivales. La canción seleccionada fue “Amor de medianoche”, compuesta por Juan Carlos Calderón y cuyo título original era “La llamada”. Cecilia trató por todos los medios de cantar una letra más acorde con su personal estilo, y para ello finalmente sustituyó todo el texto, y el tema pasó a llamarse “Amor de medianoche”. Cecilia consiguió el segundo puesto. Grabó entonces un LP recopilatorio con el título de esa canción, que fue su último trabajo de larga duración. Sin embargo, aún llegó a editar dos singles en 1976, “Tú y yo”/”Una guerra”, en que este segundo tema era una alusión a la Guerra Civil que ya aparece en otras letras suyas. Este single aún no se ha reeditado en las innumerables recopilaciones posteriores.

El otro single publicado ese año es “A million reasons”/”Come the wind”, que se lanzó en Estados Unidos. Se estaba planteando la posibilidad de lanzar la carrera de Cecilia en Norteamérica siguiendo el ejemplo de Julio Iglesias, con quien compartía agencia de management. Cecilia falleció en un accidente automovilístico cerca de Benavente, Zamora, el 2 de agosto de 1976, cuando regresaba de un concierto en Vigo con su banda.  
El batería, Carlos de la Iglesia, también falleció. Cuando murió trabajaba en un proyecto sobre textos de Ramón María del Valle-Inclán.

Como muchos otros artistas, Cecilia tuvo algunos problemas con la censura existente en España durante la dictadura del General Franco. Algunas letras tuvieron que ser modificadas, ciertos temas fueron descartados de los discos y algunas de sus portadas fueron sustituidas. La canción “Dama, dama” fue suavizada en los versos que dicen “Puntual cumplidora del tercer mandamiento, algún desliz en el sexto” para dejar así el final del verso: “… algún desliz inconexo”. El tema “Mi querida España” tuvo que ser modificado, y quedaron eliminadas las referencias a las Dos Españas (Esta España viva, esta España muerta, esta España blanca, esta España negra). Sin embargo, el texto fue publicado sin censura en la carpeta del LP. En algunas de sus actuaciones en vivo, Cecilia interpretaba los textos originales.

(LEG-22) Soldado del  4º tercio de la legión “ALEJANDRO FARNESIO”

Entre los temas descartados para su publicación se encuentra la canción “Soldadito de plomo”, una crítica al ejército, nunca vio la luz en vida de Cecilia.

El álbum más problemático fue Cecilia 2. Su título iba a ser “Me quedaré soltera” y una fotografía de Pablo Pérez-Mínguez ilustraría la portada, con una Cecilia que mostraba su embarazo? La compañía discográfica desechó la idea, cambiando el título al disco y utilizando una fotografía más discreta de Ontañón. El tema “Un millón de sueños” supuso a Evangelina pasar por el juzgado. Su título original era “Un millón de muertos” en referencia a la novela homónima de José Maria Gironella. Su alusión a la Guerra Civil española era directa. Cecilia declaró que se trataba de un tema acerca de la Guerra de los 6 días, que vivió en persona, y el tema no fue modificado salvo en el título, si bien recibió el calificativo de “no radiable” de los censores y quedó fuera de las emisoras de radio por un tiempo.

Cecilia escribió temas para artistas como Julio Iglesias, Massiel, Mocedades y Rocío Jurado. A partir de su prematura muerte, varios artistas le rindieron homenaje, como Luis Gómez-Escolar, su compañero sentimental, María Ostiz, Miguel Bosé, Juan Erasmo Mochi, Betty Missiego, Silvia Tortosa, Elsa Baeza, Ana María Drack, Paloma San Basilio y Alfonso Pahino.

A pesar de no lograr colocar ninguno de sus temas en el número 1 de las listas de ventas o de radio fórmula como Los 40 Principales14? la buena recepción y popularidad de las canciones de Cecilia es incuestionable. Buena prueba de ello es que Cecilia ha sido versionada y reivindicada por una larga lista de artistas del todo el mundo. A modo de ejemplo se puede citar a Fangoria, Manzanita, Rocío Dúrcal, David Broza, Natalia Oreiro, Soledad Jiménez, El Canto del Loco, Amaral o Mi Banda El Mexicano. Se conservan además numerosos objetos personales y artísticos entre los que se cuentan instrumentos, trajes de sus actuaciones y varios de sus cuadros, como los que ilustran el disco Un ramito de violetas. Varios de estos objetos fueron expuestos en la Galería de Arte Inés Barrenechea en Madrid en 2011.

Biography

Evangelina Sobredo Galanes, known as Cecilia, (October 11, 1948 – August 2, 1976) was a Spanish singer-songwriter. She took her stage name from the song “Cecilia” by Simon and Garfunkel.

The daughter of diplomats, she was born in Madrid, spent her childhood in several countries (Spain, The United Kingdom, The United States, Jordan, Portugal) and was raised by an American nun. She attained a bachelor’s degree in law in Spain before deciding to dedicate herself to music and composition. Her ironic and lyrical songs, sung in a tiny voice, contributed to the existentialist and feminist movements of Spanish canción protesta (protest songs) of the 1960s and 1970s.

Her first steps in the music field were with the group Expresión, featuring Nacho Sáez de Tejada and Julio Seijas. She wrote and sang in English. This band only published a single in 1970. In 1971 she signed up a contract as a solo artist with CBS-Spain. Julio Seijas remained as a collaborative musician on Cecilia´s band. She tried to launch her career as ‘Eva’ but that name was already registered and in use by another Madrilenian artist. In those days, the CBS-Spain label had release Simon and Garfunkel´s hit “Cecilia” and Evangelina took on that stage name.

During her musical career as Cecilia, she released 3 LPs and 9 singles that were very well received by Spanish public.[1] Cecilia was also a successful artist in Latin America. Her recordings were released in most Latin-speaking countries. She performed live in Colombia, Venezuela and Puerto Rico. She represented Spain in the fourth edition of the OTI Festival in 1975, which was held in San Juan, Puerto Rico with the song “Amor de medianoche” (Midnight Love). She ended up first runner-up. In 1976 she was working on several artistic projects, such as a tribute to poet Ramón del Valle-Inclán and launching her music career in the U.S. She was also developing some work as a musical producer.

On August 2, 1976, Cecilia and the musicians of her band drove back to Madrid after a concert in Vigo, Galicia. Early in the morning, they were involved a car accident near Benavente. She, along with musician José Luis González, died. She was buried in the Madrilenian Cementerio de la Almudena.

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Luisa

 

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Y entonces me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva. Ernesto Sábato

Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura (Luisa Isabel María del Carmen Cristina Rosalía Joaquina, conocida simplemente como Isabel en su círculo íntimo) (Estoril, Portugal, 21 de agosto de 1936 – Sanlúcar de Barrameda, España, 7 de marzo de 2008), es una historiadora y escritora española, a parte de una figura aristocrata de gran importancia, siendo XXI Duquesa de Medina-Sidonia, XVII Marquesa de Villafranca del Bierzo, XVIII Marquesa de los Vélez, XXV Condesa de Niebla, tres veces Grande de España. Fue regularmente conocida como La Duquesa Roja.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo fue jefa de la Casa de Medina-Sidonia, que ostenta el primer ducado hereditario que se concedió en la Corona de Castilla, en 1445, y de otras casas nobiliarias, como la de Villafranca del Bierzo y la de los Vélez. Su residencia principal era el Palacio de Medina-Sidonia, situado en Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz, que alberga uno de los archivos privados más importante de Europa.

Sus ideales republicanos y su oposición al franquismo hicieron de ella una noble atípica, lo que le valió del sobrenombre de “la duquesa roja”. Como escritora, publicó varias novelas y como historiadora su obra fue bastante polémica y controvertida. Dedicó gran parte de su vida a la conservación y catalogación del Archivo de la Casa de Medina-Sidonia, así como a la creación de la Fundación Casa Medina-Sidonia.
Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura (Estoril, Portugal, 21 de agosto de 1936 – † Sanlúcar de Barrameda, España, 7 de marzo de 2008), (bautizada como Luisa Isabel María del Carmen Cristina Rosalía Joaquina), noble española, XXI Duquesa de Medina Sidonia, XVII Marquesa de Villafranca del Bierzo, XVIII Marquesa de los Vélez,XXV Condesa de Niebla, tres veces Grande de España.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo fue jefa de la Casa de Medina-Sidonia, la Casa ducal más importante de España por ostentar el primer ducado hereditario que se concedió (1445), y de otras muchas Casas como la de Montalto de Aragón. Su residencia principal era el Palacio de Medina-Sidonia, situado en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, que alberga el archivo privado más importante de Europa. Aristócrata atípica y polémica, era historiadora, conservadora del preciado archivo ducal y escritora de numerosas publicaciones. A la edad de 18 años, la XXI duquesa de Medina Sidonia, fue presentada en sociedad en Estoril, Portugal, con la Infanta Pilar de Borbón, y a pesar de todo, mantuvo durante toda su vida unos férreos ideales republicanos.

En 1967 Luisa Isabel Álvarez participó en una manifestación en defensa de los agricultores que exigían indemnizaciones a raíz de la contaminación sufrida en sus tierras por el accidente nuclear de Palomares. Fue procesada por ello y acabó en la cárcel de Alcalá de Henares, donde permanecería durante ocho meses en el año 1969. Fue liberada gracias al decreto-ley de amnistía. Desde entonces fue conocida como la “duquesa roja”. Tras la publicación de su libro La Huelga, el Tribunal de Orden Público emitió sentencia condenatoria, pero ella ya se había exiliado en Francia. Estuvo volcada hasta su muerte en la presidencia de la Fundación que gestiona la mayor parte del patrimonio de la Casa Medina Sidonia, en la investigación histórica y en la literatura.

Títulos nobiliarios
Títulos nobiliarios reconocidos por el Ministerio de Justicia ( España):
Duquesa de Medina-Sidonia, con Grandeza de España (1957)
Marquesa de Villafranca del Bierzo, con Grandeza de España (1957).
Marquesa de los Vélez, con Grandeza de España (1951).
Baronesa de Molins de Rei (1959).
Condesa de Niebla (1955).
Títulos reconocidos por el Cuerpo de la Nobleza Italiana ( Italia):
Principessa di Paternò (1957).
Contessa di Sclafani (1957).
Contessa di Adernò (1957).
Contessa di Caltabellotta (1957).
Contessa di Caltanissetta (1957).
Contessa di Caltavuturo (1959).
Contessa de Collesano (1962)
Marchessa di Calatafimi (1959).
Baronessa di Centorvi (1959).
Baronessa di Biancavilla (1959).

Luisa Isabel era hija de Joaquín Álvarez de Toledo y Caro, XX Duque de Medina-Sidonia, y de María del Carmen Maura, hija de Gabriel Maura Gamazo, I Duque de Maura, (hijo de Antonio Maura, presidente del gobierno) y de Julia Herrera, V Condesa de la Mortera. Contrajo matrimonio el 16 de julio de 1955 en Mortera, Cantabria, con José Leoncio González de Gregorio y Martí (Madrid, España, 29 de octubre de 1930), con quien tuvo tres hijos: Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo, María del Pilar Leticia González de Gregorio y Álvarez de Toledo y Gabriel Ernesto González de Gregorio y Álvarez de Toledo.

Se divorciaron en 2005, pero no convivieron sino cuatro años. Contrajo de nuevo matrimonio con su secretaria, Liliane María Dahlmann, el 7 de marzo de 2008. Falleció ese mismo día como consecuencia de un cáncer de pulmón.

Para unos era la duquesa de Medina Sidonia. Para otros, la ‘duquesa roja’. Pero, más allá de distinciones nobiliarias, Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura era una historiadora, escritora comprometida y protectora del valioso patrimonio cultural heredado de su familia. A las 19.50 horas del viernes, fallecía por causas naturales en su residencia del Palacio Ducal de Sanlúcar de Barrameda.
Álvarez de Toledo nació en Estoril, Portugal, el 21 de agosto de 1936. Ostentaba el título de XXI duquesa de Medina Sidonia, la Casa ducal más importante de España al ser el primer ducado hereditario que se concedió (1445), y de otras muchas casas como la de Montalto de Aragón, duquesa de Fernandina y princesa de Montalbán, marquesa de Villafranca del Bierzo y marquesa de los Vélez. Era tres veces Grande de España y ostentaba, además, 12 títulos reconocidos por el Cuerpo de la Nobleza Italiana.

Admirada por sus inquietudes intelectuales, Álvarez de Toledo era historiadora, conservadora del preciado archivo ducal y escritora de numerosas publicaciones.
Contrajo matrimonio en 1955 con José Leoncio González de Gregorio y Martí, con quien tuvo tres hijos.
A la edad de 18 años, la XXI duquesa de Medina Sidonia, fue presentada en sociedad en Estoril, Portugal, con la Infanta Pilar de Borbón, y a pesar de todo, mantuvo durante toda su vida unos férreos ideales republicanos.
Fue miembro del PSOE a raíz de su lucha antifranquista, lo que le llevó a ser encarcelada en los años 60 en la cárcel de Alcalá de Henares, siendo conocida popularmente desde entonces como la ‘duquesa roja’.
En la actualidad estaba volcada en la presidencia de la Fundación que gestiona la mayor parte del patrimonio de la Casa Medina Sidonia, en la investigación histórica y en la literatura.
El Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda lamentó en un comunicado de prensa la “irreparable pérdida” de la duquesa y anunció que la fecha y hora de las exequias “se comunicarían oficialmente”.
Como testimonio de su vida, quedan las palabras que jalonaban, en el momento de su fallecimiento, la página web de la Fundación, a la que tanto empeño puso la duquesa: Equidad, Ética, Valor, Trabajo, Constancia.
Luisa Isabel Álvarez de Toledo custodia, en su palacio de Sanlúcar de Barrameda, uno de los archivos privados más importantes de Europa. Más de seis mil legajos y seis millones de documentos reflejan la vida civil y política en el ducado de Medina Sidonia a lo largo de ocho siglos. Ahora trabaja para que el legado no sea trasladado en el futuro fuera de Cádiz.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia, marquesa de Villafranca y de los Vélez, se ha enfundado en una chaqueta de lana para protegerse del frío reinante en los salones del palacio. Adusta, menuda, ágil y con el corto cabello sin teñir, su imagen no concuerda en absoluto con la joven vestida de blanco que posó para el retrato que cuelga en el rellano de la escalera. Entonces era una noble heredera. No mucho tiempo después se convirtió en la duquesa roja. Y hoy es la propietaria de un inmenso palacio que cuesta mucho trabajo mantener y de uno de los dos archivos privados más importantes del país, en competencia directa con el de la casa de Medinaceli.

La duquesa no había cumplido veinte años cuando heredó el palacio de los Guzmanes, donado por Fernando IV hace ocho siglos a su antepasado Alonso Pérez de Guzmán. Tuvo que hacerse cargo, además, de un ingente y polvoriento legado documental depositado por su familia en un guardamuebles de Madrid. Isabel cargó el archivo en un camión, lo trasladó al palacio de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), lo desempolvó, lo clasificó y se ha pasado media vida investigándolo.

El archivo consta de más de seis mil legajos y seis millones de documentos que reflejan la historia del Ducado y otras casas de la nobleza española desde principios del siglo XIII. Hay escrituras, contratos, sentencias judiciales, cartas, avisos y documentos eclesiásticos que constituyen un material de primer orden para los historiadores y que en los últimos años han sido objeto de treinta tesis doctorales.

La conversación se desarrolla en un pequeño despacho de la segunda planta del palacio, en el que la duquesa se encierra a trabajar a diario para mantener vivas sus páginas de Internet, su refugio tras haber sido expulsada del mercado de las editoriales. Cuarenta años de lucha contracorriente la han convertido en un ave solitaria. Desconfía de las administraciones, a las que acusa de no prestarle ninguna ayuda, y asegura tenerlo todo “pensadísimo” para que el archivo no sea sacado nunca de la ciudad que bulle junto a la desembocadura del Guadalquivir.
P – ¿Las administraciones públicas han dado muestras que de valoran la importancia de su archivo?
R –Interés por llevárselo sí que han mostrado. Pese a que es un archivo que está perfectamente bien, todo el interés es quitarlo de mi control. Y lo peor es que quieren enterrarlo en Távera [Toledo] ¡A ver quién va a investigar a Távera! Eso es un auténtico cementerio de documentos.
P -¿Existe la posibilidad de que el legado sea sacado fuera de Sanlúcar?
R –Mientras yo viva lo veo difícil, primero porque tengo la fuerza moral. Según los estatutos de la Fundación no puede salir absolutamente nada. Y los estatutos los puedo cambiar yo, pero no los que vengan detrás.
P -¿Pero qué pasará cuando no esté usted?
R –Lo tengo pensadísimo. Como le digo, esto es una Fundación, de la que yo soy la presidenta, y en la que están además de un paleógrafo de Sevilla, un abogado de Sanlúcar, dos representantes de la UNED y dos de mis colaboradoras. Ahora estamos en trámites para modificar los estatutos, porque lo pide la ley. Queremos funcionar con una ejecutiva reducida, de dos o tres personas, y un patronato más amplio en el quepretendemos que entren el Ayuntamiento y, a ser posible, la Junta de Andalucía.
P -¿Su propuesta ha encontrado buena acogida?
R –Con estos políticos nunca se sabe. Porque pueden tener muy buena voluntad, pero llega una orden de arriba y cambian de la noche a la mañana. El alcalde de Sanlúcar sabe cuál es la intención, porque le he dicho algo.
P -¿Cuál ha sido su principal hallazgo entre los documentos que custodia?
R –Fue importante encontrarme un documento de 1463 según el cual, entre los cabos de Agüer y Bojador había ríos navegables, con pesquerías. Eso lo pude seguir a través de la isla de Modogor: fértil, con riberas, con bosques, con pastos y que está documentada hasta 1619. Seguí investigando y, cuál no sería mi sorpresa cuando descubrí que el río Agüer es el Amazonas y que la isla de Mogodor es la isla Johannes, que está en la desembocadura del Amazonas.
P -¿En eso basa su tesis de que no fue Cristóbal Colón quien descubrió América?
R –Acusan a este archivo de haber documentado que Colón no descubrió América y de que no hubo Descubrimiento. Y no es exactamente así, sino que aquí encontré el documento que me llevó a otros documentos que avalan esa tesis. La parte más importante de esos escritos está en Simancas.
P -¿Y también hay documentos que prueban que hace ocho siglos había elecciones democráticas?
R –Fue muy importante descubrir que los alcaldes y los municipios no se nombraban a dedo, que desde el siglo XIII los elegía la gente: al señor le daban una lista con dos nombres para cada cargo y podía tachar uno. Y descubrir que había pleitos.
– Sanlúcar debió ser un enclave muy rico, muy avanzado para su época. ¿Qué papel desempeñaban las mujeres?
— Los primeros telares que hay en Sanlúcar en el siglo XVI son de una señora, Isabel Losarte, de origen flamenco, a la que se le ocurre montar una fábrica. La mayor importadora de madera de abedul era una mujer zapatera. Había otra que importaba cobre y hierro para los arcabuces. Y otras estaban en su casa cosiendo. Tengo en mi página una mujer cuyo marido se había dedicado a sus labores porque ella era polvorista, estaba a sueldo de los Reyes Católicos.
– ¿Cree que el archivo es suficientemente conocido y valorado?
— Ni siquiera el de Simancas lo es. Yo he encontrado allí seis documentos de Cristóbal Colón, de él y dirigidos a él, que ni siquiera han sido nunca publicados. En este país no hay ningún archivo que esté bien investigado. En el mío, por lo menos, están todos los documentos abiertos, al cien por cien. En los nacionales no ocurre así, y eso es grave.
– ¿Cómo son las condiciones de conservación?
–Perfectas. No tenemos hongos, al contrario que los demás, que han cometido el error de meter el aire acondicionado. El papel necesita luz y aire.
– ¿Controla la Junta de Andalucía la salud de los documentos?
— Cada vez que los controlan se inventan una barbaridad. Si lo hicieran con frecuencia acabarían con los documentos. Una vez nos trajeron una cosa buenísima para ponérsela a los papeles y menos mal que no lo hicimos. Era veneno puro. Lo que hacemos es fumigar el aire una vez al año, sin tocar los papeles.
– ¿Cuáles son los mayores peligros que acechan a los documentos que custodia?
— Los gusanitos y los pescaditos, y toquemos madera que no tenemos ninguno. He matado cantidad. Traía a barullo de Madrid y los he matado al dedete, que es como se matan.
– Lo suyo con este archivo es un sacerdocio.
— No es para mí. Es para los demás. Quien no conoce su pasado no podrá analizar su futuro.
– ¿Conservar el palacio de los Guzmanes le ha dado más disgustos que satisfacciones?
— Por supuesto. Tenga en cuenta que esto tiene una superficie de 14.500 metros con el jardín. Aunque ahora, desde que hemos abierto la cafetería, compruebo que a la gente le gusta y está contenta. Se pueden pasear por el jardín y tomar algo. También tenemos visitas guiadas los domingos.
– ¿Qué ha sido lo peor que le ha pasado desde que lo heredó?
— Pues tener un monumento BIC [Bien de Interés Cultural], que además fue reconocido ya por la República, y ver que a este monumento no se le presta ninguna ayuda y a los demás sí. Porque la injusticia, aunque se sepa que se practica, siempre molesta cuando se padece.
– ¿Se siente maltratada por los poderes públicos?
— Maltratada no. Lamento por ellos que cometan injusticias. Preferiría tener un Gobierno con el que me llevara fenomenalmente bien.
– Según usted, el palacio sigue en pie contra viento y marea.
— Exactamente. Porque lo que querrían es tirar esto y hacer casas de pisos. La Junta ahora nos ha consolidado dos tapices y eso es de agradecer. Y por lo menos no nos va a la contra, que eso es importante. Antes han ido a la contra. Respecto al Ministerio de Cultura, nos hace pagar mucho y nos pide la intemerata. Las autoridades españolas son las más gregarias del universo. La excepción no se contempla. Reglamentan hasta la respiración. Este es el mundo de Orwell.
– ¿Le gusta nadar contra corriente?
— ¿Por qué me adjudica usted gustos que no tengo? ¿Se cree que no iba a ser mas feliz en otro país? Pues naturalmente que sí. ¿Y por qué cree que estoy aquí? Pues porque está ahí ese archivo. Si no, no me quedaría ni cinco segundos, porque no me gusta nadar contracorriente.
– ¿ Y por qué luchó contra la dictadura, proviniendo de la nobleza?
— Luché contra la injusticia. Si la dictadura hubiese sido justa, con un dictador capaz de aguantar las críticas, me hubiese importado un pimiento.
– ¿Se ha sentido muy sola lejos de los planteamientos ideológicos de su clase social?
— ¡Qué manía de encasillar a la gente por nacimiento!
– Es que no puede evitar haber nacido con un título de duquesa y dos de marquesa.
— Eso son etiquetas. Los seres humanos somos todos diferentes. A estas alturas del partido, cuando tenemos el mapa del genoma humano, cuando sabemos que no se repite, que cada cual es genuino, es desatinado que se empeñen en esa uniformización por clases y por sectores. Es ir contra la ciencia.

– No me diga que es frecuente que una mujer procedente de la nobleza tome partido por causas que la llevan a la cárcel e incluso al exilio.
— En la cárcel estaba media España en aquel momento, no era ningún mérito extraordinario. Cuando cayeron las bombas de Palomares, que organicé la manifestación en Madrid, mi abuela dijo: “Es una causa de justicia y yo estoy dispuesta a ir a la cárcel con mi nieta”. Y ella era de derechas.
– ¿Entonces se ha sentido apoyada por su familia?
— Por supuesto que no. De mi familia lo único obtuve fue el apoyo envenenado de una tía mía que se presentó en la cárcel para ofrecerme un indulto. Yo estaba deseando, pero había un problema. Tenía que arrepentirme de lo que había hecho y yo no me arrepentía en absoluto. Le diré que fue el ministro Oriol, que era el titular de Justicia entonces, el que redactó mi petición de indulto. Aquello coincidió con el nombramiento del Príncipe de España como heredero, y no querían el titular que salió en The New York Times: “El título más antiguo, en la cárcel, y el más moderno, heredero del Trono”.
– ¿Le molesta que la llamen la duquesa roja?
— Me da igual. Si se refieren a un enfoque del análisis materialista dialéctico tanto de la Historia como de la vida, en ese caso sí soy roja. Porque es la manera que tengo de enfocarla Historia y la vida.
– Pero ser rojo no está de moda.
— Hay dos formas de ver las cosas desde los tiempos de los clásicos. Una es observar la realidad y obtener conclusiones. Cuando dos se pelean, el idealista acusa al que está machacando a su rival. El materialista, por el contrario, se pregunta por qué se pelean y qué ha hecho el otro para que le peguen. El materialista nunca juzgará si no tiene información, mientras que el idealista va a adaptar la realidad a su idea. Hoy impera la filosofía idealista y la prueba es que hemos hecho dos guerras, la de Afganistán y la de Irak, basándonos en un supuesto falso.
– ¿Se considera una escritora maldita en España?
— Ni maldita ni no maldita. Ya no hablo con los editores. Si no llego a haber publicado tres libros fuera de España, con las críticas que he tenido, creería que no se escribir. Aquí surge un buen historiador y se lo cargan en una semana. A mi no me pudieron cargar porque ya venía con la carrera hecha.
– Aún así, sigue trabajando y escribiendo.
— Sigo trabajando en una cosa que se llama internet, que no la pueden cortar aunque quieran. Porque no me pueden impedir irme a un servidor americano.
– ¿Nunca ha sentido ganas de tirar la toalla?
— A veces he tenido ganas de echarme al monte, pero estoy vieja para eso. Hay un refrán del Conde de Lucanor: “Puede más un desayudador que todos los desayudadores”. Y aquí tenemos muchos, y muy poderosos. Yo me contentaría con que me dejasen en paz.

Dios acoja en su seno a tan distinguida como humana persona.

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The Red Duchess – Luisa Isabel Álvarez de Toledo

I’ve just finished writing a short biography of a woman who first captured my imagination after I read an article about her in La Luz Magazine a few years ago. She lived in a palace in Sanlúcar de Barrameda and although I am not normally a fan of duchesses I have become rather fond of this one, as she swam against the tide all her life.

Luisa Isabel María del Carmen Cristina Rosalía Joaquina Álvarez de Toledo y Maura, Isabel to her friends, was the 21st Duchess of Medina-Sidonia, one of the oldest aristocratic families in Spain. She left her husband after having three babies in quick succession and then deposited the children with her grandparents while they were still small. She became known as the Red Duchess (la Duquesa Roja) because of her political convictions. She organised strikes amongst fishermen and vineyard workers, campaigned for compensation for locals affected by a nuclear accident, was imprisoned under the Franco regime, gave away property to build housing for the poor, and started a school for local children in the Palace. She drank in the local bars, wore men´s clothes and smoked like a chimney. She is still fondly remembered in Sanlúcar as “la Duquesita”.

A prolific writer and a controversial historian, Isabel inherited one of the largest private historical archives in Europe. She dedicated her life to its organisation and preservation and set up the Fundación Casa Medina Sidonia to ensure it would be made freely available for historical research. She found evidence in the archive that the Moorish sailors discovered America before Columbus and that her ancestor Guzmán el Bueno, hero of the Christian reconquest, was a Moor. Controversial to the end, on her deathbed she married her female companion and secretary so that the archive, the Palace and its contents would not be divided amongst her children, who remain convinced that she deprived them of their inheritance.

Isabel was the product of generations of aristocrats, politicians, historians, warriors and controversial figures. Despite her strong belief in social justice she never renounced her titles, and is it intriguing to ponder what she saw as the role of the nobility in contemporary Spain, and where she saw herself within that structure. Certainly her titles protected her from almost certain execution following her outspoken criticism of Franco, but she retained them long after his death. How did she resolve the apparent contradiction of passing on the line of Spain’s oldest dukedom with her professed Republicanism? Was her devotion to history and her family’s place in it stronger than her political conscience? Did she believe in noblesse oblige, the responsibility of the privileged to the less fortunate? Why, as an outspoken campaigner for civil liberties, did she keep quiet about being a Lesbian? Why, as a lifelong atheist, did she call for the last rites on her deathbed?
The Palace is open to the public and there are nine beautiful guest rooms around the courtyard garden where you can stay in Renaissance splendour from €70 for a double room including tax and breakfast.
Palacio Ducal de Medina Sidonia in Sanlúcar de Barrameda
Accommodation in the Palace
The Courtyard Garden
The Archive

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