Mi patria es todo el mundo.

Amor

Amanecer

Amor, retorna tus ojos hacia nuestra primavera
Que tus labios sean canto de alondra herida, comienza
a alzar otra vez el vuelo despejando las tinieblas.

La última lágrima ya no es sino lluvia del pasado,
olvido, sombra, pecado de un amor que fue extinguido.
Don de Dios tu nombre es y tu vida su regalo.

¡Mira!, la aurora renace de la neblina del tiempo,
sale el sol entre los cauces ajados del pensamiento,
¡Ven a pintar la mañana!, con pinceles de recuerdos.

Crea amaneceres nuevos la brisa que lleva el fuego
del calor del nuevo día a los lienzos de tus cielos
salpicando entre tus campos dorados trozos de sueños.

Despierta el bosque dormido y callan nanas de luna
muere la noche en tus brazos de luz de hierba encendida
mientras nacen los colores que dan la vida a tu vida.

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Vicente Ferrer

Vicente Ferrer (Barcelona, 1920 – Anantapur, India, 2009)

Ex jesuita español que a lo largo de más de cincuen ta años desarrolló en la India una ingente labor contra la pobreza, primero como misionero de la Compañía de Jesús y luego al margen de esa institución.

Estudiaba bachillerato en Barcelona cuando, a los 16 años, hubo de luchar con el bando republicano en la Guerra Civil Española. Estuvo destinado en el frente del Ebro y, tras la victoria de los fascistas, fue hecho prisionero y llevado a un campo de concentración en Betanzos. Después volvió a Calella, localidad donde había pasado parte de su infancia, y siguió durante tres años la carrera de derecho. El 17 de octubre de 1944 ingresó en la Compañía de Jesús, y comenzó los estudios eclesiásticos en un monasterio al pie del Moncayo.

Terminada su formación, fue ordenado sacerdote en marzo de 1956. Su primer destino fue una casa de oración en Puna, en el sudoeste de la India, donde debía dedicarse solamente a la vida espiritual. Allí aprovechó para estudiar maratí, la lengua local, y poco a poco tomó conciencia de que debía pasar de la vida contemplativa a la acción. Habiendo aprendido carpintería y lampistería, decidió irse tres meses a las montañas con una tribu de Katkánis.

En 1958, con 38 años, fue destinado a la misión de Mammadh, en el Estado de Maharashtra, una de las zonas más pobres del país. Al cabo de tres años ya había creado una gran escuela para estudios primarios y bachillerato, con 28 clases, y un dispensario-hospital. Sin embargo, la verdadera revolución que llevó Ferrer a Mammadh fue un programa para la fertilización de las tierras. Para llevarlo a cabo hubo de convencer a los agricultores de que la única manera de salir de la pobreza era trabajar ellos mismos los campos y no esperar limosnas. Les obligó a cavar pozos en sus propios huertos, pagándoles sueldos escasos y dándoles trigo enviado por Cáritas.

Poco a poco muchas personas dejaron sus familias, respondiendo a la llamada de Ferrer, y comenzaron una campaña de ayuda a los campesinos. Así nació la Maharashtra Shetkari Seva Mandal (Sociedad al servicio de los campesinos de Maharashtra).

Pronto empezó a recibir presiones tanto de la Compañía de Jesús como de los políticos nacionalistas y radicales, que solicitaron al gobierno su expulsión de la India. El 27 de abril de 1968, Vicente Ferrer recibió una orden de expulsión.

Durante un tiempo, mientras la ejecución de la orden iba aplazándose, miles de campesinos de Mammadh recorrieron los 250 kilómetros que les separaban de Bombay para colapsar las calles y protestar en mítines multitudinarios. Se organizó un Comité en Defensa del Padre Ferrer, formado por distintas personalidades de todos los campos de la cultura y la religión, y el sacerdote fue propuesto al Premio Nobel de la Paz tras haberse recogido 25.000 firmas de España, Alemania, Italia, India y Estados Unidos.

El gobierno terminó dando marcha atrás, y en el último gran mitin de apoyo a Vicente Ferrer se leyó con júbilo un telegrama de la primera ministra, Indíra Gandhi: “El padre Ferrer marchará al extranjero por unas cortas vacaciones y será bienvenido a su vuelta”. En octubre de 1968 le fue concedido el visado y regresó a la India a principios de 1969, no sin algunos problemas, pues casi ningún gobernador de los 22 estados hindúes quiso recibirle.

En 1969 fundó en Anantapur el Consorcio para el Desarrollo Rural (RDT). Para esta tarea contó con la ayuda del británico Ronald Hudson, de àction éight, y de otras organizaciones no gubernamentales de Holanda, Alemania, Francia y España. En abril de 1970 se casó con la inglesa Ana Perry, periodista y colaboradora suya desde los inicios. Fue por ello expulsado de la Compañía de Jesús, que le cerró todas las puertas en la India.

En 1978 entró en contacto con Action Aid en Londres. Allí se interesó por la fórmula de crear un vínculo entre la persona que daba dinero y el beneficiario del mismo, de forma que se promoviera el contacto entre ambas personas, aunque fuera a distancia. En octubre de 1994 decidió crear en Barcelona la Fundación Vicente Ferrer y puso en marcha la figura del “padrino”: por tan sólo 2.500 pesetas al mes cualquier persona podía apadrinar a un niño de la India. Esa cantidad permitía garantizar para el niño comida diaria, enseñanza, dos vestidos al año, atención médica, vacunas y medicinas.

El 19 de junio de 1998, Ferrer fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Compartió el premio con Muhammad Yunus, creador del Banco de los Pobres de Bangladesh; Joaquín Sanz Gadea, médico español en el Congo; y Nicolás Castellanos, misionero español en Bolivia.

La obra de Vicente Ferrer al frente del Consorcio para el Desarrollo Rural (RDT) fue además premiada con el Premio Nacional al Mejor Proyecto Ecológico (1994) que concede anualmente el Gobierno holandés. Ese mismo año logró inaugurar la Colonia Deulofeu: doce casas blancas que disponían de luz y agua gracias a la energía solar.

Aunque esperada, su muerte un viernes de madrugada de 2.009, causó un inmeso dolor en el distrito indio de Anantapur, donde levantó de la nada una de las mejores redes de asistencia social de la India.

Actualmente, la Fundación Vicente Ferrer que fundó hace 4 décadas presta asistencia a más de 120.000 niños, 60.000 madres y 15.000 minusválidos. La memoria del gran filántropo catalán perdurará en el corazón Anantapur y en las numerosas escuelas, hospitales y obras sociales que levantó en esta desértica región junto a su esposa Anne Perry y sus 3 hijos.

Que Dios, en su infinita misericordia, le premie con el mas preciado
bién, cuál es la vida, en su nuevo mundo de justicia y bondad.

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Encuentro

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Ayer te vi
Eras luna o estrella
solo se que vi tu luz cual bella
en enjambrado halo de misterio.

Fulgente trozo de mi sueño,
eras tu,
o el flagante tono de otro tiempo
donde cálidas ondas
dibujaban signos de amor y recuerdos.

Volví la cara hacia el infinito
rindiendo mis pasados pensamientos
vida y sentimiento, sabrás tu
que me miraste y tembló tu cuerpo.

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adios agosto adios

Como diría el poeta
vótame si no me ignoras
que la ignorancia es la madre
de todas las desventuras

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Contador

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Firmar

Contra el T.T.I.P.

NO A LA LEY MORDAZA

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Firmar

Contra el T.T.I.P.

NO A LA LEY MORDAZA

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Contador

adios agosto adios

Pacto de amor

Conjuro a Ana, triste Plutón,

mujer que el huracán en su cabello

reduce a una caricia y a un destello

y al sol cuando lo mira hace varón;

al canto del cisne de la creación,

la de todo lo hermoso, lo más bello.

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Yo, por este contrato infernal

sello darte mi vida y toda mi pasión;

y así, sabiendo que no la merezco,

juro en un soneto y prendo en una flor que

eternidad, sangre y alma desprecio

y que yo a ti para siempre me ofrezco,

que todo mi ser consagro por su amor,

si es que para un ángel, el alma es precio. “

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Anoche encontré estos versos ardiendo
dentro de mi alma; y quemándome la vida,
abrasándome las manos, los puse en palabras.
Han dejado dentro de mí llagas tan profundas
como tus ojos, cada una con la forma de tu boca.
Ahora es un soneto infernal de amor.

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Sé que le faltan muchas cosas: decir, por ejemplo,
que tus manos son diez cuchillos de plata perfecta
que clavan la mirada a cuanto tocan,
que el brillo de tus ojos mirando al cielo,
tiene ese imposible color del arco iris
que tal vez sea el de tu propia alma.

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Sé que le faltan muchas cosas;
pero yo los encontré así, y así eran sus llamas.

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Te parecerá una osadía desproporcionada
ofrecértelos junto con una flor.
Seguramente sea una locura para ti porque los ángeles
ignoráis los fuegos del Averno.
Quizá si alguna vez hubieses estado enamorado,
lo comprendieras.

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Para Ana

Mi vida, cuanto te quiero,
el tiempo nada borró
mas mis ojos no te alcanzan,
y en mi locura diaria
buscaría por las las calles
tu posible semejanza.

Triste despojo del tiempo
que separó nuestras almas
cuando ahora solo espero
en la tímida esperanza
volver a sentirme amor
en los brazos de tus ansias

Después pensé, Miré al suelo
entre lamentos y lágrimas,
rogué a el cielo tu perdón
y entre las luces del alba
volver a verte, mi amor,
y oculto lloré de rabia.

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Diótima y el amor

Diótima de Mantinea (en griego: Διοτίμα) es un personaje
que juega un papel muy importante en El Banquete de Platón.
Sus ideas son el origen del concepto de amor platónico. A
pesar de todo, no desdeña el papel de la belleza. Si hemos
de confiar en lo que nos dicen varios autores, habría
correspondido a un personaje real.

En El Banquete, una serie de hombres discuten sobre el
significado del amor, entre los que Sócrates es el orador
más importante. Él dice que en su juventud aprendió la
“Filosofía del Amor” de Diotima, quien fue una sacerdotisa
o vidente. Sócrates dice además que Diotima prescribió
sacrificios mediante los que se libraron con éxito de la
plaga que agobiaba a “Atenas” por 10 años. Diotima le da a
Sócrates una genealogía del amor, diciendo que es el hijo
de la Circunstancia y la Necesidad. En su visión el amor no
es delicado, sino rudo y mezquino. El chico amado es
delicado, pero el viejo amante que busca al joven es
mezquino y falso. Sobre el amor la más importante tesis de
Diotima es que, en realidad, éste es un anhelo por la
inmortalidad. Ella dice que tenemos un deseo de fama
eterna; sólo el sabio reconoce la diferencia entre la
procreación física y la espiritual. Existen dos tipos de
amor: el físico y el espiritual. Mientras el amor físico
trata de preservar a la persona y alcanzar la inmortalidad
a través de la descendencia, el amor espiritual da luz a
ideas y pensamientos, que de por sí son inmortales. El fin
ulterior del amor es ayudarnos a ascender al conocimiento
de lo divino. Se menciona poco a las mujeres que destacaron
en la filosofía de los primeros tiempos. Sin embargo, Sócrates
nombra a Diótima para señalar que le preguntó a ella respecto
al amor y otros conocimientos.

Diótima le explicó que la naturaleza, siendo mortal, busca
inmortalizarse por medio de la procreación, “porque siempre
deja otro ser nuevo en lugar del viejo”.
Luego le comentó que un ser humano cambia todo el tiempo,
nunca es el mismo: “sino que continuamente se renueva y
pierde otros elementos, en su pelo, en su carne, en sus
huesos, en su sangre y en todo su cuerpo.
Y no sólo en su cuerpo, sino también en el alma: los hábitos,
caracteres, opiniones, deseos, placeres, tristezas, temores,
ninguna de estas cosas jamás permanece la misma en cada individuo,
sino que unas nacen y otras mueren. Pero mucho más extraño todavía
que esto es que también los conocimientos no sólo nacen unos y mueren
otros en nosotros, de modo que nunca somos los mismos ni siquiera en
relación con los conocimientos, sino que también le ocurre lo mismo a
cada uno de ellos en particular”.

Después de ella, muchos repitieron esos planteamientos, pero fue
Diótima quien los lanzó al aire a través de Platón y de Sócrates.
Aunque esa manera de pensar era como una luz que alumbraba a los
pensadores. Mucho antes, Heráclito se la pasaba diciendo que un
río es distinto cada hora y quien se baña en esas aguas también
cambia constantemente. Más o menos eso es lo que dijo cuando habló
de que nadie se baña dos veces en el mismo río.
Que Diótima haya sido citada por Sócrates –y por Platón– revela la
sabiduría de la misteriosa señora. Y no fue la única: muchos filósofos
griegos tuvieron entre sus allegados a mujeres que lanzaban sus ideas
y conclusiones hacia un futuro que, lamentablemente, se ha convertido
en algo alucinante pero torpe.
Solo el amor salvara a la humanidad

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Alfonsina Storni

Alfonsina Storni
{Sala Capriasca, 1892 – Mar del Plata, 1938}

Alfonsina Storni Martignoni nació el 22 de mayo de 1892 en Sala Capriasca, Suiza. Hija de Alfonso Storni y Paulina Martignoni, es la tercera descendiente de la familia, sus hermanos Romeo y María nacieron en 1887 y 1888 respectivamente.

A los cuatro años la familia regresa a San Juan, Argentina, donde residían. A los siete nace su hermano Hildo.

Desde su llegada a San Juan la familia está en una situación miserable. Se trasladan a Rosario en 1901 y prueban suerte con un Café Suizo en el que Alfonsina limpia y sirve.

Con 12 años Alfonsina escribe su primer poema, triste y centrado en la muerte, y lo deja bajo la almohada de su madre para que esta lo lea. A la mañana siguiente, mediante varios coscorrones, su madre le explica que la vida es dulce.

Su padre, depresivo y alcoholico, fallece en 1906 y Alfonsina, que no para de escribir poemas, entra a trabajar en un taller de gorras.

Su madre, Paulina, se casa de nuevo y se traslada a Butinza, allí continúa dando clases de música y canto. Alfonsina se traslada a Coronda para estudiar Magisterio, trabaja como celadora en la escuela, pero el dinero que le queda tras pagar la pensión no le da para vivir y tiene que hacer escapadas a Rosario para cantar en un teatrillo como corista. Se descubre en Coronda su trabajo como cantante y Alfonsina piensa en suicidarse tirándose al agua. Al año siguiente, en 1991, obtiene el título de maestra y ejerce ese otoño en una escuela de Rosario.

Publica sus primeros versos en las revistas Mundo rosariano y Monos y Monadas y tiene su primer desengaño amoroso con un hombre casado mayor que ella que la deja embarazada. Alfonsina, avergonzada, se refugia en Buenos Aires y da a luz a Alejandro el 21 de Abril de 1912; ella tenía 20 años.

Eran tiempos en los que cuenta la leyenda que escribía sus poemas en hojas de telefono por no tener recursos para comprar papel.

Trabaja como cajera en una tienda y colabora en Caras y Caretas, entra a trabajar como corresponsal psicológico. En esa oficina dicta su primer libro de versos La inquietud del rosal, se lo enseña al poeta Felix B. Visillac que consigue que sea publicado. La revista Nosotros elogia el poemario y desd ese momento Alfonsina entra en el círculo literario de la revista. Se hace conocida y admirada, pero sigue teniendo problemas económicos. Es nombrada directora de un colegio y mientras allí trabaja escribe su segundo libro, El dulce daño.

En marzo de 1918 los nervios la obligan a dejar su puesto de directora y vuelve a entrar en los círculos literarios. Publica su segundo poemario y colabora en Atlántida mientras trabaja como celadora en un colegio.

Publica Iremediablemente en 1919 y la crítica lo ensalza. Al año siguiente la Universidad de Montevideo la invita a dar unas conferencias. Publica Languidez ese mismo año. Le crean una Catedra en el Teatro Infantil Lavardén y allí trabaja enseñando a niños.

Su fama va en aumento, lo que hace aflorar su comportamiento neurótico, se retira a Los Cocos como hará más adelante en su vida varias veces. Tras el Premios Nacional de 1922, el Ministro de Instrucción Pública crea una cátedra para ella en la Escuela Nacional de Lenguas Vivas en 1923.

Sigue publicando poemario hasta que en 1927 estrena una obra de teatro, El amo del mundo, un rotundo fracaso que no aguanta más de tres días en cartel. En los años treinta realiza dos viajes a Europa con su amiga Blanca de la Vega, básicamente para olvidar sus problemas mentales. Tras la vuelta del último viaje se le descubre un tumor en el pecho; se lo extráen con éxito, pero la terapia de rayos es tan dolorosa que no la sigue.

Alfonsina se retrae y apenas sale a la calle. Vive sus últimos años atemorizada por la muerte. El 25 de octubre de 1938 hallan el cuerpo de Alfonsina Storni en la playa de La Perla, en Mar del Plata. Al día siguiente se publica su último poema, Quiero dormir, en La Nación.

Gloria eterna a la poesia hecha mujer

Obras

Dos farsas pirotécnicas. Buenos Aires: Cabaut. Teatro.
La inquietud del rosal. Buenos Aires: Librería de La Facultad, 1916. Poesía.
El dulce daño. Buenos Aires: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada, 1918. Poesía.
Irremediablemente. Buenos Aires: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada, 1919. Poesía.
Languidez. Buenos Aires: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada, 1920. Poesía.
Ocre. Buenos Aires: Babel, 1925. Poesía.
Poemas de amor. Buenos Aires: Porter, 1926. Poesía.
Mundo de siete pozos. Buenos Aires: Tor, 1934. Poesía.
Mascarilla y trébol. Buenos Aires: Mercatali, Impr., 1938. Poesía.
Entre un par de maletas a medio abrir y Las maneci. Buenos Aires: Ediciones Católicas Argentinas, Tall. Graf. De, 1939. Discurso/Conferencia.
Teatro infantil. Buenos Aires: R.J. Roggero, 1950. Teatro.
Cinco cartas y una golondrina. Buenos Aires: Inst. Amigos del Libro Argentino, 1959. Miscelánea.
Obra poética completa. Poesías completas. Buenos Aires: Sela, 1968. Poesía.

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