Mi patria es todo el mundo.

¿Es la cruz un simbolo Cristiano?

¿Cristianos?

España y la pocilga de la Iglesia catolica

Desde que nacemos se nos inculca el temor frente a poderes terrenales y no terrenales, esto ocasiona que el hombre se convierta en un ser religioso autómata, incapaz de pensar y revelarse de la telaraña de fanatismos, dogmas y engaños que ha creado para su propio beneficio esta gran araña negra que es la Iglesia Católica.

Actualmente la Iglesia persiste en imponer sus ritos, creencias y dogmas trasnochados utilizando las mismas tácticas para someter psicológicamente a las mentes débiles y a todos los que aun sin querer, hacen causa común con esta cúpula mafiosa de la peor calaña.

Este dogmatismo hipócrita, ha motivado que la Iglesia sea numéricamente grande pero espiritualmente nula. Utilizando como principal artimaña, el bautismo involuntario de las personas, los niños son bautizados sin que ellos mismos sean concientes de lo que le estan haciendo, condenandolos a ser de por vida unos titeres mas de la Iglesia. Pero ha motivado tambien su fraccionamiento al ser el cristianismo la religión mas dividida en sectas y sucursales.

El Vaticano, que constituye el símbolo de la corrupción, el crimen y la mentira en el mundo, desde que se formó, ha creado un imperio de miedo fanatismo y terror que le ha sido muy util para llevar a cabo acciones abominables como la forzada cristianización, como en el caso de las cruzadas, la conquista de America y de África, su lucha sangrienta contra la mal llamada herejía, su instigamiento y participación en guerras y crímenes a lo largo de la historia.

En el año 311, el emperador Constantino se convierte al cristianismo, para tratar de ocultar sus crímenes, las jerarquías cristianas se convirtieron en la cohartada esculpatoria que justificaba y bendecía los intereses de las castas dominantes.

Año 314, con Galerio, Licinio y Constantino, la Iglesia sella con el Estado una estrecha alianza que se prolongara por siempre. En el “Edicto de Milán” los obispos decretan en Arles la condena eterna de cualquier asomo de duda o rebeldía.

Luego el alto clero cristiano asumió la posesión de grandes extensiones de tierra y a quienes le hicieran resistencia condenaban como “herejes” y les expropiaban sus propiedades. Se inicia una persecución inmisericorde contra todo lo que pusiera en duda los dogmas y la conducta de esa horrenda casta jerárquica cristiana.

Uno de los que argumentaron la necesidad de estos tratos violentos, torturas y exterminio físico de los herejes fue Agustín de Tagarte (345-430) doctor y padre de la Iglesia, para el era mejor quemar a un hereje que abandonarlo en sus errores.

Jerónimo, otro padre de la Iglesia, exhortaba a liquidar a un tal Vigilancio, en nombre de la salvación de su alma.

En el año 382, Teodosio I, suscribió varios edictos y persecuciones contra maniqueos y paganos donde se contemplaban condenas de muerte y confiscación de bienes. Se iba creando así lo que en el futuro seria la santa Inquisición.

La persecución a la que fueron sometidos los cristianos gnósticos, quienes fueron denunciados viciosamente como herejes, mientras que sus libros sagrados eran robados y quemados. Los gnósticos hacían una distinción entre el Padre Celestial y el dios de la Biblia Hebrea, Yahvé o Jehová, mientras que la Iglesia confunde a Yahvé o Jehová, con el Dios Absoluto.

Año 415, el obispo de Alejandria, Cirilo I, fue el verdugo de Hipatia. Ordenó a monjes para que la emboscaran, estos la violaron, torturaron, sus tendones fueron cortados con afiladas conchas y finalmente fue descoyuntada. El pecado de Hipatia fue haber sido hermosa, filósofa neoplatónica y maestra de matemáticas.

Esta Iglesia, supuesta seguidora de Jesús, no tuvo reparos en llevar a la hoguera a ciemtos de miles de mujeres inocentes acusadas de brujería, o de haber cometido pecados carnales.

Siglo XV: Cruzada contra los Husitas implicando acciones militares contra los partidarios de Jan Hus en Bohemia durante el período comprendido entre 1420 hasta casi 1434. Estos fueron los primeros combates en Europa en los que las armas portátiles de fuego, como los mosquetes, tuvieron una contribución decisiva.

El movimiento husita asumió un carácter revolucionario desde el momento en que Jan Hus fue asesinado en Constanza el 6 de julio de 1415. Los caballeros y nobles de Bohemia, que estaban a favor de la reforma de la Iglesia, enviaron al Concilio de Constanza, el 2 de septiembre de 1415, una protesta conocida como la “prostestaio Bohemorum” condenando la ejecución de Hus con las palabras más duras. La actitud del emperador Segismundo fue la de enviar, a su vez, unas cartas a Bohemia declarando que aniquilaría de inmediato a todos los wyclifistas y husitas, lo que enfureció al pueblo.
Las revueltas se produjeron en diversas partes de Bohemia. miles de muertos.

En 1.538 el Papa Pablo III declara una cruzada contra la Inglaterra apostata y declara a todos los ingleses esclavos de la Iglesia (afortunadamente no tuvieron el poder para enforzar el decreto).

1568 La Inquisición española ordena el exterminio de tres millones de rebeldes en Holanda (en esa época española).

Entre 5.000 y 6.000 protestantes fueron ahogados por las tropas españolas católicas, “un desastre que los burghers of Emden se dieron cuenta por los miles de sombreros holandeses que flotaban”.

En 1.562 estalló en Francia una guerra civil religiosa intermitente, que duró hasta 1.572. El acontecimiento más destacado de esta, fue la matanza de San Bartolomé, que ocurrió en París la noche del 24 de agosto de 1.572, donde los católicos irrumpen contra los hugonotes, (protestantes) arrancándolos de sus camas los degollaron, agarrotaron o mataron a tiros. El asesinato en masa dejó esa noche a unos 3.000 hugonotes muertos, en las semanas siguientes la orgía de muerte que llevaban a cabo los católicos continuo en las provincias, acabando con la vida de al menos unos 20.000 hugonotes mas. Toda esta matanza fue ordenada por el Papa Pio V.

Las fortunas y bienes de los judíos y musulmanes en las Cruzadas, pasaron a ser propiedad de la Iglesia.

La fortuna del Vaticano fue acumulada en gran parte por el saqueo a las victimas de genocidios, como el de los Incas. También obtubo inmensos ingresos de los protestantes, judíos y musulmanes cuyos bienes tras sus asesinatos eran embargados durante toda la historia de la Inquisición.

Los conquistadores de España destruyeron el Popol Vuh de los aztecas, a quienes encarcelaron, torturaron y mataron en nombre de su dios cristiano, robando así enormes fortunas de oro para luego, derrocharlo en guerras de conquista europeas.

El 17 de febrero de 1.601 la plaza romana de Campo dei fiori veia como Giordano Bruno, despojado de sus ropas y atado a un palo, con la lengua aferrada en una prensa de madera para que no pudiese hablar, fue quemado vivo, al igual que sus trabajos, en cumplimiento de la sentencia dictada pocos días antes por el tribunal romano de la Inquisición, tras un largo y tortuoso proceso iniciado en Venecia en 1.592 que lo declaro hereje, impertinente y obstinado.

Giordano Bruno rechazaba la influencia de la Iglesia en la política, realizo una reforma cosmológica, apoyaba el heliocentrismo, la idea del movimiento de la Tierra, el universo infinito y la pluralidad de los mundos animados.

Creía también en que Dios era el alma del universo y que las cosas materiales no son mas que manifestaciones de un único principio infinito. Fue el primer Panteísta, doctrina en la que se cree que dios es todo el Universo y no una personalidad.

La Iglesia puede sacarse de encima el caso de Galileo con una suave y condescendiente explicación. Bruno se le queda en la garganta. En el siglo XIX se erigió una estatua dedicada a la libertad de pensamiento en el lugar donde tuvo lugar su martirio.

Galileo Galilei, en 1.633 fue condenado como hereje por la santa Inquisición, Galileo fue torturado y sometido a vejámenes. Fue obligado a vestir traje de penitencia y con la mano sobre la Biblia recitar la horrible formula de abjuración “Abjuro, maldigo y detesto los citados errores y herejías…”. La arrogante Iglesia humilló el honor de Galileo y se atribuyo el derecho de decidir sobre la ciencia (es algo que actualmente lo sigue haciendo. La única falta de Galileo fue apoyar el modelo heliocéntrico de Copernico, en el cual la Tierra giraba alrededor del Sol, según la Iglesia, en ese entonces esta hipótesis iba en contra de la Biblia, como lo había sido siglos antes la tierra plana.

Siglo XVII: Los católicos matan a Gaspard de Coligny, un líder protestante. Después de asesinarlo, la horda católica mutila su cuerpo, “cortándole su cabeza, sus manos y sus genitales… después lo tiran al río, mas tarde, decidiendo que no era digno de ser comido por los peces, es sacado del agua y arrastrando lo que quedaba… lo llevan a Montfaulcon, para ser carne de carroña, gusanos y cuervos”.

Siglo XVII: Los católicos saquean la ciudad de Magdeburg (Alemania). Alrededor de 30.000 protestantes muertos. “En una sola iglesia 50 mujeres fueron encontradas decapitadas,” cuenta el poeta Friedrich Schiller, “y los infantes se encontraban todavía en los pechos de sus madres muertas”.

El mismo siglo urante la guerra de los 30 años (entre católicos y protestantes) al lo menos el 40% de la población es muerta, en su mayoría en Alemania.

San Ambrosio, obispo de Milán, durante el imperio de Teodosio, instigo al primer incendio de una sinagoga en Kallinikon (hoy Raqqa, Irán), el santo declaró haber dado la orden, ya que los judíos eran merecedores de la muerte. Los ejecutores de la orden fueron monjes, hombres brutales que en los siglos III y IV mas que santos eran bestias violentas y asesinos.

Miles de hombres, mujeres y niños fueron victimas violadas, torturadas y asesinadas en nombre de Dios durante la conquista de América, donde a los nativos que sobrevivieron se les anuló su cultura y su religión.

Más asesinatos durante la Guerra Civil Española, siendo ejecutado todo aquel que no compartía los dogmas católicos.

La Iglesia Católica bendijo la tortura y el asesinato de rojos durante el franquismo que llevó a las cunetas a mas de 400.000 muertos.

Participación durante la Segunda Guerra Mundial, en el expolio de oro judío que fue a parar a las arcas del Vaticano.

La connivencia del Papa Pio XII y de la jerarquía cristiana con Hitler al comenzar la II Guerra Mundial, es decir su disimulo y participación en los miles de crímenes que dejó como saldo esta irracional guerra.

El antisemitismo de la Iglesia a lo largo de los siglos, lo que ocasionó la muerte de millones de judios y árabes en el mundo.

Los crímenes cometidos contra indios en Canadá y entre l0s aborígenes australianos, que incluyen el coger por la fuerza a miles de niños para meterlos en instituciones católicas. y meterles la doctrina y sus absurdos dogmas con sangre.

Lo mismo ocurrió en poblaciones autóctonas del Québec y otros lugares apartados del mundo.

El desfalco de la Iglesia al Banco Ambrosiano por la suma de 1.373 millones de dólares, suma que el cardenal Marzinskus utilizo para desestabilizar el régimen comunista de Polonia y financiar los asesinatos de la organización paramilitar argentina “Triple A”, tras el asesinato por envenenamiento del Papa Juan Pablo I.

Los crímenes cometidos por la Iglesia en Colombia, entre los años 1946 y 1953, fueron asesinadas unas 300.000 personas que se opusieron a la dominación capitalista, la Iglesia estuvo al lado del gobierno de turno.

Las dictaduras de Argentina, Brasil, Chile, Bolivia entre otras, estuvieron siempre legitimadas por los jerarcas de la Iglesia.

La obscura vinculación de la Iglesia, siendo cardenal Juan Luis Cipriani, con las torturas y asesinatos del gobierno fujimorista en el Perú (1995-2001).

Al mencionar brevemente algunos de los delitos cometidos por la Iglesia a través de la Historia, salta la pregunta de quien le dio derecho a realizar tantos crímenes, el derecho a quemar a filosofos y pensadores, el derecho a quemar brujas, el derecho a quemar libros, el derecho a provocar guerras, el derecho a ser complices de otros asesinos, el derecho a regentar bancos y empresas, el derecho a apropiarse de lo ajeno, el derecho a proteger a curas y obispos pervertidos pedófilos sexuales, el derecho a vivir en medio de la riqueza, el derecho a no pagar impuestos.

Las alianzas Iglesia-Gobiernos son hechos irrefutables, ambos poderes del terror llevan las riendas del mundo, conduciendonos hacia la esclavitud, la miseria y la destrucción. El poder politico y economico paga los favores prestados por la Iglesia. El primero, por bendecir y justificar sus crímenes e impunidad y el segundo por mantener aborregadas a las masas, con conceptos religiosos y sociales tan erroneos como absurdos, manteniendo asi su status social de privilegio.

Para ello los gobiernos a traves de las leyes protegen a la Iglesia y hasta disponen de una asignatura en las escuelas y colegios, camuflada bajo el nombre de religión, cuando mas bien debería llamarse “adoctrinamiento católico”.

Afortunadamente muchas de las atrocidades eclesiásticas han salido y siguen saliendo a la luz impidiendo que las personas de mayor capacidad intelectual caigan en el engaño.

El Vaticano y toda su casta de sacerdotes y monjes siguen utilizando el fraude, la mentira y su inseparable hipocresía, para seguir manteniendo en el engaño dogmático a la población, todo ello con la finalidad de proteger sus intereses y seguir en el poder, ocultando su malévolo rostro y oscuras intenciones tras el verdadero mensaje de Jesucristo falsamente moldeado a su conveniencia.

¡Ay de vosotros, los clérigos fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello. ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las iglesias y sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!» Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!» Pero él dijo: «¡Ay también de vosotros, los clérigos, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!. Evangelio de Lucas 11, 42-46.

¡Ay, de vosotros los financieros, especuladores e inversores que acumuláis y acaparáis las riquezas! Vuestro enriquecimiento es a costa de empobrecer a la gran mayoría de personas. Vuestro egoísmo y codicia no conoce límites. Sacrificáis vidas humanas para conseguir el confort y el lujo y mantenerlo. Vuestras riquezas no podrán comprar ni un segundo mas de vuestras asquerosas vidas y al final serán vuestra ruina.

Dichosos los que sufren a causa de la injusticia, el egoísmo humano, la violencia y el abandono, porque ellos van a recibir el consuelo que no han encontrado en la vida.

¡Ay de vosotros las élites económicas que envenenais y arruinais la tierra causando sufrimientos y desesperación, haciendo que el ser humano deambule por la historia sin esperanza ni futuro a causa de vuestra ambición, codicia y afán de poder!

Dichosos los sometidos y desposeídos por los que acaparan y acumulan las riquezas, porque ellos van a heredar la tierra.

¡Ay de vosotros los que violáis Los Derechos Humanos! Vuestra dominación y explotación será vuestra medida.

También me dirijo a tantos políticos cómplices de usureros como fueron Felipe González, Aznar, Zapatero, Rajoy y un largo etc. de engañadores hipócritas, que ven la paja en otros paises mas se vuelvan ciegos al no poder sacar la viga de su propia e inmunda corrupción.

Dichosos los limpios de corazón, que actúan desde la honestidad, la fidelidad y el amor porque vais a encontrar el cariño y la cercanía de Dios.

¡Ay de vosotros los políticos cómplices porque tenéis un corazón lleno de injusticias, mentiras y falsedades, encontraréis el silencio y desprecio como respuesta!

Por todo esto, les pido que “En el Nombre de Dios, Basta ya de explotar al ciudadano, desahuciar y empobrecer a las familias. La persona y no el sistema es lo primero”, porque sois los culpables de que la gente llore desesperadamente, teniendo una vida llena de amargura y tristeza. La gente tiene derecho a disfrutar de una vida digna.

Muchos banqueros, ricos y políticos se consideran cristianos, tal vez porque encuentran respaldo en muchos obispos y sacerdotes porque el dinero es un “poderoso caballero”, creen que comprando voluntades e indulgencias de las personas con ministerios en la Iglesia pueden comprar la voluntad de Dios. Pedirles que vivan y que dejen vivir en paz a la gente y que respeten la dignidad humana. Si no son capaces que renuncien al Dios de Jesús, que es el Dios de la vida, de la libertad, de la paz y la justicia.

¡Serpientes! ¡Raza de víboras! ¿Cómo van a escapar del castigo de la destrucción?. Por esto yo les voy a enviar profetas, sabios y maestros. Pero ustedes matarán y crucificarán a algunos de ellos, y a otros los golpearán en los templos y sinagogas y los perseguirán de pueblo en pueblo. Así que sobre ustedes caerá el castigo por toda la sangre inocente que ha sido derramada desde Abel el justo hasta Zacarías, hijo de Berequías, a quien ustedes mataron entre el santuario y el altar.

“Raza de víboras”, estas fueron las palabras con que Cristo, el mismo que recomienda amar a nuestros enemigos, llamaba a sus compatriotas judíos los fariseos.

El amar a nuestros enemigos no necesariamente significa compartir y estar de acuerdo con ellos. No ponemos en duda que Cristo amase a los fariseos, pero no compartió con ellos y las frases que les dirigió sonaban más a desprecio que a un amor ciego y al estar de acuerdo con ellos.

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces se lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Mateo 24:30-35

¡NO DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A ELLOS!

La religión es como gaseosa: una vez abierta la botella solo es cuestión de tiempo que pierda el gas.

Religion is like a fizzy drink: once the bottle is open, it’s only a question of time before it goes flat.

(Juan Eslava Galán: Historia de España contada para escépticos / The History of Spain Told for Sceptics)

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Que bonito es mi Blog

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Contra el T.T.I.P.

NO A LA LEY MORDAZA

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¿Hasta cuando?

¿Cuantas veces hay que repetir el inmenso sacrificio del
Cristo para absurdamente invalidar el primero y único?
¿Cuanto sufrimiento y sangre hará falta para saciar la
sed de oro de los Judas del templo vaticano moderno.

Para esta iglesia de los mercaderes, que en otros tiempos
impuso la fe como obligación por medio de la superstición,
el terror, la tortura y la muerte, donde solo hogueras
humanas alumbraron sus obtusas mentes, y en tiempos actuales
sus falsas tradiciones, son rescoldos de amenazas,
y carne de abusos, aislamiento y desprecio social.

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois
semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen
bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos
y de toda inmundicia!
Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los
hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de
iniquidad. «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas,
porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis
los monumentos de los justos, y decís: “Si nosotros hubiéramos
vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido
parte con ellos en la sangre de los profetas!” Con lo cual
atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los
que mataron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la
medida de vuestros padres!. Evangelio de Mateo 23, 27-32


Esos hipócritas

¿ESOS VIEJOS simbolos

La culpa evidentemente es de los gobernantes que han pasado por Moncloa
y que han situado la laicidad como cuestión menor, o no tan menor pero
incómoda políticamente para resolverla.
La cuestión de fondo es si debemos respetar las creencias de todos (ni
mayoría ni minorías) y convertir el espacio de todas las personas que
conviven socialmente en espacios de todos (laicos). Después de siglos
viviendo con naturalidad la presidencia de símbolos religiosos en la
vida civil, aún hay quienes creen que esto es el estado natural de las
cosas. Por ello cuando, tarde, el gobierno dice de prohibir los símbolos
religiosos en los espacios de todos y todas, se llevan las manos a la
cabeza y amenazan con crear un problema donde no lo hay. Estas personas
aún no se han enterado que el ámbito religioso es de índole privada y
que se manifiesta colectivamente entre aquellas personas que comparten
un mismo credo. Pero que no puede superar este espacio por respeto a las
otras creencias.


Evidentemente que un crucifijo, o una estrella, o media luna o una hoz o
un martillo o tantos otros símbolos de creencias encontradas, presida
la vida civil choca de frente en una sociedad que asume que las creencias
de cada uno son tan respetables como las de los demás. Posiblemente este
esquema de tolerancia es el que quema a más de una persona que cree estar
en posesión de la “única verdad” y por lo tanto miran de reojo al resto
de los mortales que no la comparten con cierta “compasión”, en el mejor
de los casos, o con rencor en el peor.
La vocación totalizadora de las religiones integristas nos lleva a la
confrontación entre seres humanos, que por serlo estamos mucho más allá
de las ideologías y las creencias. Antes que la fe está la persona, el
prójimo que no debe ser quemado en la hoguera simplemente por no compartir
el credo. Muchos siglos de intransigencia y de terror deben ser redimidos
enviando al mundo de las religiones a las esferas privadas y de culto
propios. Las manifestaciones ciudadanas públicas siempre deben ayudar a
la unión de aquellos que construimos día a día una sociedad más fraterna
y solidaria. Que solo los símbolos que representan aquello que nos une a
todas las personas (laicos) siempre estén presentes entre nosotros.


La enseñanza religiosa en las instituciones educativas es una fuente constante
de discriminación de aquellos que deciden libremente no recibirla. Por ello
debemos volver a insistir en que dentro del curriculum ordinario, el común, el
laico, no aparezca la enseñanza religiosa como elemento diferenciador. El
crucifijo en la pared es poca cosa comparada con la diaria segregación de
aquellos niños y niñas que deben de salir de su grupo de iguales, porque no
comparten con ellos un credo religioso. Escandaliza la imagen de la estrella
de David en la solapa de los vestidos de las niñas y niños judíos en la
Alemania nazi, mientras que asumimos como normal que se le indique la puerta
de la calle a los niños y niñas que no dan religión a diario en nuestras
escuelas. Basta de deseducar a niños y a niñas en la segregación, en la
exclusión por sexos, por razas, por religiones o creencias.
La enseñanza religiosa en las instituciones educativas es una fuente
constante de discriminación de aquellos que deciden libremente no recibirla.

NO A LA DISCRIMINACION RELIGIOSA

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¡Contra TTIP y CETA!

 

Cruzada asesina


“Era frecuente ver, en esos primeros días [del golpe militar], curas y religiosos con su fusil al hombro, su pistola y su cartuchera sobre la negra sotana”. Mariano Ayerra, sacerdote de Alsasua, 1936.
“Con los sacerdotes han marchado a la guerra nuestros seminaristas. ¡Es guerra santa! Un día volverán al seminario mejorados. Toda esta gloriosa diócesis, con su dinero, con sus edificios, con todo cuanto es y tiene, concurre a estagigantesca cruzada”.Marcelino Olaechea Loizaga, 6 de noviembre de 1936.


Aprovechando la última masiva beatificación dominical de Tarragona, no estaría mal recordar que los dos partidos presentes en la misma, PP y CiU, descendientes de la oligarquía franquista y monárquica, también fueron de la mano en la Guerra Civil. Es importante saberlo para que ahora la gente no se deje arrastrar por los mismos en la sinrazón y el enfrentamiento nacionalista. En la guerra civil, tristemente como en todas las guerras, fueron asesinadas miles de personas inocentes injusta y cruelmente. Pero es fundamental que sepamos que ese velo de santidad e inocencia que presume la Iglesia es falso. La Iglesia no es víctima de esta guerra, sino un bando activo, que aprovechó la guerra para alcanzar unos objetivos materiales, políticos e ideológicos. En palabras del arzobispo de Toledo y primado de España, Isidro Gomá y Tomás: “Una restauración totalitaria de la vida cristiana”. Lo que vendría a derivar en una involución social bajo un represivo régimen fascista–católico.


El golpe militar fue desde un principio apoyado y jaleado por la Iglesia católica. La posterior guerra y dictadura contó con su ferviente colaboración. No fue el anticlericalismo violento el que hizo a la Iglesia tomar partido. Antes de conocerse los pormenores de éste, el arzobispo de Zaragoza, Rigoberto Domenech, poco más de veinte días después de la sedición militar justifica el mismo porque “no se hace en servicio de la anarquía, sino en beneficio del orden, la patria y la religión”. A los dos meses, el cardenal primado de España, Isidro Gomá, describía lo que era para él la guerra en una alocución radiofónica con motivo de la caída de Toledo a manos del ejército fascista: “El choque de la civilización contra la barbarie, del infierno contra Cristo, debían sucumbir primero,…, los adalides de la civilización cristiana, los abanderados de Cristo… Gloria a los mártires”.


La Iglesia católica fue un bando, claramente, beligerante en la guerra civil española, una facción que animó y participó en el exterminio y la persecución. Que colaboró activamente en las venganzas y los asesinatos. Nunca la Iglesia católica trabajó en pos de la paz y la unidad de los españoles. Todo lo contrario. Desde el advenimiento de la República rechazó abiertamente sus instituciones y nunca estuvo dispuesta a renunciar a sus privilegios propios del Antiguo Régimen. Cuando en julio de 1936 se produjo el golpe de estado corrió rauda y gozosa a empuñar las armas en una nueva y, en sus palabras, “santa Cruzada”. Nunca mostró piedad cristiana y se lanzó a un sanguinario y cruel revanchismo convirtiéndose en uno de los pilares sobresalientes de la represión, la ingeniería social y la venganza fascista. Ni ha buscado nunca la reconciliación pidiendo perdón por sus crímenes. El orgullo y la soberbia, graves pecados, es lo que ha guiado la conducta de su cúpula.


Como recordaría, más tarde, el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, que se encontraba en Tuy en julio de 1936:“todos los sacerdotes del lugar aceptaron la sublevación militar con alegría y apoyaban al ejército como un deber de conciencia”. Esta dinámica fue habitual en Navarra, donde miles fueron asesinados sin que se diera ningún tipo de enfrentamiento armado. El fanatismo religioso que impregnaba lo que consideraban una guerra santa se dejaba ver en los actos del contingente de requetés donde se encontraban numerosos religiosos combatiendo. A poco menos de un mes del golpe militar, durante la procesión de la Virgen del Sagrario en Pamplona, milicianos falangistas y requetés asesinaron a decenas de presos, entre ellos, curas supuestamente nacionalistas “los sacerdotes dieron la absolución en masa a los restantes, las ejecuciones se llevaron a cabo y los camiones volvieron a Pamplona, a tiempo para que los requetés se incorporaran a la procesión que estaba entrando en la catedral”.


Y es que el ardor guerrero había infectado el discurso y los actos de la plana mayor de la jerarquía católica española. Palabras como “cristianísimo Imperio español”, “judío–masónico”, “liberación”, “santa Cruzada” o “plebíscito armado”tenían sus oraciones. En la Pastoral de 30 de septiembre de 1936, “Las dos ciudades”, el obispo de Salamanca, Enrique Pla y Deniel deja bien a las claras que lo que se vive es una “santa Cruzada” para la Iglesia española: “Enhorabuena que los ciudadanos españoles, haciendo uso de un derecho natural, se hayan alzado para derrocar un gobierno que llevaba la nación a la anarquía […]. El carácter de la actual lucha que convierte a España en espectáculo para el mundo entero. Reviste, sí, la forma externa de una guerra civil, pero en realidad es una cruzada. Fue una sublevación, pero no para perturbar, sino para restablecer el orden […]. Una cruzada por la religión y por la patria y por la civilización”.


Evidentemente, no todos los religiosos actuaron de esta manera. Seguro que muchos que no estaban de acuerdo con estas consignas perecieron injusta y cruentamente. A todos ellos nuestra admiración y respeto como seres humanos vilmente asesinados. Pero, entre la jerarquía católica esto fue un desierto. Hasta el obispo de Pamplona, Marcelino Olaechea que alababa la bondad de esta guerra santa “vivimos una hora histórica en la que se ventilan los sagrados intereses de la religión y de la patria, una contienda entre la civilización y la barbarie” y bendijo a sus cruzados, se horrorizó de los crímenes y venganzas de los suyos: “Ni una gota más de sangre de venganza”. Pero sus palabras no tuvieron eco entre sus filas. Ya era demasiado tarde. La sangre de venganza corría por toda España. Asimismo, no importaba que se fuera religioso. Era muy importante ser religioso del bando fascista – tradicionalista, porque si no, se corría el riesgo de ser fusilado como a decenas de curas supuestamente nacionalistas o, si se protestaba contra estas infames acciones ser amenazado de muerte como le ocurrió al obispo de Vitoria, monseñor Mateo Múgica.


En cambio, la jerarquía católica y Franco fueron uña y carne. Unidos por una férrea cohesión ideológica y unos mismos objetivos. El obispo de Vic, Joan Perelló, quería una “profilaxis social”, sabía que se necesitaba un “bisturí para sacar la pus de las entraña de España”. La pus, evidentemente, eran las personas con una ideas políticas opuestas a las suyas. Para regocijo suyo, Francisco Franco, pensaba lo mismo que él y declaraba sentirse “dispuesto a exterminar si fuese necesario a toda esa media España que no me es afecta” con el propósito de “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias, destruida en el siglo XVIII”. Y el cardenal primado, arzobispo de Toledo, Isidro Gomá, seguía tenazmente la línea ideológica del Movimiento Nacional: “Judíos y masones, envenenaron el alma nacional con doctrinas absurdas, con cuentos tártaros o mongoles aderezados y convertidos en sistema político y social en las sociedades tenebrosas manejadas por el internacionalismo semita”. Discurso histórico de la Iglesia Católica que tras la derrota nazi y el descubrimiento del Genocidio hubo que maquillar y hasta ocultar.


No solo el catolicismo español apoyó el golpe militar, cuando ya los crímenes eran bien conocidos y el nuevo régimen afirmaba sus postulados fascistas y totalitarios, el arzobispo de Westminster, cardenal Arthur Hinsley, en una carta remitida a Franco el 28 de marzo de 1939, en agradecimiento al envío de una foto autografiada por éste, le expresaba su admirada devoción: “Le considero el gran defensor de la verdadera España, el país de los principios católicos donde la justicia social católica y la caridad se aplicarán al bien común bajo un gobierno firme y pacífico”. El Vaticano mostró una extraña ambivalencia y pragmatismo político. Pío XI reconoció a Franco en mayo de 1938, aunque no tuviera una gran afinidad con él. Igualmente contradictorio fue su bendición de las tropas fascistas italianas que marchaban a invadir Abisinia en 1935. Luego Pío XII felicitaría efusivamente al general Franco en un telegrama, el 1 de abril de 1939: “Levantando nuestro corazón al señor, agradecemos sinceramente, con V.E, deseada victoria católica España”. Y, unos días más tarde, el 16 de abril de 1939, en un radiomensaje a los fieles de España se expresaba de tal forma: “Con inmenso gozo nos dirigimos a vosotros, hijos queridísimos de la Católica España, para expresaros nuestra paterna congratulación por el don de la Paz y de la victoria, con que Dios se ha dignado coronar el heroísmo cristiano de vuestra fe y caridad, probado en tantos y tan generosos sufrimientos”. Cierto es que hubo sufrimientos, pero por ningún sitio se atisbó un poco de “caridad” o “paz”. Y en ningún caso “piedad” o “perdón”.

Contador

fin


La religión católica

La Influencia Pagana en la religión católica

En los siguientes audios, amig@ oyente, quiero hacerte llegar mi sensación de sorpresa, al estudiar sobre este tema y comprender que la mayoría de las fiestas, llamadas cristianas, tienen un trasfondo pagano y por lo tanto sin justificación ni cristiana ni bíblica.  Mientras gran parte de la humanidad muere de escaces y hambre hay un submundo de falsas creencias con las manos manchadas de sangre que se se rindio hace mucho tiempo al diablo, a cambio de riquezas y poder, formando esta lacra las iglesias que fomentan y bendicen los asesinatos, las banderas, inquisiciones, guerras, ejercitos y armas haciendose inmundos, asesinos y asquerosos como el, su mision es destruir la bondad del universo.. Por supuesto eligieron dias especiales para ellos y comercialmente muchos se prendieron a miles de idolos disfrazandolos de santos propios vendiendo lo mas sagrado y ofendiendo al unico Dios vivo. Esta prostitucion de la verdad ha hecho que la Cristiandad actual se haya ganado merecidamente el titulo de Babilonia la Grande, la madre de todas las Rameras.

fin

Babilonia la Grande

Culto a La Madre e Hijo

Culto a María

Santos, Santoral, y Simbolismo

Obeliscos, Templos y Torres

¿Es la cruz un simbolo Cristiano?

Constantino y La Cruz

Reliquias del Romanismo

Fraude Religioso

¿Fue Pedro el Primer Papa?

Origen Pagano Del Oficio Papal

Inmoralidad Papal

Son Infalibles Los Papas

La inhumana Inquisición

Alejandro Dumas, en su novela “La Reina Margot”, referida a ese hecho, muestra a un rey
débil, cobarde, inconsistente e incapaz de ejercer su autoridad, frente a una madre
controladora y vengativa, que a su vez manipulaba a su antojo al círculo rojo del rey.


Más allá de la novela –magistralmente llevada al cine bajo la dirección de Patrice Chéreu,
el hecho histórico demuestra cómo una diferencia religiosa, puede desencadenar en una
catástrofe, cuando alguien piensa que dios debe hablar para dirimir un asunto.


En realidad, el conflicto entre protestantes y católicos no es la fe en dios, pues ambos
creen en el mismo dios, con iguales atributos y parecida historia. El verdadero dilema,
es que los protestantes se asumen con más dignidad humana y adoptan una fe, digamos, más
racional y enfrentan la corrupta iglesia católica, instaurando nuevas formas para realizar
los ritos y, sobre todo, para la conducta de las jerarquías.


En una palabra, se trata de un problema de poder, más que de fe.


Y es ahí cuando, de manera maliciosa y corrupta, quienes defienden unos intereses, se
aprovechan verdaderamente de la fe de las personas y las instan a actuar, supuestamente,
en el nombre de dios, pero de una manera animal.


La Matanza de San Bartolomé, en 1572, exigió auténticas hordas de asesinos “peinando”
las calles de París sistemáticamente, pues los muertos se contaron por miles en una
sola noche. Nadie en su sano juicio hubiese salido a las calles a asesinar gente
indiscriminadamente, sobre todo con armas punzocortantes, a no ser porque se les
enajenó a través de una fuerza mucho más intensa que la razón (la fe), pero manejada
de manera desvirtuada.



Ninguna de las tres mayores religiones monoteistas del mundo (católica, judía y musulmana),
considera siquiera la posibilidad de que los humanos actúen en nombre de dios en ningún
momento. Más aún, por lo menos la religión católica señala en numerosas ocasiones, que dios
es todopoderoso, lo cual, en lógica formal, elimina de entrada la necesidad de que nadie
actúe o asesine en su nombre.


Pero enardecidos por el engaño de los poderosos, los creyentes son capaces de actuar de
manera brutal, e irracional, como ocurrió en aquella noche fatídica en París, en el siglo XVI,
pero como hemos visto también miles de ejemplos en casi todos los siglos y países imaginables.
(Por ejemplo, Canoa, en Puebla, a principios de los años 70 del siglo pasado).


Conozco a un periodista palestino, muy callado y analítico, a quien un día le preguntaron su
opinión sobre el conflicto religioso entre judíos y árabes. Su respuesta no pudo ser más
ilustrativa: “nuestro problema no es con los judíos; es con los sionistas”. Es decir, no es
un problema de fe, sino de poder y de expansionismo, al que se ha revestido deliberada,
falsa e injustamente, de un ropaje religioso para hacerlo más “creíble”. Es decir, una vez
más, el abuso respecto al nombre y “deseos” de dios, interpretado al antojo de los poderosos
en turno, para “justificar” las más feroces y animales atrocidades.
No opio sino veneno y nos lo quieren cobrar. No contribuyas a la pedofilia
istitucionalizada, ni un euro para la gran Babilonia.



Vosotros sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro
padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad
porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza,
porque es mentiroso y el padre de la mentira.
Evangelio del apostol Juan 8:44


«Se acercaron entonces los discípulos a Jesús, y le dijeron: Mira, los fariseos se
han sentido ofendidos al oir esas palabras. Jesús les respondió: Cualquier planta
que mi Padre celestial no haya plantado, tendrá que ser arrancada. No les hagáis
caso, porque esos son ciegos que intentan guiar a otros ciegos; y si un ciego se
hace guía de otro ciego, ambos caerán juntos en el mismo hoyo.»
Evangelio de Mateo 15:12-14

fin

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