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Cancer


Científicos de EE.UU. han descubierto cómo generar de manera rápida, precisa y barata células inmunitarias para atacar cánceres e infecciones y para corregir enfermedades autoinmunes. El avance, presentado ayer en la edición electrónica de la revista Nature, tiene el potencial de transformar las llamadas terapias celulares y de aumentar el número de personas con cáncer que se benefician de inmunoterapias.

La investigación se ha realizado con linfocitos T, un tipo de células inmunitarias que tienen la capacidad de reconocer y destruir células infectadas o cancerosas. Desde hace décadas se han intentado reprogramar los linfocitos T para que ataquen con precisión células enemigas. Sin embargo, las dificultades de la reprogramación han limitado hasta ahora su uso a un número reducido de pacientes.

La nueva técnica puede convertir la terapia con linfocitos en el equivalente de lo que el Ford T fue en la historia del automóvil. Al abaratar y acelerar la producción de linfocitos, puede hacer que la terapia deje de ser excepcional para convertirse en habitual.

“Preveo que esta nueva tecnología revolucionará el campo de las terapias celulares para el cáncer”, declara el oncólogo Antoni Ribas, coautor de la investigación, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). “En los próximos tres años, veremos aparecer muchas nuevas estrategias para tratar el cáncer basadas en este método”.

Para poner el avance en contexto, cabe recordar que la reprogramación de células inmunitarias se ha realizado hasta ahora utilizando virus. Dado que los virus introducen sus genes en las células a las que infectan, son un vehículo apropiado para dotar a los linfocitos de los genes deseados. Estos trabajos han fructificado en terapias como el CART, que trata con éxito algunos cánceres de la sangre y que en Catalunya se aplica en el proyecto Ari del hospital Clínic.

Pese a los avances conseguidos, reprogramar linfocitos con virus suele requerir por lo menos cuatro meses, costar del orden de 300.000 euros y, además, no permite controlar en qué lugar del genoma se insertan los genes.

En la nueva investigación, estos tres inconvenientes se han resuelto reprogramando los linfocitos con la técnica de edición genética CRISPR en lugar de utilizar virus. Ha tenido un papel decisivo Theodore Roth, estudiante de doctorado de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y primer autor del trabajo, que desafió un doble prejuicio. Por un lado, que los virus eran la mejor opción para reprogramar linfocitos. Y sobre todo, que los linfocitos morirían si les introducía fragmentos largos de ADN.

Roth avanzó por ensayo y error. “Hizo un esfuerzo hercúleo”, le reconoce en un comunicado Alex Marson, director de la investigación, también de UCSF. “Probó miles de condiciones diferentes. Theo estaba convencido de que, si encontrábamos las condiciones adecuadas, podíamos superar estos prejuicios que nos limitaban”.

Después de muchos intentos encontró estas condiciones adecuadas. Se basó en la electroporación, que consiste en aplicar un campo eléctrico a las células para aumentar la permeabilidad de sus membranas de modo que pudiera entrar el ADN que les quería introducir. Descubrió que, si mezclaba las proporciones adecuadas de linfocitos, ADN y tijeras moleculares CRISPR, y después exponía la mezcla a un campo eléctrico de la intensidad adecuada, las tijeras CRISPR cortaban el genoma de los linfocitos exactamente en el punto deseado y los nuevos genes se fijaban justo allí.

En un primer experimento para comprobar si la técnica funcionaba, Roth introdujo el gen de una proteína que emite luz verde (la GFP) en diferentes puntos del genoma de los linfocitos. Tal como esperaba, pudo controlar con precisión qué estructuras de las células quería que emitieran luz verde. Después, para mostrar el potencial de la nueva técnica para tratamientos médicos, la puso a prueba con un tipo de cáncer y una enfermedad autoinmune.

Para el cáncer, el equipo de UCSF se asoció a Antoni Ribas, especialista en melanoma y pionero en la aplicación clínica de las inmunoterapias en oncología. Los investigadores dotaron a los linfocitos de receptores capaces de identificar las células de melanoma. Cuando los inyectaron en ratones con melanoma, los linfocitos atacaron las células tumorales sin dañar células sanas. El tratamiento redujo el tamaño de los tumores en los animales tratados y alargó su supervivencia. “Esta técnica se aplicará probablemente al tratamiento de muchos tipos de cáncer en los próximos años”, vaticina Ribas.

“Estamos trabajando frenéticamente para acelerar la llegada de esta técnica al tratamiento de pacientes”, declara Cristina Puig-Saus, coautora de la investigación, de UCLA. Los primeros ensayos clínicos se iniciarán previsiblemente en un plazo de un año, añade Ribas,

“Es una tecnología que nos dará mucha flexibilidad para generar células personalizadas” para el tratamiento del cáncer, valora Alena Gros, directora del grupo de inmunoterapias en el Instituto de Oncología de Vall d’Hebron (VHIO), que no ha participado en el trabajo.

Para la enfermedad autoinmune, los investigadores de UCSF trabajaron con células de tres hermanos afectados por una rara dolencia hereditaria. Los niños tienen una mutación genética que afecta a los linfocitos T y hace que funcionen mal. Concretamente, les falla un subtipo concreto de linfocitos T llamados reguladores, que son esenciales para mantener bajo control a otras células inmunitarias y evitar que ataquen tejidos del propio cuerpo –que es lo que define las enfermedades autoinmunes-. Con la nueva técnica de edición genética de linfocitos, los investigadores han corregido la mutación que causa la enfermedad autoinmune.

“Este es un método rápido y flexible que puede utilizarse para alterar, potenciar y reprogramar los linfocitos T de modo que podamos mitigar la respuesta inmunitaria excesiva que vemos en las enfermedades autoinmunes”, destaca el director de la investigación, Alex Marson. Se abre así una nueva vía de investigación para explorar el potencial de esta técnica de cara al tratamiento de las más de 140 enfermedades en las que los linfocitos T atacan por error el propio organismo, algunas de ellas tan prevalentes como la psoriasis, la celiaquía, la artritis reumatoide o la diabetes tipo 1.

Más allá del cáncer y las enfermedades autoinmunes, la técnica también puede ser útil para tratar enfermedades infecciosas, ya que los linfocitos T tienen un papel destacado en la protección del organismo frente a infecciones. “Aún no estamos seguros de qué infecciones concretas se podrán tratar con linfocitos T reprogramados. Estamos trabajando con otros grupos de investigación para explorar la posibilidad de dirigirlos contra el VIH y contra infecciones como el citomegalovirus, que puede causar complicaciones graves en pacientes inmunodeprimidos, entre ellos los receptores de trasplantes”, explica Marson por correo electrónico.

“Pienso que puede aportar un gran cambio en el tratamiento de infecciones”, coincide Ribas, para quien “la técnica que describimos abre unas posibilidades inmensas. Es como hacer legos. Podemos poner y quitar piezas a los linfocitos, ver qué funciona y qué no. Y podemos hacerlo de manera rápida, sencilla y asequible. Cuando aparece una nueva técnica que permite que mucha gente la utilice para investigar, como en este caso, inevitablemente surgirán nuevas ideas, posibles aplicaciones en las que ni hemos pensado”.

Los alimentos que matan mejor que la quimioterapia las células cancerosas

El cáncer es todavía una de las condiciones médicas más difíciles de tratar, sin una solución clara o tratamiento totalmente efectivo.Debido a que afecta a tantas personas, también ha sido objeto de numerosos estudios. En este enorme cuerpo de investigación, algunos alimentos se han identificado en varias ocasiones ya que es efectivo para matar las células madre del cáncer.

Esto es fundamental, ya que se cree que el hecho de la quimioterapia para erradicar las células madre del cáncer es la razón por la cual las personas experimentan recurrencias y metástasis. Estas células, a veces llamadas “células madre” , forma sólo una pequeña porción de las células en los tumores, pero continuamente están en auto-renovación y se resisten a la quimioterapia.

También se pueden separar para crear nuevas colonias de tumores, y por eso su destrucción es la clave para el tratamiento eficaz del cáncer a largo plazo. Las drogas no están dirigidas específicamente contra estas células, pero los investigadores encontraron muchas sustancias
naturales que abordan el problema. He aquí un vistazo
a algunas de las mejores causas de muerte de las células cancerosas que la naturaleza tiene que ofrecer y liberar el estrés almacenado en nuestros cuerpos.

Té verde

El té verde se ha utilizado durante mucho tiempo en la medicina china para una serie de enfermedades, pero sólo recientemente han investigadores descubrieron su increíble potencial para el tratamiento del cáncer. Investigadores de la Universidad de Baylor de Medicina Cente r encontraron que el ingrediente activo del té verde, EGCG (epigalocatequina-3-galato), mata a las células madre del cáncer y, por extensión, puede evitar que las personas resisten a la quimioterapia. Mientras que el EGCG también está presente en el té negro, el té verde contiene gran parte de la misma.Su investigación se centra en el tratamiento del cáncer colorrectal , pero se cree que otros tipos de cáncer también pueden beneficiarse de té verde.

jengibre

Jengibre

La investigación preclínica muestra que un compuesto de jengibre tiene un efectivo de 10.000 veces mayor que el medicamento de quimioterapia populares Taxol, cuando se trata de matar a las células madre del cáncer de mama. El componente, que se conoce como 6-shogaol se produce cuando la raíz de jengibre se cuece al horno o se secó, y su muerte por los efectos del cáncer puede ocurrir a concentraciones que no son tóxicas para las células sanas, a diferencia del tratamiento convencional del cáncer.

Azafrán

La curcumina, un componente de la antigua cúrcuma, puede atacar selectivamente las células madre de cáncer sin dañar las células madre normales necesarios para la regeneración de los tejidos, de acuerdo con estudios. Se ha demostrado que las células madre cancerosas diana en cáncer de mama, cáncer de cabeza y cuello, cáncer de páncreas, cáncer colorrectal y cáncer de cerebro.

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Uvas con sus semillas

Los compuestos que se encuentran en las uvas se han demostrado para matar a las células madre de cáncer de colon en los estudios de la Universidad Estatal de Penn .

Se encontró que el resveratrol , que se encuentra en las pieles y semillas de uvas , mata a las células madre en placas de Petri y en ratones vivos, y los investigadores creen que el descubrimiento podría conducir a tratamientos que pueden prevenir el cáncer de colon , que es uno de los tipos más comunes de cáncer en la actualidad. Cuando el resveratrol y el extracto de semilla de uva fueron tomadas en conjunto, los efectos fueron mayores, y no dañan a las células sanas.


Otros alimentos que matan a las células madre del cáncer

Si bien estos son algunos de los alimentos más potentes contra el cáncer disponibles, hay un montón de otros alimentos que pueden matar a las células madre del cáncer.

El “Green Med Info”, compiló recientemente una lista de 25 de estos alimentos. Además de los alimentos que acabo de mencionar, también puede encontrar entradas como los arándanos, las zanahorias, café, pomelo, menta, cerezas, cebolla, pimiento y tomillo.

Hay una gran cantidad de alimentos que pueden tener un impacto importante sobre el cáncer. Esto nos recuerda cómo la naturaleza eficaz y seguro puede ser. Ella nos ayudan a lidiar con los problemas de salud importantes de nuestro tiempo.

La cura de los pacientes es mal negocio según Goldman Sachs

Muchos médicos son conscientes o ignoran este tema. Otros tienen motivaciones financieras para mantenerlo empujando los medicamentos más caros. Muchos de estos son peligrosas para los pacientes, entonces usted debe buscar en la investigación disponible por sí mismo. Averiguar correctamente la cantidad de comida puede hacer por su salud.

Además de no curar, hay otra vertiente, planteada a finales de los años 70 por Henry Gadsden, entonces director ejecutivo de Merck, quien dijo a la revista de negocios Fortune que le disgustaba que los mercados potenciales de la compañía se hubieran limitado a personas enfermas y propuso que el negocio de los medicamentos se podía dirigir a personas sanas.

“Después de tres décadas, el sueño de Gadsden se ha hecho realidad”, dicen Ray Moynihan y Alan Cassels en su libro ‘Medicamentos que nos enferman e industrias farmacéuticas que nos convierten en pacientes’. En ese texto, señalan que “las estrategias de marketing de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo se dirigen actualmente a los sanos y ricos” y esas compañías han logrado que “los problemas más triviales” se vendan “como graves enfermedades”.

Ganancias multimillonarias cada año

En 2016, los ingresos de las principales 15 farmacéuticas del mundo superaron los 640.000 millones de dólares, de acuerdo al ranking de las 500 empresas más importantes del mundo de la revista Fortune.

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) de España, en un artículo publicado el año pasado en Nueva Tribuna, explica que por cada dólar invertido en fabricar un medicamento se obtienen 1.000 de ganancias.

Las estrategias de la industria farmacéutica

La FADSP cita cuatro estrategias que utiliza la industria farmacéutica para obtener sus ganancias millonarias en todo el mundo, algunas de las cuales coinciden con las planteadas por Moynihan y Cassels.

  1. Realizan una gran presión propagandística de los medicamentos que fabrican, aunque no sean útiles y puedan ser nocivos para la salud.
  2. Explotan al máximo los medicamentos en forma de monopolio y en condiciones abusivas que no tienen en cuenta las necesidades objetivas de los enfermos ni su capacidad adquisitiva
  3. Reducen la investigaciónde las enfermedades que afectan principalmente a los países pobres, porque no son rentables, mientras se concentran  en los problemas de las poblaciones con un alto poder adquisitivo, aun cuando no se trate de enfermedades (como la proliferación de ‘medicamentos’ antienvejecimiento)
  4. Fuerzan las legislaciones nacionales e internacionales para favorecer sus intereses, aunque sea a costa de la salud y la vida de millones de personas

s u p e r d u q u e

No esperemos una humanidad agradecida
Bastante hizo dándonos el ser y vuestra amistad
Do not expect a grateful humanity
Enough did giving us being and your friendship

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La Protesta mas alla de la Ley
no es un privilegio de la Democracia,
es absolutamente esencial a ella.
Howard Zinn.

The time is ripe for a MASS EXODUS from YouTube

What’s even more insane is that YouTube sees the use of CBD oil to cure cancer as being no different than a terrorist who builds a pipe bomb in his kitchen to destroy human life. To YouTube, both acts are dangerous and “violent,” and have no place on YouTube. This says a whole lot about the mindset of YouTube’s leadership, seeing as how the site has no problem spreading content that’s utterly vulgar, perverse, and ompletely inappropriate for normal viewing. In other words, information about how natural plant extracts can be used to get healthy is prohibited content at YouTube, but videos that teach young people about how to use anal beads or how to become transgender is completely acceptable and actively welcomed at YouTube.
The good news is that YouTube isn’t the only video content website out there, and free-thinking people would do well to abandon the site entirely for greener, less-censored pastures. By the way, the 43-second video that triggered YouTube to remove Natural News from its platform…