Mi patria es todo el mundo.

Recalentamiento cerebral

Los Ateos son gente honrada

“El Papa no cree en dios; ¿Han visto algún prestidigitador que crea en la magia?”

LOS ATEOS SON BUENAS PERSONAS

Por supuesto, igual que pensamos que los cristianos podemos ser malas personas. De todo hay tanto entre ateos como entre creyentes.

Para empezar, recuerda que la Iglesia afirma que hay una moral natural, una inclinación del hombre a hacer el bien, una conciencia del bien y del mal, así que incluso sin religión el hombre nace con una moral. Por lo tanto los ateos no caminan a ciegas, pueden distinguir el bien del mal.

Más aún, en nuestras sociedades cristianas la mayoría de los ateos han sido educados como cristianos, de modo que sus esquemas mentales fueron forjados en el cristianismo aunque luego hayan abandonado su fe. O si no, casi seguro fueron educados por ateos que recibieron una educación cristiana, con lo cual también les transmitieron unos valores y una moral impregnada de cristianismo, aunque sin Dios. O si durante varias generaciones todos sus ancestros hubieran sido ateos (cosa altamente improbable), serían ateos criados en una sociedad impregnada de valores cristianos, así que sea como sea han recibido directa, indirectamente o por el ambiente, una formación moral basada en la religión. Aún rechazando a Dios, un ateo “decente” difícilmente va a rechazar la idea de que amar al prójimo y hacerle bien no sea mejor que odiarle y dañarle. Podemos decir que los ateos occidentales son “ateos cristianos”. Si a esto le sumamos lo antes comentado sobre la moral natural, entenderemos que un ateo tiene sobrada ocasión de convertirse en buena persona si su voluntad y sus circunstancias así lo quieren.

Foto: Un grupo de jóvenes de Madrid portan la Cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud. (Efe)

Pero entonces ¿cuál es la diferencia? Pues yo la resumiría en dos puntos fundamentales:

Punto uno

La conciencia, la moral natural, se puede pervertir sin excesiva dificultad. Nacemos con un concepto del bien y del mal, pero la sociedad puede pervertir ese concepto y torcerlo hasta deformarlo o incluso transformarlo en su opuesto. Para entenderlo mejor te pondré un claro ejemplo. Tal vez el instinto natural más fuerte, después de los relacionados con la supervivencia, sea el del deseo sexual. La mayoría de los hombres nacen con un instinto que les empuja a desear a las mujeres (o al menos a una) y viceversa. Y sin embargo la sociedad puede torcer ese instinto. La prueba la tenemos en la sociedad espartana, donde la gran mayoría de la población tenía comportamientos homosexuales (o al menos bisexuales) como algo normal (y luego dicen ahora que eso se nace, no se hace, ¿será que los espartanos tenían todos un cromosoma gay?). Más aún, el instinto de supervivencia, el más fuerte, se puede también torcer por motivos sociales, y ahí tenemos por ejemplo a quienes se dejan morir en una huelga de hambre, o se queman a lo bonzo, o se matan haciendo de kamikazes, o como en ciertas tribus, se dejan morir a determinada edad, etc. Si instintos tan fuertes como el de la supervivencia o el sexo se pueden torcer, pues más aún un instinto menos fuerte y más abstracto como es el de la moral natural.

De ese modo, si bien los ateos están aún en mayor o menos medida impregnados de la moral religiosa que les rodea, en un entorno mayoritariamente ateo sería cuestión de tiempo que esa influencia ajena desapareciera del todo, y entonces la sociedad que ellos irían modelando iría creando (como ya está sucediendo) su propia moral que podría irse alejando sin rumbo por caminos hoy inimaginables. Los creyentes, por el contrario, no sólo tenemos la moral natural, sino una moral externa, objetiva y en esencia inmutable, porque aceptamos unas normas morales externas a nosotros mismos que serían las normas dictadas por Dios, en sintonía con las naturales (pues ambas vienen de Dios), lo que no sólo garantiza conservar esa moral sino que crea armonía y no conflicto en el creyente, que normalmente no tendrá que elegir entre lo que Dios le pide y lo que su conciencia o intuición le exige (excepto cuando hay dilemas en donde dos bienes excluyentes entren en conflicto).

Si yo, estando convencido de que debo ser santo, soy un gran pecador, ¿cuánto más no lo sería yo si mi ideal no fuera tan alto y no viniera de tan alta autoridad? Habrá muchos ateos mejores que yo, pero si yo fuera ateo no sería mejor de lo que soy ahora, sería peor, pues siendo yo y no Dios el juez supremo de mi moral, no me resultaría difícil autojustificarme continuamente. La fe y la moral cristiana no hacen al hombre peor, lo hacen mejor.

De este modo se podría llegar con el tiempo a una situación en la cual la moral del creyente y la moral del ateo sean tan diferentes que nosotros los veremos a ellos como malvados, pero ellos a nosotros también. De hecho eso ya está empezando a pasar. Por ejemplo aquí abortar antes era matar a un niño, luego pasó a ser un asunto de conciencia personal (cada uno que elija lo que quiera), y ahora ya hay muchos ateos que consideran que si te dicen que tu niño podría nacer con malformaciones o con un retraso mortal, tu deber moral es matarlo, y si aún así eliges tenerlo eso es un acto de crueldad; es decir, ahora el que protege la vida del niño puede ser, a ojos de ellos, un malvado por no matarlo.

Llegados a ese punto la moral no tiene ningún valor por sí misma y sería, como las leyes, el fruto de una decisión social, donde lo que diga la mayoría (o incluso la minoría con el poder) sería lo moralmente correcto hoy, pero podría ser malvado mañana si deciden cambiar las reglas del juego. Todos sabemos bien la tendencia y la capacidad humana para justificarnos y cambiar nuestras ideas cuando el mantenernos firmes nos supone un grave perjuicio; imagina con qué facilidad podemos hacerlo si la moral fuera relativa, un simple producto del consenso social. La vida así se convierte en un juego absurdo donde todo es relativo y opinable, sin que haya nada por lo que merezca luchar ni esforzarse, pues nada tiene valor a menos que decidamos dárselo, y la conveniencia personal moldearía nuestra moral personal para evitar conflictos. A lo mejor estoy en contra del aborto pero, ¿y si no abortar supondrá complicar mi vida para siempre? Cuando es Dios el que me lo prohíbe podría aceptar la complicación, porque tengo la seguridad de que abortar es un asesinato, y porque si lo hiciera tendría que rendir cuentas por ello ante Dios, pero si la decisión depende sólo de lo que yo piense, estoy seguro que empezaría a pensar inmediatamente que en el fondo, los abortistas deben tener razón al decir que el niño que no ha nacido ni es niño ni es nada, y no tiene sentido complicarse tanto la vida por algo que es relativo y mutable. Mucha certeza necesitaría yo para sacrificarme en ese caso, pero sin Dios y con una moral relativa, creo que no encontraría motivos para hacerlo. Y como digo aborto digo igualmente muchas otras acciones morales en caso de suponerme un gran sacrificio.

No hay texto alternativo automático disponible.

Punto dos

Nosotros tenemos a Dios, ellos no, pues han elegido no tenerlo. El verdadero creyente no tiene una fe igual que se tiene una ideología política o un equipo de fútbol favorito (aunque los hay que parecen vivirlo así). El verdadero creyente tiene una vivencia y una visión del mundo basada en esa vivencia. Dios no es sólo un concepto que aceptamos o defendemos como si de una idea política se tratase, Dios es lo que da sentido a nuestra vida, lo que explica nuestra existencia, el objetivo de nuestro camino, el principio y el fin de todo. Eso nos permite vivir la vida sabiendo que todo tiene sentido, que nuestra vida tiene sentido, que todo lo que nos pasa tiene sentido, y que es un sentido positivo.

Cuando las cosas nos van mal, cuando sufrimos, sabemos que aunque no entendamos por qué, hay un sentido positivo en todo ello, y que podemos apoyarnos en un Dios que nos ama y nos cuida y es nuestra fuerza. No estamos solos ni nadando en el caos absurdo, no somos peleles sacudidos por el ciego azar del universo, somos actores en una historia de salvación diseñada para que desempeñemos correctamente nuestro papel, y lo que hagamos marca una diferencia, tiene sentido y responsabilidad desde nuestro primer paso hasta nuestro último aliento; tanto nosotros como la humanidad caminamos hacia un sitio, siguiendo un plan.

Eso hace que entre el ateo convencido y el verdadero creyente haya una diferencia abismal. En medio de ambos están los creyentes de boquilla o de simple tradición o de simple inercia o pereza (por no plantearme otra cosa), que según tengan más o menos fe, estarán más hacia un lado o hacia otro. Estos creyentes templados aceptan la verdad de la fe pero no la vivencia de la experiencia religiosa; algunos creen en Dios pero igual que creen que existe Australia, sin que eso tenga ningún impacto en su vida. El valor transformador de nuestra fe se ve principalmente en los cristianos que la viven, no tanto en aquéllos que simplemente la aceptan como concepto intelectual, y menos aún en los creyentes de boquilla que, si escarbas un poco, resulta que no creen en nada.

Una vez dijeron en la tele que en un estudio “científico” (¿en serio?) se había demostrado que los creyentes no eran más felices que los no creyentes (parece casi como decir que los niños huérfanos son igual de felices que los que tienen padre y madre). Suponiendo que ese estudio fuese serio y el resultado verdadero, no puedo creerme que el verdadero creyente que tiene a Dios sea igual de feliz o infeliz que quien no lo tiene, pero si consideras creyente a todo aquél que marca la casilla de Sí cuando le preguntan si cree en Dios, entonces se te meten en el cajón de “creyentes” también personas que tienen su fe como una ideología teórica pero que ni vive su fe ni tiene una relación con Dios, y en ese caso, viven su vida igual que si fueran ateos. Más que “un estudio científico” (del que no se ofreció el más mínimo dato) parece un estudio tendencioso con una divulgación interesada. Aún recuerdo lo feliz que parecía la presentadora de las noticias de la tele cuando explicó este “descubrimiento”.

EN LAS GUERRAS DE RELIGIONES SE MATÓ EN NOMBRE DE DIOS PERO EL ATEÍSMO NUNCA MATÓ EN NOMBRE DEL ATEÍSMO

Sí, eso se oye mucho pero disculpa si me da la risa. Los ateos, como hemos explicado, se creen neutros y por tanto observan cómo los creyentes se matan o se han matado entre sí como si eso no fuera con ellos. La religión es mala, crea conflictos, odios, se mata en nombre de Dios, así que suprimamos a Dios y a la religión y se acabará el conflicto, todos tranquilos y bondadosos amándonos los unos a los otros. Puesto que el ateísmo ha crecido mucho en el siglo XX, parece que de igual modo debería haberlo hecho la paz y la concordia. Pero no, ha sido justo al revés.

Como los creyentes se creen tolerantes (la intolerancia sería un rasgo del homo religiosus), por supuesto ellos no hacen daño a nadie por ser ateos, pues el ateísmo, una vez más, es neutro y no se puede actuar en nombre de la nada.

Esa es la teoría, la práctica es bien distinta, pues como hemos dicho, ni el ateísmo es neutro, sino una cosmología (visión del mundo) más, ni es tolerante por ser ateísmo. El fanático busca imponer sus ideas y creencias a los demás, y si tiene poder logra hacerlo, así que si es cristiano querrá imponer su cristianismo y si es ateo querrá imponer su ateísmo, con la diferencia de que un cristiano tendrá que traicionar a su fe para oprimir al prójimo mientras que un ateo, si quiere, puede cambiar su moral para que oprimir al prójimo sea perfectamente adecuado cuando le interesa, o si no que se lo pregunten a Hitler, por ejemplo (por cierto, ¿de dónde ha salido el extendido bulo de que el Hitler del nazismo era cristiano?).

En las guerras las personas, y menos aún los estados, no suelen admitir que sus motivos son simplemente el odio o las ansias de poder o riquezas. En la antigüedad sí se decía a las claras que esos motivos eran los que guiaban sus guerras, pues eran considerados motivos legítimos, el orgullo de demostrar que eras el más fuerte. El cristianismo invalidó esos motivos, pues un principio básico de nuestra fe es el amor al prójimo y el evitar oprimirle, así que decir que luchabas contra otra nación por pura codicia estaba como mínimo mal visto. Y entonces dejaron de usarse esos argumentos (en el occidente cristiano) y se empezó a buscar excusas que disfrazaran los verdaderos motivos bajo el manto de otros ideales nobles que resultaran legítimos.

Cuando la sociedad era teocéntrica el valor máximo era Dios, así que se utilizó el nombre de Dios para justificar las guerras (lo hacemos por Dios, o por extender su mensaje, o por recuperar su tierra, o por…), lo mismo que hoy siguen haciendo las sociedades teocéntricas islámicas. Pero cuando Dios perdió valor y se ensalzaron otros valores, se pasó a utilizar esos otros valores para justificar las guerras, y entonces ya no luchabas contra otra nación para extender la palabra de Dios o expulsar al infiel o perseguir la herejía, sino para extender la democracia, para liberar a los oprimidos y cosas por el estilo. ¿Acaso no son esos los motivos que se han argumentado en casi todas las guerras occidentales del siglo XX y XXI?

¿Matar en nombre de Dios? ¡Qué barbaridad! Cierto, pero ¿acaso no es igual de bárbaro bombardear ciudades enteras y masacrar civiles en países como Irak con la excusa de liberarlos de la opresión, con el resultado de quitarles un dictador, sumirles en el caos y la ruina y terminar arrojándoles en manos de terroristas que continuaron oprimiéndoles y masacrándoles pero encima sumidos en la pobreza y el caos? Y en medio de todo eso ninguna potencia reclamó el verdadero motivo de la guerra: quitarles el petróleo y ganar millones de dólares reconstruyendo con nuestras empresas lo que nosotros mismos hemos destruidos. Si Dios es malo por ser causa de guerras, ¿será la democracia mala por el mismo motivo? Como vemos, quitar a Dios de los gobiernos no ha hecho que las guerras disminuyan (nunca ha habido tantas guerras ni tan tremendas como las del siglo XX y XXI), así que al parecer el problema no era la religión, sino la codicia humana.

Pero además de eso tenemos que los ateos sí han matado, masacrado, oprimido, perseguido y hasta hecho guerras en nombre del ateísmo. Cualquier opresión, persecución, discriminación, daño, desprecio, asesinato o guerra realizada contra gente por ser creyentes es una guerra, opresión, discriminación, etc. en nombre del ateísmo, pues lo que se busca con esos métodos violentos (sean físicos o mentales) es imponer el ateísmo a la sociedad, para lo cual es necesario el exterminio de los que creen en Dios o al menos el exterminio de la creencia en Dios.

En los sitios donde los ateos han llegado al poder absoluto podemos encontrar muchos ejemplos de esto. La Rusia soviética y todos los estados comunistas en general de ayer y de hoy (la China de Mao y la de hoy, la Camboya de los jemeres rojos, las dictaduras comunistas del este de Europa y de otras partes del mundo, etc.) han llevado a cabo labores de represión de los creyentes, buscando su “neutralización” o eliminación (asesinato) o presionándolos de modo fuerte o sutil (aquí incluiríamos también a la mayoría de los Estados occidentales actuales) para eliminar sus creencias. Simplemente contando las personas que han sido asesinadas por ateos a causa de ser creyente tendríamos en el siglo XX y XXI a millones (y hoy la persecución y el exterminio continúan).

Y no sólo está la represión interna, sino que muchas dictaduras ateas han hecho guerras o apoyado guerras o promovido guerras en la sombra (sobre todo Rusia) con el objetivo de extender el comunismo a otros países, y con ello el ateísmo, pues al parecer va en el mismo paquete. Así que los ateos hacían (y hacen) guerras para extender su cosmología del mismo modo que los creyentes que hacen guerra en nombre de su religión lo hacían (al menos en teoría) para extender la suya. Los cristianos de las cruzadas mataban en nombre de Dios y los comunistas en nombre del pueblo, de ese mismo pueblo al que al parecer querían liberar oprimiéndolo, como hizo Rusia con los países del Este de Europa y muchos más. Que le pregunten a un polaco o un húngaro de 80 años si agradece a Rusia que les liberara y les tuviera durante décadas “liberados”.

En España, muchos de los ateos que gritan que la Iglesia mataba gente hace nosecuantos siglos se sienten herederos de los republicanos de antes de la dictadura, los mismos que antes y durante la Guerra Civil mataron a miles de sacerdotes y religiosos (casi 7.000 en total, sólo del clero) con la excusa de que así liberaban al pueblo de la opresión de la Iglesia. Muchas diócesis perdieron asesinados el 50% de sus sacerdotes, algunas llegaron a perder hasta el 86%. Pero claro, ellos no mataban a cristianos por odio, lo hacían por amor al prójimo, para liberarlos (como los rusos), y como la mayoría de la población no se dejaba liberar de su fe, reprimían todo elemento religioso para que los pobrecitos dejaran de sufrir. Hasta decir “adiós” quedó prohibido en territorio republicano (comunista), no fuera que eso le recordara a alguien que Dios seguía por allí. Ellos eran tolerantes, los creyentes intolerantes; los creyentes mataban porque eran creyentes, ellos mataban por amor al prójimo. ¿Mataban por ser ateos, por odio a la religión? ¡No por Tutatis!, ese tipo de cosas sólo lo hacen los creyentes, ellos mataban por amor a los hombres. Perdón, y también a las mujeres.

Resumiendo, ¿matan o hacen guerras los ateos en nombre del ateísmo? Vale, tal vez no lo hagan diciendo “lo hacemos en nombre del ateísmo” (hoy quedaría fatal), pero algunos sí lo hacen por el bien del ateísmo y por odiar al que no piensa como ellos. Llámalo como quieras, eso no cambia las cosas. Tampoco a ningún cristiano se le ocurriría hoy matar “en nombre de Dios”, las cosas han cambiado mucho y eso quedaría fatal, y afortunadamente si los ateos en ese sentido son herederos de la barbarie de siempre, los cristianos hemos madurado lo suficiente como para que nos resulte impensable matar utilizando a Dios como excusa o bandera, si es que alguna vez lo fue en realidad. Aparte de eso, creo que la naturaleza del hombre en esencia será siempre igual, no hay ninguna religión ni ideología que por la sola fuerza de sus ideas consiga que el ser humano se transforme ni ahora ni en el futuro en un inocente angelito, o que una sociedad se transforme en un remanso de paz y amor para todos, aunque hay ideas que ayudan a superar nuestros defectos y otras que ayudan poco, nada o incluso que nos empujan a depravarnos más.

Yo, como cristiano, creo que esa utopía de paz y amor llegará algún día, pero no como resultado del esfuerzo del hombre sino por el poder de Dios, tal como se nos prometió, pero sin esa actuación de Dios, ni siquiera los ideales cristianos serían suficientes para conseguirlo, cuanto más unos ideales que en el fondo, al menos a largo plazo, son de la misma naturaleza que los principios de Groucho Marx (Damas y caballeros, estos son mis ideales, y si no me gustan, tengo otros).

EXORTACIÓN FINAL

No entremos en si los cristianos somos hoy mejores personas o no, pues en eso será difícil ponernos todos de acuerdo, pero desde luego no podemos consentir que nos acusen de todos los males de la humanidad mientras ellos se presentan como santos, perdón, como ciudadanos ejemplares y representantes de algo así como una nueva fase de perfección en la evolución humana. Nadie puede negarnos el derecho a exigir el mismo respeto que se concede a los demás, a no permitir que sigamos siendo ignorados, despreciados, ridiculizados y pisoteados como ciudadanos de tercera, a no consentir que borren nuestra fe de la plaza pública mientras la llenan de otros símbolos de su ideología. Hay que exigir al Estado respeto y protección, como ciudadanos que somos, a nuestra jerarquía que nos defienda con valentía y sin concesiones que socaven nuestros valores, y a nosotros mismos dignidad, valor, orgullo por lo que somos y reivindicación de nuestro lugar en la sociedad. El espacio público también es nuestro por justicia y por derecho, no podemos ir entregando todo en manos del ateísmo como si fuera imposible o inútil actuar de otro modo. Basta ya de seguir dejándonos pisotear. Pon tu granito de arena y comparte esto.

Me estoy aburriendo

España, el quinto país del mundo con mayor número de ateos

Según revela un estudio de WIN/Gallup International, casi dos terceras partes de la población mundial (63%) se declaran creyentes, muy lejos del 37% de España y del 35% que no asegura no cree en ningún Dios. En sentido, el país más religioso del mundo es Tailandia, con un 94% de la población que se considera creyente. En él, la religión predominante es el budismo Theravāda, practicado por el 95% de la población. Los musulmanes, los cristianos y los judíos completan el 5% restante. Solo el 1% se confesó ateo.


Podemos vivir sin religión, ya que esta no exitiría sin nosotros

Sobre el ateísmo también le puede interesar:

Fe y razón en el nuevo ateísmo

La Iglesia, perseguidora y perseguida

Crisis del cristianismo, ¿triunfo del ateísmo?

El-hereje-y-el-cortesano

Historias para pecar

              


Deus Sive Natura
Este segundo video sobre la filosofía de Spinoza está dedicado a su famoso Deus Sive Natura, es decir, Dios o Naturaleza. Abordamos la definición de Spinoza de Dios, sustancia, partículas y naturaleza (Naturing vs. Natured) mediante la facturación de Albert Einstein y Gilles Deleuze.
This second video on Spinoza’s philosophy is dedicated to his famous Deus SIve Natura, that is to say, God or Nature. We’ll tackle Spinoza’s definition of God, Substance, Particles and Nature (Naturing vs. Natured) by invoquing Albert EInstein and Gilles Deleuze.


PREMIO BLOG DE ORO

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Τίποτα δεν είναι κρυμμένο προσεκτικά και δεν πρέπει να αποκαλυφθεί
κανένα μυστικό που δεν έρχεται να γίνει γνωστό. ” Ευαγγέλιο του Λουκά 12: 2

Nada hay cuidadosamente ocultado que no haya de revelarse
ni secreto que no llegue a saberse”. Evangelio de Lucas 12:2

superduque

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Oda a la mierda

Dedicado a tod@s los que, sin motivo, se fueron y a los que se irán:
comed mierda, basuras, diez mil millones de moscas no pueden equivocarse
Es como viento que pasa
engendrado entre mi vientre
que con sopores calientes
sofoca la hez de las almas
Loco estubo por salir
en explosión controlada
y ahora perfuma todo él
esta pestilente estancia
Cagar, ¡Oh, placer divino! que en ningún otro momento
no pudiera el más amigo hacer por uno el favor
de aflojarse el cinturón dejando al aire el ombligo.

Cagar, ¡Oh, delicia hermosa! Apretando con pasión
mientras que sale el “mojón” sentir como se destroza
la mierda sobre la loza acompañando su olor
la deposición gloriosa de un enorme cagajón.

A cada golpe de esfuerzo ya se ve, ya asoma presto
el oloroso montón, suben vapores prohibidos
de aromas de algo comido, de esencias para inhalar
acompañando sonidos de unos “cuescos” al azar.
Y un gusto nuevo se siente cuando las heces calientes
van saliendo de su hogar, un nuevo placer alzado
a los más sublimes gozos distribuyéndose en trozos
y burbujas humeantes de brillantes excrementos
e inenarrables momentos de porquerías en trance.

El mismo Zeus en un viento terrible que hizo en el acto
mil truenos causando espanto salieron de su barriga
y evacuando al mar y al cielo sus deíficas boñigas
salpicaron las esquinas del Olimpo de los cielos.
Y la porquería avanza en caravanas de tormentas
como orzas que revientan, una con punta de lanza,
otra roma, otra laxa y otras en forma de lezna.

¡Que felicidad de aquél que acabó su sufrimiento!
poniendo fin al tormento que sus tripas sostenían
como vulgar porquería nublándole la razón
en magna deposición recuperó la alegría
que el cagar le devolvió el bienestar y la vida.

 

 

 

Que bonito es mi Blog

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Esos hipócritas

¿ESOS VIEJOS simbolos

La culpa evidentemente es de los gobernantes que han pasado por Moncloa
y que han situado la laicidad como cuestión menor, o no tan menor pero
incómoda políticamente para resolverla.
La cuestión de fondo es si debemos respetar las creencias de todos (ni
mayoría ni minorías) y convertir el espacio de todas las personas que
conviven socialmente en espacios de todos (laicos). Después de siglos
viviendo con naturalidad la presidencia de símbolos religiosos en la
vida civil, aún hay quienes creen que esto es el estado natural de las
cosas. Por ello cuando, tarde, el gobierno dice de prohibir los símbolos
religiosos en los espacios de todos y todas, se llevan las manos a la
cabeza y amenazan con crear un problema donde no lo hay. Estas personas
aún no se han enterado que el ámbito religioso es de índole privada y
que se manifiesta colectivamente entre aquellas personas que comparten
un mismo credo. Pero que no puede superar este espacio por respeto a las
otras creencias.


Evidentemente que un crucifijo, o una estrella, o media luna o una hoz o
un martillo o tantos otros símbolos de creencias encontradas, presida
la vida civil choca de frente en una sociedad que asume que las creencias
de cada uno son tan respetables como las de los demás. Posiblemente este
esquema de tolerancia es el que quema a más de una persona que cree estar
en posesión de la “única verdad” y por lo tanto miran de reojo al resto
de los mortales que no la comparten con cierta “compasión”, en el mejor
de los casos, o con rencor en el peor.
La vocación totalizadora de las religiones integristas nos lleva a la
confrontación entre seres humanos, que por serlo estamos mucho más allá
de las ideologías y las creencias. Antes que la fe está la persona, el
prójimo que no debe ser quemado en la hoguera simplemente por no compartir
el credo. Muchos siglos de intransigencia y de terror deben ser redimidos
enviando al mundo de las religiones a las esferas privadas y de culto
propios. Las manifestaciones ciudadanas públicas siempre deben ayudar a
la unión de aquellos que construimos día a día una sociedad más fraterna
y solidaria. Que solo los símbolos que representan aquello que nos une a
todas las personas (laicos) siempre estén presentes entre nosotros.


La enseñanza religiosa en las instituciones educativas es una fuente constante
de discriminación de aquellos que deciden libremente no recibirla. Por ello
debemos volver a insistir en que dentro del curriculum ordinario, el común, el
laico, no aparezca la enseñanza religiosa como elemento diferenciador. El
crucifijo en la pared es poca cosa comparada con la diaria segregación de
aquellos niños y niñas que deben de salir de su grupo de iguales, porque no
comparten con ellos un credo religioso. Escandaliza la imagen de la estrella
de David en la solapa de los vestidos de las niñas y niños judíos en la
Alemania nazi, mientras que asumimos como normal que se le indique la puerta
de la calle a los niños y niñas que no dan religión a diario en nuestras
escuelas. Basta de deseducar a niños y a niñas en la segregación, en la
exclusión por sexos, por razas, por religiones o creencias.
La enseñanza religiosa en las instituciones educativas es una fuente
constante de discriminación de aquellos que deciden libremente no recibirla.

NO A LA DISCRIMINACION RELIGIOSA

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Firmar

¡Contra TTIP y CETA!

 

Estelas Tóxicas

Chemtrails (Estelas químicas).

Mapa Global de Chemtrails

Las Estelas Químicas son un proyecto negro encubierto, de alto
nivel que han mantenido bajo llave desde mediados de los años
noventa durante una década.

Estas incluyen:

1º Comunicación estratosférica relacionada con HAARP.

2º Comunicación de Ondas ELF.

3º Plasma e ionización.

4º Técnicas militares para visión de pan-ópticas.

5º Reducción de de población por medio de toxinas, etc.

6º Formas de fibras, tubos y hongos de composición biónica: “Morgellons“.

EFECTOS DE LOS MORGELONS EN EL CUERPO
(Hay evidencia que las esporas que producen este agente están siendo ‘sembradas’ por medio de rociados de aerosoles, que en el vínculo a la actividad de estelas químicas el posible mecanismo de entrega sea a través de estos nano-hilos).
Por supuesto, ocurre en cada continente. Es un escenario de pesadilla que está ocurriendo al cual nos enfrentamos ahora: es decir, una de las partes puestas en práctica de de un sistema de control mundial del medio ambiente y a la bio-guerra y manipulación genética.

Chemtrails y la transferencia horizontal de genes y su conexión con los transgénicos

Esto no es una fantasía de ciencia ficción, es real. Nuestro ADN y el ADN de casi todos los organismos vivos en el planeta está cambiando de manera que ni siquiera podemos imaginar a través del proceso de transferencia genética horizontal o lateral, cortesía de la industria biotecnológica y los programas de geo-ingeniería.

La transferencia génica horizontal es la transferencia de material genético de un organismo a otro organismo que no es su descendencia, lo que es más común entre las bacterias.

http://www.biologyreference.com/knowledge/Population_genetics.html

La transferencia horizontal de genes es utilizada en laboratorios basados en ingeniería genética, y también se produce naturalmente, dentro de los límites de la naturaleza. Cuando la naturaleza se encarga de ello, ciertas cosas simplemente no ocurren como el cruce de un tomate con un pez. En el laboratorio, utilizando la transferencia horizontal de genes artificiales, todo vale.

La ingeniería genética consiste en diseñar construcciones artificiales para cruzar las barreras entre especies e invadir genomas. En otras palabras, se mejora la transferencia horizontal de genes – la transferencia directa de material genético a especies no relacionadas.

Las construcciones artificiales o ADN transgénico típicamente contienen material genético de bacterias, virus y otros parásitos genéticos que causan enfermedades, así como genes de resistencia a antibióticos que hacen que las enfermedades infecciosas sean intratables.

http://online.sfsu.edu/rone/GEessays/horizgenetransfer.html

Los resultados de estos experimentos son inherentemente inestables, y se desató sin supervisión en nuestro suministro de alimentos, y en el escenario agrícola mundial.

… La ingeniería genética en el laboratorio es cruda, imprecisa e invasiva. Los genes deshonestos insertados en un genoma para crear un OMG podrían aterrizar en cualquier lugar; por lo general, en forma defectuosa o reconfigurada, mezclándose y mutando el genoma del huésped, y tienden a moverse o reorganizarse aún más una vez insertado. La inestabilidad transgénica es un gran problema, y lo ha sido desde el principio. Hay nueva evidencia de que los cultivos transgénicos cultivados comercialmente durante años se han reorganizado [15, 16] (Genoma MON810 Reordenado nuevamente. Líneas transgénicas inestables por lo tanto ilegal y derecho a protección, SiS 38). Esta es una oportunidad real de impugnar la validez de las patentes de biotecnología.

Otra cuestión clave es la seguridad. Inestabilidad transgénica significa que la línea transgénica original se ha convertido en algo más, y aunque se había evaluado como “seguro”, esto ya no es el caso.

http://www.i-sis.org.uk/GMDangerousFutile.php

Los laboratorio basados en la transferencia horizontal de genes son completamente ajenos a la naturaleza. Se crea mutaciones genéticas derivadas de la fusión no natural de especies que nunca deberían cruzarse para empezar.

El uso de un proceso artificial, la información genética se transmite de una especie a otra en la que no ocurriría normalmente. Las bacterias entonces, horizontalmente transfieren esta información genética natural a otras bacterias y organismos. Un lugar donde se produce regularmente esta transferencia es en el suelo.

Los estudios de intercambio horizontal de genes en el microcosmos del suelo son importantes desde varios puntos de vista. En primer lugar, el creciente interés en la posible propagación de organismos modificados genéticamente (microorganismos genéticamente modificados) y los rasgos de resistencia a antibióticos ha llevado a los investigadores a estudiar las interacciones genéticas entre bacterias en un número de diferentes hábitats. En segundo lugar, la transferencia génica horizontal en el suelo puede desempeñar un papel en la evolución de nuevos rasgos bacterianos.

http://people.ibest.uidaho.edu/ ~ etop/publications/Hill_Top98.pdf

¿Y qué sucede cuando las mutaciones OGM están sueltas por nuestras tierras agrícolas? ¿El problema de la transferencia horizontal de genes milagrosamente desaparece? Los “Monsantos del mundo” tendrían que pensar así. Piénselo de nuevo. Las leyes de la naturaleza no se suspenden sólo porque Monsanto lo diga.

Una vez que se desencadenan los OGM en el medio ambiente, no hay absolutamente nada para detener el fenómeno natural de la transferencia horizontal de genes a organismos no modificados genéticamente, sobre todo teniendo en cuenta la tendencia creciente de OMG para hacerlo. Y lo que este proceso produce es una incógnita. Hay una razón por la que la naturaleza pone límites a este tipo de cosas, y hemos pasado hace mucho tiempo esos límites.

Por lo tanto, nos enfrentamos a una cada vez mayor contaminación genética de casi todos los organismos en el planeta Tierra a partir de éstos, y si eso no es suficiente, el proceso de transferencia genética horizontal, que se extiende por estas mutaciones a lo largo y ancho de una serie de especies divergentes, está siendo ayudado por los contaminantes que se liberan en la atmósfera por los programas de geoingeniería.
¿Cómo es esto posible?

… Choques de calor y contaminantes tales como metales pesados ​​pueden favorecer la transferencia horizontal de genes, y la presencia de antibióticos puede aumentar la frecuencia de la transferencia genética horizontal de 10 a 10.000 veces.

http://online.sfsu.edu/rone/GEessays/horizgenetransfer.html

¿Cuáles son los ingredientes de los aerosoles que suelen verse en los programas de geoingeniería? – lo has adivinado – metales pesados ​​como el bario.

Y … ¿cuáles son las condiciones impuestas por estos programas de geoingeniería? – lo has adivinado de nuevo – estrés abióticos, como el choque térmico.

… Y ¿lo que es abundantemente utilizado específicamente para la ingeniería genética?. Bacterias que llevan genes de resistencia a los antibióticos. Por lo tanto, se utilizan antibióticos más y más fuertes, lo que aumenta – lo has adivinado una vez más – la transferencia horizontal de genes.

… Y da la casualidad de que Monsanto tiene una patente que cubre el estrés abiótico causado por estos contaminantes de geo-ingeniería, que incluye calor y sequía, para todo, desde manzanas hasta calabacines.

¿Vamos a seguir añadiendo más leña al fuego que ya está fuera de control? La industria de la biotecnología, junto con el gobierno de los EE.UU. parece pensar que sí.
¿Puede ver hacia dónde se dirige esto?

Las mutaciones genéticas de Monsanto ya son susceptibles a la transferencia horizontal de genes. Combine esto con la geoingeniería de aerosoles, que facilitan esta capacidad de transferencia, y tienen los ingredientes básicos de lo que puede denominarse como un sándwich de sopa genética.

¿Ranas con cinco patas? ¿vacas sin colas? Veremos más de ello. También vamos a ver más enfermedades desconocidas, no tratables por los tradicionales estándares médicos.

La adquisición de ADN extraño por la transferencia horizontal de organismos no relacionados es una fuente importante de variación que conduce a nuevas cepas de patógenos bacterianos.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12406213

Prepárese, ya que estamos en un paseo cojonudo, amigos! Aférrese a su ADN tan fuerte como pueda, evitando cualquier OGM, y corra la voz. Esto no es algo que pueda ser ignorado por mucho tiempo, como las mutaciones, alteraciones genéticas y anomalías, así como los problemas de salud sólo pueden aumentar con la expansión desenfrenada de los organismos transgénicos (OGM), y los seres humanos no están exentos. Es hora de poner la señal de alto en su propia puerta y decir ¡NO a los transgénicos!.
 

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