Mi patria es todo el mundo.

Desvelos

Beso de luna

Luz del primer beso que la luna

con la callada ilusión de sus desvelos

mordiéndose los labios por los celos

alumbró con su brillo el de los ojos

de un solitario corazón apasionado.

 Light of the first kiss than the moon

with the quiet illusion of his sleeplessness
biting his lips for jealousy
shone with the brightness of the eyes
of a passionated lonely heart.


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“Sea fácil o difícil, el amor nos tortura por igual: cuando es fácil,
nos hace prisioneros; cuando es difícil, peleamos con él”
Lucio Anneo Séneca

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LAS AVENTURAS DE PETER MACDOWELL
En busca de sus “arraises” Peter viaja a Andalucia
en una aventura llena de misterio y peligros…

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Contra el T.T.I.P.

NO A LA LEY MORDAZA

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Vicente Ferrer

Vicente Ferrer (Barcelona, 1920 – Anantapur, India, 2009)

Ex jesuita español que a lo largo de más de cincuen ta años desarrolló en la India una ingente labor contra la pobreza, primero como misionero de la Compañía de Jesús y luego al margen de esa institución.

Estudiaba bachillerato en Barcelona cuando, a los 16 años, hubo de luchar con el bando republicano en la Guerra Civil Española. Estuvo destinado en el frente del Ebro y, tras la victoria de los fascistas, fue hecho prisionero y llevado a un campo de concentración en Betanzos. Después volvió a Calella, localidad donde había pasado parte de su infancia, y siguió durante tres años la carrera de derecho. El 17 de octubre de 1944 ingresó en la Compañía de Jesús, y comenzó los estudios eclesiásticos en un monasterio al pie del Moncayo.

Terminada su formación, fue ordenado sacerdote en marzo de 1956. Su primer destino fue una casa de oración en Puna, en el sudoeste de la India, donde debía dedicarse solamente a la vida espiritual. Allí aprovechó para estudiar maratí, la lengua local, y poco a poco tomó conciencia de que debía pasar de la vida contemplativa a la acción. Habiendo aprendido carpintería y lampistería, decidió irse tres meses a las montañas con una tribu de Katkánis.

En 1958, con 38 años, fue destinado a la misión de Mammadh, en el Estado de Maharashtra, una de las zonas más pobres del país. Al cabo de tres años ya había creado una gran escuela para estudios primarios y bachillerato, con 28 clases, y un dispensario-hospital. Sin embargo, la verdadera revolución que llevó Ferrer a Mammadh fue un programa para la fertilización de las tierras. Para llevarlo a cabo hubo de convencer a los agricultores de que la única manera de salir de la pobreza era trabajar ellos mismos los campos y no esperar limosnas. Les obligó a cavar pozos en sus propios huertos, pagándoles sueldos escasos y dándoles trigo enviado por Cáritas.

Poco a poco muchas personas dejaron sus familias, respondiendo a la llamada de Ferrer, y comenzaron una campaña de ayuda a los campesinos. Así nació la Maharashtra Shetkari Seva Mandal (Sociedad al servicio de los campesinos de Maharashtra).

Pronto empezó a recibir presiones tanto de la Compañía de Jesús como de los políticos nacionalistas y radicales, que solicitaron al gobierno su expulsión de la India. El 27 de abril de 1968, Vicente Ferrer recibió una orden de expulsión.

Durante un tiempo, mientras la ejecución de la orden iba aplazándose, miles de campesinos de Mammadh recorrieron los 250 kilómetros que les separaban de Bombay para colapsar las calles y protestar en mítines multitudinarios. Se organizó un Comité en Defensa del Padre Ferrer, formado por distintas personalidades de todos los campos de la cultura y la religión, y el sacerdote fue propuesto al Premio Nobel de la Paz tras haberse recogido 25.000 firmas de España, Alemania, Italia, India y Estados Unidos.

El gobierno terminó dando marcha atrás, y en el último gran mitin de apoyo a Vicente Ferrer se leyó con júbilo un telegrama de la primera ministra, Indíra Gandhi: “El padre Ferrer marchará al extranjero por unas cortas vacaciones y será bienvenido a su vuelta”. En octubre de 1968 le fue concedido el visado y regresó a la India a principios de 1969, no sin algunos problemas, pues casi ningún gobernador de los 22 estados hindúes quiso recibirle.

En 1969 fundó en Anantapur el Consorcio para el Desarrollo Rural (RDT). Para esta tarea contó con la ayuda del británico Ronald Hudson, de àction éight, y de otras organizaciones no gubernamentales de Holanda, Alemania, Francia y España. En abril de 1970 se casó con la inglesa Ana Perry, periodista y colaboradora suya desde los inicios. Fue por ello expulsado de la Compañía de Jesús, que le cerró todas las puertas en la India.

En 1978 entró en contacto con Action Aid en Londres. Allí se interesó por la fórmula de crear un vínculo entre la persona que daba dinero y el beneficiario del mismo, de forma que se promoviera el contacto entre ambas personas, aunque fuera a distancia. En octubre de 1994 decidió crear en Barcelona la Fundación Vicente Ferrer y puso en marcha la figura del “padrino”: por tan sólo 2.500 pesetas al mes cualquier persona podía apadrinar a un niño de la India. Esa cantidad permitía garantizar para el niño comida diaria, enseñanza, dos vestidos al año, atención médica, vacunas y medicinas.

El 19 de junio de 1998, Ferrer fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Compartió el premio con Muhammad Yunus, creador del Banco de los Pobres de Bangladesh; Joaquín Sanz Gadea, médico español en el Congo; y Nicolás Castellanos, misionero español en Bolivia.

La obra de Vicente Ferrer al frente del Consorcio para el Desarrollo Rural (RDT) fue además premiada con el Premio Nacional al Mejor Proyecto Ecológico (1994) que concede anualmente el Gobierno holandés. Ese mismo año logró inaugurar la Colonia Deulofeu: doce casas blancas que disponían de luz y agua gracias a la energía solar.

Aunque esperada, su muerte un viernes de madrugada de 2.009, causó un inmeso dolor en el distrito indio de Anantapur, donde levantó de la nada una de las mejores redes de asistencia social de la India.

Actualmente, la Fundación Vicente Ferrer que fundó hace 4 décadas presta asistencia a más de 120.000 niños, 60.000 madres y 15.000 minusválidos. La memoria del gran filántropo catalán perdurará en el corazón Anantapur y en las numerosas escuelas, hospitales y obras sociales que levantó en esta desértica región junto a su esposa Anne Perry y sus 3 hijos.

Que Dios, en su infinita misericordia, le premie con el mas preciado
bién, cuál es la vida, en su nuevo mundo de justicia y bondad.

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