Mi patria es todo el mundo.

Canto

Carmen Sevilla

      María del Carmen García Galisteo, conocida artísticamente como Carmen Sevilla (Sevilla, 16 de octubre de 1930), es una actriz, cantante, bailarina y presentadora de televisión española.
Arte, gracia, todo un derroche de clase, simpatía y una belleza andante como pocas hubo en el planeta.

Como bailarina

Carmen Sevilla inició su carrera artística como bailarina en 1942 cuando sólo contaba con doce años, gracias a la que pasó a ser su madrina artística, la cantante y actriz Estrellita Castro, quien se fijó en ella cuando la jovencita Carmelilla fue al Teatro Calderón de Madrid a hacerle entrega de unas letras escritas por su padre. Fue entonces cuando pasó a formar parte de los espectáculos de Estrellita.

Uno de sus primeros trabajos fue en el espectáculo Rapsodia de España, del Marqués de Montemar, junto a Charo León y Ana Esmeralda. Posteriormente se unió a este elenco la también sevillana Paquita Rico como cancionetista. De ahí pasó a las Compañías del Príncipe Gitano y de Paco Reyes.

Posteriormente Carmen siempre ha bailado en todas sus películas y espectáculos una vez centrada su carrera en la de actriz y cantante.

En el año 2005, a la edad de setenta y cinco años, Carmen Sevilla pasó a formar parte del elenco de famosos concursantes del programa ¡Mira quién baila!, de TVE, donde se la pudo ver bailando distintos estilos, incluso se atrevió con un rap.

Como actriz de cine, Años 1940
Sus primeras apariciones en la gran pantalla tuvieron lugar en 1946 gracias a su breve aparición en el documental Hombres ibéricos de Domingo Viladomat y en 1947 el realizador Juan de Orduña le dio la oportunidad de debutar con un breve papel en el largometraje Serenata española. En 1948 consiguió su primer papel protagonista en Jalisco canta en Sevilla, donde compartió créditos con Jorge Negrete.

 

Años 1950

Una de sus películas más emblemáticas la protagonizó en 1952 junto al popular Luis Mariano, Violetas Imperiales, y con quien repetiría en la gran pantalla en títulos como El sueño de Andalucía y La bella de Cádiz.

Ha sido protagonista también durante esta década de películas como Cuentos de la Alhambra (1950), de Florián Rey, La hermana San Sulpicio (1952), de Luis Lucia, Violetas imperiales (1952), de Richard Pottier, Gitana tenías que ser (1953), La pícara molinera (1954), de León Klimovsky, La fierecilla domada (1955), de Antonio Román, La venganza (1957), de Juan Antonio Bardem (primera película española candidata al Premio Óscar a la Mejor Película de habla no inglesa), Los amantes del desierto (coproducción ambientada en Egipto y coprotagonizada por Ricardo Montalbán) y Pan, amor y Andalucía (1958), de Javier Setó.

Años 1960


En 1962 se estrenó la película El balcón de la luna donde se unieron por primera vez para trabajar juntas en un largometraje Carmen Sevilla, Lola Flores y Paquita Rico, ambas también actrices y cantantes populares del momento y a las que bautizaron con el sobrenombre de “Las mi almas” o “Las tres Marías”.

Carmen Sevilla fue una actriz española pionera en participar en coproducciones americanas y europeas, que le permitieron dar la réplica a estrellas de Hollywood como Paulette Goddard, Jeffrey Hunter y Charlton Heston, y a los italianos Vittorio De Sica y Raf Vallone. Ella misma pudo convertirse en una gran estrella, pues rechazó un contrato de siete años con un gran estudio de Hollywood, prefiriendo centrar su carrera en España. Lo que no le impidió dar el salto al cine anglosajón al interpretar Rey de reyes (1961) de Nicholas Ray, rodada en España, donde encarnó a María Magdalena.

En la década de los sesenta interpretó películas destacadas como Buscando a Mónica de José María Forqué (1962), Crucero de verano de Luis Lucia (1964), Camino del Rocío de Rafael Gil (1966), Enseñar a un sinvergüenza de Agustín Navarro (1969) o La guerrillera de Villa de Miguel Morayta (1969).
 

Años 1970
Carmen Sevilla en 1979

    A partir de esta década intentó relanzar una carrera cinematográfica que comenzaba a languidecer y adoptó un nuevo registro, con papeles más dramáticos y una estética pseudoerótica, habitual en la época,11? que la llevó a protagonizar títulos como Un adulterio decente (1971), de Rafael Gil, La cera virgen (1972), de José María Forqué, No es bueno que el hombre esté solo (1972), de Pedro Olea, La loba y la paloma (1973), de Gonzalo Suárez, La semana del asesino (1973), de Eloy de la Iglesia o Nosotros los decentes (1976), de Mariano Ozores.


De esta década cabe destacar su participación en El techo de cristal (1971), de Eloy de la Iglesia, por la que obtuvo el premio a mejor actriz del Círculo de Escritores Cinematográficos. También el 1 de julio de 1971 protagonizó en Argentina, Embrujo de Amor junto al recordado y fallecido Sandro (Roberto Sánchez, ídolo de América) Protagonizó además Marco Antonio y Cleopatra (1972) junto a Charlton Heston.

La etapa del destape en el cine español, unida al cambio de gustos en el público durante la Transición, supuso para Carmen Sevilla una menor actividad artística, como a casi todas las estrellas folclóricas antes en boga. En 1978 rodó su última película: Rostros.

 

Como cantante

    Fue a mediados de la década de los cuarenta en el Teatro Cómico de Barcelona y gracias a la iniciativa de su madrina, Estrellita Castro, cuando Carmen se inicia en la canción por deseo expreso de la mencionada artista que, con su gracia andaluza, llegó a decir a Carmen “niña tú dedícate al cante y no al baile pues el cante deja más dinero”. La propia Estrellita Castro la presentó como futura estrella de la canción en uno de sus espectáculos donde ya Carmen trabajaba como bailarina.

    No obstante, fue en la década de los cincuenta cuando empezó a consolidarse como cantante gracias a las canciones que interpretaba en sus películas.


En la década de los sesenta, se afianzó en el mundo de la canción y durante este boom, lanzó al mercado más de 15 discos incluyendo coplas, boleros, tangos o chotis.


En la Navidad de 1965 fue invitada para actuar en el programa El Show de Ed Sullivan donde se dio a conocer por primera vez en la televisión norteamericana.


A principios de los setenta mantuvo su carrera discográfica hasta 1973 que grabó su último disco (en directo).


Entre sus canciones destacan Carmen de España, Cariño Trianero, Cabecita loca, Cera Virgen, Noches de Madrid, Violetas imperiales, Ay flores de España, Romance de la otra, Eres diferente, Embustero, entre otros títulos, muchas de ellas compuestas por el que fue su marido, el músico Augusto Algueró.


A finales de los setenta y principios de los ochenta participó en los que serían sus últimos trabajos como cantante. Unos de ellos fueron los espectáculos musicales llevados a cabo por Lola Flores junto a su hija Lolita Flores y su hermana, Carmen Flores bajo los títulos El Concierto de las Flores y una flor más y La saga de las Flores que se llevaron a cabo tanto por España como por América Latina. También en los ochenta cantó en otros espectáculos junto a María Jiménez y Concha Márquez Piquer.

Como presentadora en televisión


Desde la llegada a España de la televisión en 1956, se convirtió en uno de los rostros más populares de la pequeña pantalla gracias a sus continuas apariciones en el nuevo medio principalmente como cantante. Desde entonces y hasta su última aparición pública en 2011, Carmen acudió como invitada a numerosos espacios televisivos en los que fue entrevistada en algunos y en otros concursaba, cantaba y bailaba.


No obstante fue en 1991 a la edad de sesenta años cuando inició la que se ha convertido en su última etapa profesional, en esta ocasión como presentadora de televisión. Llegó a presentar múltiples programas de televisión de diversas temáticas, así como galas y especiales.

Telecinco (1991-1997)


Fue Valerio Lazarov, entonces director de la recién creada cadena de televisión Telecinco, quien la convenció para ponerse de nuevo ante una cámara, en esta ocasión como presentadora del espacio diario Telecupón para sustituir a Belén Rueda y en el que estuvo al frente desde finales de 1991 hasta 1997. En este espacio, donde diariamente tenía lugar el sorteo de la ONCE, Carmen condujo concursos como El Juego del Zodiaco o el del popular videojuego, el primero interactivo en televisión, protagonizado por el personaje Hugo, doblado por José Carabias. También daba paso a actuaciones musicales y entrevistas a personajes famosos o actores de la cadena, labores que compartió junto al presentador Agustín Bravo quien abandonó el formato en 1995.


Su espontaneidad y naturalidad, unidas a los continuos despistes y errores ante la cámara en directo en los que reaccionaba con su naturalidad habitual, hicieron que su popularidad alcanzase grandes cotas tanto en el público adulto como en el más joven, llegando a ser objeto de imitaciones por humoristas como Los Morancos o Martes y 13. Llegó a popularizar sus famosas “ovejitas” y su “cuponsito”. Millones de españoles se congregaban cada noche ante los televisores para presenciar el hacer de la artista. Posteriormente se destapó entre compañeros de la profesión que muchos de estos despistes protagonizados por la sevillana formaban parte de un guion debido a la repercusión positiva que tenían en el público.

  Durante su etapa en Telecinco, Carmen Sevilla compaginó el programa Telecupón presentando diversas galas y espectáculos como los que se llevaron a cabo bajo la dirección de Valerio Lazarov con títulos como Noche española en 1992 junto a Andoni Ferreño, donde se reunió a artistas de la talla como Lola Flores, Paquita Rico o Perlita de Huelva entre otras. ¡Felicidades mamá!, gala con motivo del día de la madre en 1993 junto a Manolo Escobar, Agustín Bravo, Beatriz Rico y Jesús Vázquez, donde acudieron las madres de personajes famosos como la actriz Ángela Molina o el torero EL Litri. También hubo actuaciones musicales como las de Marifé de Triana, El Fary o Las Soles, pases de moda infantil protagonizada por hijos de famosos como Antonio Flores, Rocío Martín o José María Íñigo y actuaciones humorísticas a cargo de los más pequeños o Gala del Carmen en pleno mes de julio de 1994 donde dos Cármenes, la Sevilla y la Russo se ponían al frente de este espacio presentado también por Manolo Escobar o Mar Flores, con características parecidas a las galas anteriores.

También presentó y participó en diversos programas de variedades como Se acabó la siesta (1992), con Laura Valenzuela y Agustín Bravo; Date un respiro (1993), programa similar al anterior, conducido también por Laura Valenzuela y Agustín Bravo donde Carmen tenía una sección llamada Consultorio sentimental donde atendía con sus consejos a las llamadas y peticiones de los telespectadores;12? Mañana serán estrellas (1993), con Manolo Escobar, donde ambos ejercían de padrinos de personas con talento que querían iniciarse en el mundo de la música, ¿Se puede? (1993-1994) donde ella recibía cartas y llamadas de los telespectadores compartiendo sus problemas e incluso aconsejando sobre ellos y En directo contigo (1995), junto a Belén Rueda13? donde protagonizaba un espacio titulado Los consejos de Carmela, desde el que contaba todos sus trucos y secretos en el hogar.

En la Nochevieja de 1993 presentó las Campanadas de Fin de Año junto a José María Íñigo, donde ambos protagonizaron el sonado despiste cuando el periodista dio la bienvenida a 1964 y no a 1994, mientras que Carmen le siguió el fallo.

En 1997 la cadena cambió de director y con ello, toda la programación. Telecupón fue renovado en su emisión, pasando Carmen a presentarlo únicamente los viernes y sin la compañía de Agustín. Fue en diciembre de ese mismo año cuando presentó el que fue su último “cuponsito”, seguido de un especial que Telecinco le dedicó ante su marcha de la cadena bajo el título La noche de Carmen Sevilla y donde la sevillana interpretó varios sketchs con toques humorísticos.

Antena 3 (1998)

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Tras su marcha de Telecinco en 1997, fichó por Antena 3 donde se puso al frente de un programa semanal de variedades bajo el título La noche de Carmen14? y por donde pasaron grandes estrellas de la canción como Rocío Jurado, Sara Montiel, Raphael, Alejandro Sanz o Lolita Flores entre otros.

También presentó junto a Bertín Osborne el programa Queridos presentadores, donde se hacía un repaso por la trayectoria de los rostros más populares de la cadena.

Colaboró en el Telemaratón especial de Navidad de Antena 3 y presentó las campanadas de Fin de Año 1998-1999 junto a Pedro Rollán en la mencionada cadena, siendo así la segunda vez que ejercía dicha labor.

Autonómicas (1999-2001)

En el verano de 1999 comenzó su paso por las cadenas autonómicas y que inició en Canal Sur TV. En la cadena andaluza llegó a presentar dos programas, en primer lugar durante los meses veraniegos estuvo al frente del espacio diario Carmen de Cine donde cada tarde daba paso a una película de las que componen la filmografía española y leía las cartas que los telespectadores enviaban al programa.

Posteriormente presentó un magacine diario llamado Querida Carmen, el plató era una simulada casa donde recibía a distintos invitados para tratar temas de actualidad, así como concursos y entrevistas.

El programa se emitió hasta enero de 2000, fecha en la que terminó su etapa en Canal Sur TV coincidiendo con el fallecimiento de su marido, Vicente Patuel.

Tras un respiro de un año, en 2001 pasó a Canal 9 TV donde presentó junto a Juan y Medio el programa musical Nuestras Canciones, continuidad del espacio que el mencionado presentador condujo junto a Lolita Flores en dicho canal.

TVE (2003-2010)

Su última etapa como presentadora de televisión la inició a finales de 2003, año en el que Televisión Española la reclamó para presentar junto a Ramón García las Campanadas de Fin de Año. De esta manera, el 31 de diciembre de 2003 Carmen Sevilla se puso al frente por tercera vez de las Campanadas de Fin de Año, siendo la única artista española que las ha presentado en tres cadenas distintas de televisión.

En enero de 2004 y tras la polémica surgida cuando TVE decidió rescindir el contrato que mantenía con José Manuel Parada, presentador del programa sobre cine español, Cine de barrio, durante los años 1995 a 2003, Carmen Sevilla fue la elegida para sustituirlo. Estuvo al frente del programa durante siete años, desde 2004 a 2010. Fue acompañada hasta 2009 por el periodista Juan Carlos Cerezo y durante 2010 por la también periodista Inés Ballester.

En junio de 2004 fue la protagonista de una de las galas del programa Geniales emitido por TVE y donde se le rindió un homenaje.

Durante los años que perteneció a la plantilla de presentadores de la primera cadena de televisión en España, Carmen presentó el especial dedicado a su gran amiga Lola Flores titulado Querida Lola. Fue emitido en mayo de 2005 coincidiendo con el décimo aniversario del fallecimiento de La Faraona. También participó en algunos especiales que la cadena emite con motivo de la Navidad y donde la plantilla de presentadores actúan como es el caso de Telepasión.

El 14 de diciembre de 2010 y a la edad de ochenta años, grabó el que fue su último programa como presentadora de televisión, finalizando así el contrato que la unió a TVE desde 2004. La actriz fue sustituida por la también actriz española Concha Velasco15? quien se convertiría en la última persona en entrevistar públicamente a Carmen Sevilla en su última aparición televisiva en mayo de 2011.

Como actriz de telenovela y serie de televisión

En 1984-1985 protagonizó por primera vez, junto a Alejandro Rodrigo Mister Moto, y Gerardo Romano, para el Canal 9 de Buenos Aires (Argentina) una serie de televisión en el género de la telenovela titulada La viuda blanca.

En 1999, coincidiendo con su estancia en Antena 3 televisión, se intentó relanzar su carrera como actriz, gracias al deseo de Carmen de poder protagonizar una serie de televisión en España, puesto que ya lo hizo con éxito en Argentina en la telenovela La viuda blanca. Fue entonces cuando en enero de 1999 se estrenó en Antena 3 la telecomedia Ada Madrina, protagonizada por la artista junto a Jesús Puente y la modelo Mar Flores entre otros actores. Sin embargo, a pesar de los buenos datos de audiencia en el capítulo uno, ésta fue descendiendo en los capítulos siguientes, siendo retirada de la parrilla en el cuarto episodio. A finales de ese mismo año la cadena emitió todos los capítulos que se habían grabado.

Como imagen publicitaria

Con la llegada de la televisión en 1956 en España, los personajes famosos empezaron a popularizar sonados anuncios televisivos. Carmen Sevilla fue uno de los rostros que más anuncios protagonizó a lo largo de su carrera, siendo unos de los primeros los que grabó para la marca Philips y su popular canción “Familia Philips” interpretando a una flamenca yeyé o el que hizo para Coca Cola o el jabón Lux entre otros.

En la década de los noventa y dos mil protagonizó varios anuncios de televisión coincidiendo con su nueva faceta de presentadora. De esta forma, la vimos protagonizando anuncios de tintes, judías, vajillas, cristalerías o joyas entre otros. El primer anuncio de TVE en 2004 estuvo protagonizado por Carmen para la marca Coca Cola como guiño a aquel anunció que popularizó en la década de los sesenta.

Augusto Algueró y Carmen Sevilla

Recuerdo (1953)
Un caballero andaluz de Luis Lucia (1954)
Congreso en Sevilla de Antonio Román (1955)
La pícara molinera de León Klimovsky (1955)
La fierecilla domada de Antonio Román (1955)
Requiebro de Carlos Schlieper (1955)
Spanish affair de Luis Marquina y Don Siegel (1955)
El amor de Don Juan de John Berry (1956)
Los amantes del desierto de Goffredo Alessandrini y Fernando Cerchio (1957)
La venganza de Juan Antonio Bardem (1957)
Secretaria para todo de Ignacio F. Iquino (1958)
Pan, amor y Andalucia de Javier Setó (1958)
Aventura para dos de Luis Marquina (1958)
Rey de reyes de Nicholas Ray (1961)
El balcón de la luna (1962)

El secreto de Mónica de José María Forqué (1962)
Crucero de verano de Luis Lucía (1964)
Camino del Rocío de Rafael Gil (1966)
Enseñar a un sinvergüenza de Agustín Navarro (1969)
La guerrillera de Villa de Miguel Morayta (1969)
El taxi de los conflictos (1969)
Una señora llamada Andrés de Julio Buchs (1970)
El Relicario de Rafael Gil (1971)
Un adulterio decente de Rafael Gil (1971)
El techo de cristal de Eloy de la Iglesia (1971)
Embrujo de amor (1971)
La cera virgen de José María Forqué (1971)
El apartamento de la tentación de Julio Buchs (1971)
No es bueno que el hombre esté solo de Pedro Olea (1972)
El más fabuloso golpe del Far-West de José Antonio de la Loma (1972)
Marco Antonio y Cleopatra de Charlton Heston (1972)
La loba y la paloma de Gonzalo Suárez (1973)
Nadie oyó gritar de Eloy de la Iglesia (1973)
Una mujer de cabaret de Pedro Lazaga (1974)
Sex o no sex de Julio Diamante (1974)
La cruz del diablo de John Gilling (1975)
Muerte de un quinqui de León Klimovsky (1975)
Strip-tease a la inglesa de José Luis Madrid (1975)
Terapia al desnudo de Pedro Lazaga (1975)
Guerreras verdes (1976)
Nosotros los decentes de Mariano Ozores (1976)
La noche de los cien pájaros de Rafael Moreno Alba y Rafael Romero Marchent (1976)
La promesa de Ángel del Pozo (1976)
Beatriz de Gonzalo Suárez (1976)
El apolítico de Mariano Ozores (1977)
El asalto al Castillo de la Moncloa (1978)
Rostros (1978)
La viuda blanca (serie de televisión, telenovela, Canal 9 de Argentina) (1984)
Ada Madrina (serie de televisión, comedia, Antena 3 TV) (1999)

Carmen Sevilla edad

Hoy en día, esta gran mujer que es Carmen Sevilla, a sus más de 90 años sigue estable en su lucha contra el Alzhéimer.       Es una de las artistas más queridas de todos los tiempos, aunque ella no pueda recordarlo.

Dios la bendiga y ayude.

 


Diana Navarro

Diana Navarro Ocaña (Málaga, 21 de abril de 1978) es una cantante española. Se dio a conocer con el sencillo «Sola» en el año 2005, siguiendo su carrera artística con siete discos de estudio, un recopilatorio y un disco en directo publicados hasta la fecha.
   Gracias a su primer trabajo, consiguió un doble disco de platino con más de 200 000 copias vendidas, más de 120 conciertos, nominación a los Grammy Latinos como Artista revelación, Premios Ondas como Artista Revelación, Premio del Público Canal Sur 2005, Premio Cadena Dial 2006, nominada a los Premios de la Música en seis candidaturas, así como pregonera de la Feria de Málaga y Malagueña del Año por diferentes asociaciones de su ciudad natal. En 2006 apareció una edición especial que incluía CD+DVD con versiones instrumentales de algunas canciones y un remix de «Sola». Además de los videoclips de «Sola», «No te olvides de mí» y «Ea».

En octubre de 2008 presenta “Camino Verde”. Un trabajo lleno de coplas clásicas con una visión musical actualizada, con el que consigue su cuarto Disco de platino, ya que superó las 120 000 copias vendidas.

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El 31 de octubre de 2011 salió a la venta Flamenco. Un homenaje al flamenco y a sus cantantes, desde la Niña de la Puebla hasta Morente. Junto al CD se distribuye un DVD con la grabación en directo el 29 de julio en el Teatro Quintero en Sevilla. Gracias a este disco fue nominada a los Grammy Latino 2012, como mejor álbum de Flamenco.

 

El 20 de noviembre sale a la venta el disco que cierra la trilogía realizada por la artista compuesta por Camino Verde y Flamenco. Diana hace un homenaje al Género Chico, a la zarzuela. El disco está compuesto por 11 Temas.

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El 12 de noviembre Diana Navarro presenta “LA ESENCIA”. Un recorrido por la carrera de esta artista universal, con contenido inédito y DVD. Este nuevo trabajo podría contar con versiones de Summertime, Moon River o Ancora qui. También se dejará ver nuevos temas compuestos exclusivamente por la artista.​ Se compone de 2 CDs y un DVD.

Después de varios años sin editar un trabajo discográfico con canciones inéditas, el 20 de mayo de 2016, edita Resiliencia. Trece temas cargados de dolor y un camino recorrido a través de este trabajo, en el que del dolor se pasa a la salida, a la superación, a la aceptación. La propia artista confirmaba en una entrevista “Me di cuenta de que no me quería nada y me pasaban cosas extrañas por ello y eso me llevó hasta aquí y he querido compartirlo con la gente en forma de canciones”

En el año 2012, cuando se cumplía dos décadas de la Expo 92 celebrada en Sevilla, se realizó de nuevo el espectáculo Azabache, representado en dicha Exposición Universal.

En el año 1992 fueron Rocío Jurado, María Vidal, Nati Mistral, Juanita Reina e Imperio Argentina quienes lo representaron. En 2012 serían Pastora Soler, Pasión Vega, Manuel Lombo y Diana Navarro quienes, bajo la batuta de José Miguel Évora, recrearan de nuevo el espectáculo. Durante el año 2013 también realizan gira por toda España con el espectáculo.

Televisión

Cine

  • YOCASTA, como Yocasta (2013)
  • Las pesadillas de Alberto Soto. Como Lola. Un film de Miguel A. Almanza. (2017).
  • Padre no hay más que uno. Como Madre. Un film de Santiago Segura. (2019).

 


Y La Palabra se hizo canto…

Y La Palabra Se Hizo canto, y la voz sentimiento y canción…

    «Aquello fue lo que se dice un suceso inesperado. Un disco grabado en tres días, del que sus protagonistas habían perdido la pista, si no la esperanza, aparece por sorpresa y sin promoción alguna en las tiendas, y en el plazo de unos meses se convierte en un insospechado éxito de ventas. Y no solo eso, aquellas canciones flamencas, bulerías más o menos lentas o tangos, portadoras de una lírica tan popular como exquisita, se insertan rápidamente en la vida cotidiana para iluminar el tiempo nuevo que venía, ponerle versos al amor y música al paisaje.
Corría el año 1975, y el régimen franquista atravesaba sus últimos meses (el dictador fallecería ese mismo año). La exigencia de cambio cobraba múltiples formas y la música no estaba al margen. Y entonces aparecen Lole Montoya y Manuel Molina, los dos gitanos guapos y bien plantados, hijos de artistas y herederos de familias de fuste. Él, además, con la experiencia del grupo de rock sevillano Smash en la mochila. Llegan trayendo unas canciones llenas de frescura que, de forma involuntaria, vienen a colmar los amplios deseos de transformación: “El sol joven y fuerte/ ha vencido a la luna/ que se aleja impotente/ del campo de batalla” (Nuevo día).[…]
La guitarra de Manuel sonaba flamenquísima, pero distinta, con un llamativo uso de los silencios y de la síncopa, y una forma de ralentizar los tiempos que, vista desde el presente, sigue resultando avanzada. La voz de Lole era un portento de claridad y luz, con una fuerza en los altos que hacía saltar las agujas de las mesas de sonido, según cuenta el productor de sus discos, el sevillano Ricardo Pachón. Las letras de Juan Manuel Flores, de una estética naturalista muy cercana a un cierto hipismo aún en boga, gozaban además de una enorme plasticidad y fuerza evocadora. La fórmula no era premeditada, pero funcionó a la perfección».

Lole Montoya


Lole Montoya, la que se hizo popular en toda España siendo pareja de Manuel Molina, nació durante la primavera de 1954 en una trianera calle de Sevilla llamada Evangelista. Muy probablemente, ni su padre, Juan Montoya, bailaor, ni tampoco su madre, Antonia Rodríguez  ‘La Negra’, cantaora y bailaora nacida en Orán (Argelia), se imaginaban entonces que con el paso de los años su pequeña Lole iba a llegar a ser precisamente eso: evangelista. Gracias en parte a que su familia, de raza calé, era “uno de los grupos más intensos y compactados del mundo del Flamenco”, Lole pudo tener el privilegio de curtirse desde muy pequeña en tablaos del prestigio de Los Gayos (en Sevilla) o Las Brujas (en Madrid). Lole también llegó, ya como adolescente, a compartir el mismo escenario con gente de la talla de la Perla de Triana o el Camarón de la Isla -a este último íntimo amigo de la que llegaría a ser la pareja Lole y Manuel, en 1994, le dedicarían una canción titulada “Arriba el Cielo”. Manuel Molina, ese prodigioso guitarrista y poeta con quien Lole -rompiendo con las tradiciones gitanas- contrajo matrimonio, había estado en Smash: un grupo de los 70 fundamental en lo que después se conocería como rock andaluz. Nunca hicieron un flamenco ortodoxo, por el contrario les acusaron de hacer un “flamenco equivocado”. Por otro lado tampoco han pertenecido a la nueva generación de “jóvenes flamencos”, “estos jóvenes -que en palabras de Manuel- están demasiado revolucionados, desfasados, locos perdidos”. El comienzo de la discografía de la pareja, que se produjo en 1975 con la edición de un disco titulado “Nuevo Día” (Movieplay), coincidió con un sorprendente éxito que les permitió verse favorecidos por el público desde el principio.


Éxito que continuaría durante los siguientes ocho años, con la sucesiva edición de sus trabajos: “Pasaje del Agua” (CBS),”Romero Verde” (CBS), “Al Alba con Alegría” (CBS) y “Casta” (CBS). Raimundo Amador (de Pata Negra), El “niño” Jero, Alvaro (de Dulce Venganza) y Manolo Marinelli (de Alameda) son sólo algunos nombres más de entre los muchos que figuraron como colaboradores durante esos años. Sin embargo, los cientos de colaboraciones, de aplausos, de galas y de discos de éxito vendidos no fueron suficientes para mantenerlos juntos y a finales de 1986, dos años después de la publicación de “Casta”, deciden separarse. En esta misma época, y por uno de esos extraños reveses que da la vida Lole pierde en poco tiempo casi todas sus posesiones. “Dentro de un año me iré con Cristo” le diría a Felipe Campuzano, ahogada en la comprensible crisis a la que se vio sometida. De visita en una casa de empeños la cantante -según cuenta- se encontró un libro negro, una Biblia, y en 1987, un año después de la separación y después de una larga búsqueda, ese mismo libro provocaría en su vida un brusco y radical cambio. “El día que me convertí (al cristianismo) -decía ella-, leía la Biblia mientras encontraba la confirmación a muchas cosas que antes sentía… Yo, como mujer, tengo que reconocer mis fracasos, mis errores; todo hombre y todo político, y todo príncipe tiene que reconocer sus errores… Quiso Dios que me viera sin todo lo que tenía para encontrarle a El”. En ese mismo año, ahora separada de Manuel, comienza a asistir a una pequeña iglesia evangélica en la calle Canal de Sevilla. Iglesia en la que permanecerá más o menos oculta a los ojos del gran público durante una temporada, durante la cual tan sólo apareció -para sorpresa de todos- en reuniones organizadas por las iglesias evangélicas o en entrevistas centradas casi exclusivamente en su última y decisiva experiencia.
   “Todo gira en torno a sus pensamientos religiosos, y en cada una de sus respuestas siempre tiene pendiente a Dios”, escribía uno de sus entrevistadores. La prensa, sorprendentemente, recibió los cambios de Lole con un enorme respeto en comparación al menos con el tipo de reacción que los medios de comunicación suelen tener ante este tipo de conversiones. Y aunque no faltaron, claro está, los escépticos, tampoco le faltó a la cantante el carácter con el que tratarles: Lole -Sí (la mujer gitana) tuviera conocimientos espirituales, seguramente se sentiría realizada”. Periodista -¿Quiere decir culturales? Lole -Quiero decir lo que digo: espirituales. Sin ellos la cultura sirve de poco. A mi me interesa el conocimiento profundo, saber por qué y para qué has nacido. Dos años después, tras cinco años de aparente silencio, Lole Montoya vuelve a la escena del espectáculo, esta vez abrazando el más puro estilo árabe clásico. Y es que desde su infancia, por la influencia de su madre, había tenido mucho contacto con el mundo y la música árabe. Contacto que marcó su carrera profesional, de forma que -entre otras muchas cosas curiosas- llegó ser invitada por el rey Hassan a cantar en su palacio de Rabat. “¡Lole Montoya canta únicamente música árabe!” -exclamaba la prensa y también algún espectador que había acudido con la esperanza de oír nuevamente sus bulerías en el popular escenario del Cuartel del Conde Duque (en Madrid). “Cristo es el artista”, dijo ella ese mismo día, para después oír a alguien contestarle desde el público: “Canta por bulerías y nos vamos”. “Digamos que han sido unos años un poco especiales en los que me he dedicado a disfrutar de mi evolución personal”. Aunque no se descarta una posible vuelta con Manuel, la incertidumbre en cuanto a su futuro no le impide grabar una cinta de muy corto presupuesto titulada “Sigue Vivo” (Kroma, 1991) y enfocada más al nivel de la iglesia evangélica en España. Por fin, el 8 y el 9 de febrero de 1991, se produce un primer reencuentro artístico de Lole y Manuel, y esto, por todo lo alto en el teatro Lope de Vega de Sevilla. No era este, como tampoco lo serán los siguientes, un reencuentro defínitivo. Después de todo esto la pareja vuelve a desaparecer para volver a reaparecer en 1992 con la interpretación de algunos fragmentos del Amor Brujo de Falla.

 De este acontecimiento quedó para la historia una grabación editada por Pasión con el irónico título de “Lole y Manuel cantan a Manuel de Falla”; irónico digo pues el papel de Manuel se redujo al de un cuestionable ‘director de producción’. El siguiente paso lo darán dos años después, en 1994, cuando Virgin Records hace un magistral lanzamiento de la sexta grabación oficial de Lole y Manuel juntos, titulada “Alba Molina” en honor a su hija de quince años que tenían en común. “Nunca la vuelta de unos artistas había despertado tanta expectación tan sólo con la noticia de su regreso”, rezaba un titular. Este trabajo les había llevado en realidad cuatro años de esfuerzos, tiempo que Lole también había utilizado como retiro “espiritual”, una palabra que -por cierto- utiliza incansablemente. “Nuestro silencio se ha debido a una búsqueda personal. Hubo un momento en que se me cerraron las puertas y me di cuenta de que yo tenía que alimentar mi espíritu. Ahora el Señor ha abierto mis puertas para cantar… Estoy haciendo mi vida espiritual y me va muy bien. Lo que pasa es que Dios aprovecha mi arte, y yo se lo tengo que dar al Rey de Reyes y Señor de Señores”. Como siempre, y también en los 90, con su música, además de comer, Lole trata de dar un mensaje: “Vale eso de “…una rosa es una rosa…” -dice ella citando una canción de Mecano-, pero ¿no tienes nada mejor, no se puede dar nada mejor?”. Pero la Lole de los 90 tiene una gran diferencia con la de los 70. “Una Lole totalmente distinta en el sosiego -decía un periodista-, la serenidad, ha enriquecido sus formas expresivas”. “Antes yo estaba viva, pero mi espíritu estaba muerto… Ahora sí que todo es de color” -decía ella.

Esta si que es la mas grande
dijo la rosa lunera…
mientras fenecía de envidia
Sevilla y la noche entera
Si todo es de color,
cuando en ti llueve la gracia
en mí se muere el dolor
mientras el cariño abraza
los ecos de tu canción

CITAS

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