Mi patria es todo el mundo.

14 de Abril

¡Viva la República Española!


Serenos y alegres, valientes y osados
¡Cantemos, soldados, el himno a la lid!
¡De nuestros acentos el orbe se admire
y en nosotros mire los hijos del Cid!
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

¡Blandamos el hierro que el tímido esclavo
del libre, del bravo, la faz no osa ver!
Sus huestes cual humo veréis disipadas,
y a nuestras espadas fugaces correr.
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

¿El mundo vio nunca más libre osadía?
¿Lució nunca un día más grande el valor,
que aquel que, inflamados, nos vimos del fuego
que excitara a Riego de Patria el amor?
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

Honor al caudillo, honor al primero
que el cívico acero osó fulminar.
La patria afligida oyó sus acentos
y vio sus tormentos en gozo tornar.
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

Su voz fue seguida, su voz fue escuchada,
tuvimos en nada soldados morir.
Y osados quisimos romper la cadena
que de afrenta llena del bravo el vivir.
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

Ya la alarma tocan; las armas tan sólo
el crimen, el dolo, podrán abatir.
¡Que tiemblen, que tiemblen, que tiemble el malvado,
al ver al soldado la lanza esgrimir!
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

La trompa guerrera sus ecos da al viento,
de horrores sediento; ya muge el cañón.
Ya Marte, sañudo, la andana provoca
y el genio se invoca de nuestra nación.
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

Se muestran: ¡volemos, volemos, soldados!
¿Los veis aterrados la frente bajar?
¡Volemos, que el libre por siempre ha sabido
al siervo rendido la frente humillar.
Soldados, la patria nos llama a la lid,
¡Juremos por ella vencer o morir!

Constitución de la 2ª República Española

Constitucion de laa II República Española
“Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia” ― Simón Bolívar

https://superduque777.files.wordpress.com/2017/04/republica.jpg?w=1000&h=622

Rose

https://i0.wp.com/www.unidadcivicaporlarepublica.es/banderas/BanderaOndeando.gif

HONOR Y GLORIA ETERNA

A LA REPUBLICA ESPAÑOLA

Firmar

¡Contra TTIP y CETA!
 

Luisa

 

https://657b072aab060d50f8ce-d7abb53cb376b4947d77643d4b4a48d3.ssl.cf1.rackcdn.com/18465_Translator.png
Y entonces me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva. Ernesto Sábato

Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura (Luisa Isabel María del Carmen Cristina Rosalía Joaquina, conocida simplemente como Isabel en su círculo íntimo) (Estoril, Portugal, 21 de agosto de 1936 – Sanlúcar de Barrameda, España, 7 de marzo de 2008), es una historiadora y escritora española, a parte de una figura aristocrata de gran importancia, siendo XXI Duquesa de Medina-Sidonia, XVII Marquesa de Villafranca del Bierzo, XVIII Marquesa de los Vélez, XXV Condesa de Niebla, tres veces Grande de España. Fue regularmente conocida como La Duquesa Roja.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo fue jefa de la Casa de Medina-Sidonia, que ostenta el primer ducado hereditario que se concedió en la Corona de Castilla, en 1445, y de otras casas nobiliarias, como la de Villafranca del Bierzo y la de los Vélez. Su residencia principal era el Palacio de Medina-Sidonia, situado en Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz, que alberga uno de los archivos privados más importante de Europa.

Sus ideales republicanos y su oposición al franquismo hicieron de ella una noble atípica, lo que le valió del sobrenombre de “la duquesa roja”. Como escritora, publicó varias novelas y como historiadora su obra fue bastante polémica y controvertida. Dedicó gran parte de su vida a la conservación y catalogación del Archivo de la Casa de Medina-Sidonia, así como a la creación de la Fundación Casa Medina-Sidonia.
Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura (Estoril, Portugal, 21 de agosto de 1936 – † Sanlúcar de Barrameda, España, 7 de marzo de 2008), (bautizada como Luisa Isabel María del Carmen Cristina Rosalía Joaquina), noble española, XXI Duquesa de Medina Sidonia, XVII Marquesa de Villafranca del Bierzo, XVIII Marquesa de los Vélez,XXV Condesa de Niebla, tres veces Grande de España.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo fue jefa de la Casa de Medina-Sidonia, la Casa ducal más importante de España por ostentar el primer ducado hereditario que se concedió (1445), y de otras muchas Casas como la de Montalto de Aragón. Su residencia principal era el Palacio de Medina-Sidonia, situado en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, que alberga el archivo privado más importante de Europa. Aristócrata atípica y polémica, era historiadora, conservadora del preciado archivo ducal y escritora de numerosas publicaciones. A la edad de 18 años, la XXI duquesa de Medina Sidonia, fue presentada en sociedad en Estoril, Portugal, con la Infanta Pilar de Borbón, y a pesar de todo, mantuvo durante toda su vida unos férreos ideales republicanos.

En 1967 Luisa Isabel Álvarez participó en una manifestación en defensa de los agricultores que exigían indemnizaciones a raíz de la contaminación sufrida en sus tierras por el accidente nuclear de Palomares. Fue procesada por ello y acabó en la cárcel de Alcalá de Henares, donde permanecería durante ocho meses en el año 1969. Fue liberada gracias al decreto-ley de amnistía. Desde entonces fue conocida como la “duquesa roja”. Tras la publicación de su libro La Huelga, el Tribunal de Orden Público emitió sentencia condenatoria, pero ella ya se había exiliado en Francia. Estuvo volcada hasta su muerte en la presidencia de la Fundación que gestiona la mayor parte del patrimonio de la Casa Medina Sidonia, en la investigación histórica y en la literatura.

Títulos nobiliarios
Títulos nobiliarios reconocidos por el Ministerio de Justicia ( España):
Duquesa de Medina-Sidonia, con Grandeza de España (1957)
Marquesa de Villafranca del Bierzo, con Grandeza de España (1957).
Marquesa de los Vélez, con Grandeza de España (1951).
Baronesa de Molins de Rei (1959).
Condesa de Niebla (1955).
Títulos reconocidos por el Cuerpo de la Nobleza Italiana ( Italia):
Principessa di Paternò (1957).
Contessa di Sclafani (1957).
Contessa di Adernò (1957).
Contessa di Caltabellotta (1957).
Contessa di Caltanissetta (1957).
Contessa di Caltavuturo (1959).
Contessa de Collesano (1962)
Marchessa di Calatafimi (1959).
Baronessa di Centorvi (1959).
Baronessa di Biancavilla (1959).

Luisa Isabel era hija de Joaquín Álvarez de Toledo y Caro, XX Duque de Medina-Sidonia, y de María del Carmen Maura, hija de Gabriel Maura Gamazo, I Duque de Maura, (hijo de Antonio Maura, presidente del gobierno) y de Julia Herrera, V Condesa de la Mortera. Contrajo matrimonio el 16 de julio de 1955 en Mortera, Cantabria, con José Leoncio González de Gregorio y Martí (Madrid, España, 29 de octubre de 1930), con quien tuvo tres hijos: Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo, María del Pilar Leticia González de Gregorio y Álvarez de Toledo y Gabriel Ernesto González de Gregorio y Álvarez de Toledo.

Se divorciaron en 2005, pero no convivieron sino cuatro años. Contrajo de nuevo matrimonio con su secretaria, Liliane María Dahlmann, el 7 de marzo de 2008. Falleció ese mismo día como consecuencia de un cáncer de pulmón.

Para unos era la duquesa de Medina Sidonia. Para otros, la ‘duquesa roja’. Pero, más allá de distinciones nobiliarias, Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura era una historiadora, escritora comprometida y protectora del valioso patrimonio cultural heredado de su familia. A las 19.50 horas del viernes, fallecía por causas naturales en su residencia del Palacio Ducal de Sanlúcar de Barrameda.
Álvarez de Toledo nació en Estoril, Portugal, el 21 de agosto de 1936. Ostentaba el título de XXI duquesa de Medina Sidonia, la Casa ducal más importante de España al ser el primer ducado hereditario que se concedió (1445), y de otras muchas casas como la de Montalto de Aragón, duquesa de Fernandina y princesa de Montalbán, marquesa de Villafranca del Bierzo y marquesa de los Vélez. Era tres veces Grande de España y ostentaba, además, 12 títulos reconocidos por el Cuerpo de la Nobleza Italiana.

Admirada por sus inquietudes intelectuales, Álvarez de Toledo era historiadora, conservadora del preciado archivo ducal y escritora de numerosas publicaciones.
Contrajo matrimonio en 1955 con José Leoncio González de Gregorio y Martí, con quien tuvo tres hijos.
A la edad de 18 años, la XXI duquesa de Medina Sidonia, fue presentada en sociedad en Estoril, Portugal, con la Infanta Pilar de Borbón, y a pesar de todo, mantuvo durante toda su vida unos férreos ideales republicanos.
Fue miembro del PSOE a raíz de su lucha antifranquista, lo que le llevó a ser encarcelada en los años 60 en la cárcel de Alcalá de Henares, siendo conocida popularmente desde entonces como la ‘duquesa roja’.
En la actualidad estaba volcada en la presidencia de la Fundación que gestiona la mayor parte del patrimonio de la Casa Medina Sidonia, en la investigación histórica y en la literatura.
El Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda lamentó en un comunicado de prensa la “irreparable pérdida” de la duquesa y anunció que la fecha y hora de las exequias “se comunicarían oficialmente”.
Como testimonio de su vida, quedan las palabras que jalonaban, en el momento de su fallecimiento, la página web de la Fundación, a la que tanto empeño puso la duquesa: Equidad, Ética, Valor, Trabajo, Constancia.
Luisa Isabel Álvarez de Toledo custodia, en su palacio de Sanlúcar de Barrameda, uno de los archivos privados más importantes de Europa. Más de seis mil legajos y seis millones de documentos reflejan la vida civil y política en el ducado de Medina Sidonia a lo largo de ocho siglos. Ahora trabaja para que el legado no sea trasladado en el futuro fuera de Cádiz.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia, marquesa de Villafranca y de los Vélez, se ha enfundado en una chaqueta de lana para protegerse del frío reinante en los salones del palacio. Adusta, menuda, ágil y con el corto cabello sin teñir, su imagen no concuerda en absoluto con la joven vestida de blanco que posó para el retrato que cuelga en el rellano de la escalera. Entonces era una noble heredera. No mucho tiempo después se convirtió en la duquesa roja. Y hoy es la propietaria de un inmenso palacio que cuesta mucho trabajo mantener y de uno de los dos archivos privados más importantes del país, en competencia directa con el de la casa de Medinaceli.

La duquesa no había cumplido veinte años cuando heredó el palacio de los Guzmanes, donado por Fernando IV hace ocho siglos a su antepasado Alonso Pérez de Guzmán. Tuvo que hacerse cargo, además, de un ingente y polvoriento legado documental depositado por su familia en un guardamuebles de Madrid. Isabel cargó el archivo en un camión, lo trasladó al palacio de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), lo desempolvó, lo clasificó y se ha pasado media vida investigándolo.

El archivo consta de más de seis mil legajos y seis millones de documentos que reflejan la historia del Ducado y otras casas de la nobleza española desde principios del siglo XIII. Hay escrituras, contratos, sentencias judiciales, cartas, avisos y documentos eclesiásticos que constituyen un material de primer orden para los historiadores y que en los últimos años han sido objeto de treinta tesis doctorales.

La conversación se desarrolla en un pequeño despacho de la segunda planta del palacio, en el que la duquesa se encierra a trabajar a diario para mantener vivas sus páginas de Internet, su refugio tras haber sido expulsada del mercado de las editoriales. Cuarenta años de lucha contracorriente la han convertido en un ave solitaria. Desconfía de las administraciones, a las que acusa de no prestarle ninguna ayuda, y asegura tenerlo todo “pensadísimo” para que el archivo no sea sacado nunca de la ciudad que bulle junto a la desembocadura del Guadalquivir.
P – ¿Las administraciones públicas han dado muestras que de valoran la importancia de su archivo?
R –Interés por llevárselo sí que han mostrado. Pese a que es un archivo que está perfectamente bien, todo el interés es quitarlo de mi control. Y lo peor es que quieren enterrarlo en Távera [Toledo] ¡A ver quién va a investigar a Távera! Eso es un auténtico cementerio de documentos.
P -¿Existe la posibilidad de que el legado sea sacado fuera de Sanlúcar?
R –Mientras yo viva lo veo difícil, primero porque tengo la fuerza moral. Según los estatutos de la Fundación no puede salir absolutamente nada. Y los estatutos los puedo cambiar yo, pero no los que vengan detrás.
P -¿Pero qué pasará cuando no esté usted?
R –Lo tengo pensadísimo. Como le digo, esto es una Fundación, de la que yo soy la presidenta, y en la que están además de un paleógrafo de Sevilla, un abogado de Sanlúcar, dos representantes de la UNED y dos de mis colaboradoras. Ahora estamos en trámites para modificar los estatutos, porque lo pide la ley. Queremos funcionar con una ejecutiva reducida, de dos o tres personas, y un patronato más amplio en el quepretendemos que entren el Ayuntamiento y, a ser posible, la Junta de Andalucía.
P -¿Su propuesta ha encontrado buena acogida?
R –Con estos políticos nunca se sabe. Porque pueden tener muy buena voluntad, pero llega una orden de arriba y cambian de la noche a la mañana. El alcalde de Sanlúcar sabe cuál es la intención, porque le he dicho algo.
P -¿Cuál ha sido su principal hallazgo entre los documentos que custodia?
R –Fue importante encontrarme un documento de 1463 según el cual, entre los cabos de Agüer y Bojador había ríos navegables, con pesquerías. Eso lo pude seguir a través de la isla de Modogor: fértil, con riberas, con bosques, con pastos y que está documentada hasta 1619. Seguí investigando y, cuál no sería mi sorpresa cuando descubrí que el río Agüer es el Amazonas y que la isla de Mogodor es la isla Johannes, que está en la desembocadura del Amazonas.
P -¿En eso basa su tesis de que no fue Cristóbal Colón quien descubrió América?
R –Acusan a este archivo de haber documentado que Colón no descubrió América y de que no hubo Descubrimiento. Y no es exactamente así, sino que aquí encontré el documento que me llevó a otros documentos que avalan esa tesis. La parte más importante de esos escritos está en Simancas.
P -¿Y también hay documentos que prueban que hace ocho siglos había elecciones democráticas?
R –Fue muy importante descubrir que los alcaldes y los municipios no se nombraban a dedo, que desde el siglo XIII los elegía la gente: al señor le daban una lista con dos nombres para cada cargo y podía tachar uno. Y descubrir que había pleitos.
– Sanlúcar debió ser un enclave muy rico, muy avanzado para su época. ¿Qué papel desempeñaban las mujeres?
— Los primeros telares que hay en Sanlúcar en el siglo XVI son de una señora, Isabel Losarte, de origen flamenco, a la que se le ocurre montar una fábrica. La mayor importadora de madera de abedul era una mujer zapatera. Había otra que importaba cobre y hierro para los arcabuces. Y otras estaban en su casa cosiendo. Tengo en mi página una mujer cuyo marido se había dedicado a sus labores porque ella era polvorista, estaba a sueldo de los Reyes Católicos.
– ¿Cree que el archivo es suficientemente conocido y valorado?
— Ni siquiera el de Simancas lo es. Yo he encontrado allí seis documentos de Cristóbal Colón, de él y dirigidos a él, que ni siquiera han sido nunca publicados. En este país no hay ningún archivo que esté bien investigado. En el mío, por lo menos, están todos los documentos abiertos, al cien por cien. En los nacionales no ocurre así, y eso es grave.
– ¿Cómo son las condiciones de conservación?
–Perfectas. No tenemos hongos, al contrario que los demás, que han cometido el error de meter el aire acondicionado. El papel necesita luz y aire.
– ¿Controla la Junta de Andalucía la salud de los documentos?
— Cada vez que los controlan se inventan una barbaridad. Si lo hicieran con frecuencia acabarían con los documentos. Una vez nos trajeron una cosa buenísima para ponérsela a los papeles y menos mal que no lo hicimos. Era veneno puro. Lo que hacemos es fumigar el aire una vez al año, sin tocar los papeles.
– ¿Cuáles son los mayores peligros que acechan a los documentos que custodia?
— Los gusanitos y los pescaditos, y toquemos madera que no tenemos ninguno. He matado cantidad. Traía a barullo de Madrid y los he matado al dedete, que es como se matan.
– Lo suyo con este archivo es un sacerdocio.
— No es para mí. Es para los demás. Quien no conoce su pasado no podrá analizar su futuro.
– ¿Conservar el palacio de los Guzmanes le ha dado más disgustos que satisfacciones?
— Por supuesto. Tenga en cuenta que esto tiene una superficie de 14.500 metros con el jardín. Aunque ahora, desde que hemos abierto la cafetería, compruebo que a la gente le gusta y está contenta. Se pueden pasear por el jardín y tomar algo. También tenemos visitas guiadas los domingos.
– ¿Qué ha sido lo peor que le ha pasado desde que lo heredó?
— Pues tener un monumento BIC [Bien de Interés Cultural], que además fue reconocido ya por la República, y ver que a este monumento no se le presta ninguna ayuda y a los demás sí. Porque la injusticia, aunque se sepa que se practica, siempre molesta cuando se padece.
– ¿Se siente maltratada por los poderes públicos?
— Maltratada no. Lamento por ellos que cometan injusticias. Preferiría tener un Gobierno con el que me llevara fenomenalmente bien.
– Según usted, el palacio sigue en pie contra viento y marea.
— Exactamente. Porque lo que querrían es tirar esto y hacer casas de pisos. La Junta ahora nos ha consolidado dos tapices y eso es de agradecer. Y por lo menos no nos va a la contra, que eso es importante. Antes han ido a la contra. Respecto al Ministerio de Cultura, nos hace pagar mucho y nos pide la intemerata. Las autoridades españolas son las más gregarias del universo. La excepción no se contempla. Reglamentan hasta la respiración. Este es el mundo de Orwell.
– ¿Le gusta nadar contra corriente?
— ¿Por qué me adjudica usted gustos que no tengo? ¿Se cree que no iba a ser mas feliz en otro país? Pues naturalmente que sí. ¿Y por qué cree que estoy aquí? Pues porque está ahí ese archivo. Si no, no me quedaría ni cinco segundos, porque no me gusta nadar contracorriente.
– ¿ Y por qué luchó contra la dictadura, proviniendo de la nobleza?
— Luché contra la injusticia. Si la dictadura hubiese sido justa, con un dictador capaz de aguantar las críticas, me hubiese importado un pimiento.
– ¿Se ha sentido muy sola lejos de los planteamientos ideológicos de su clase social?
— ¡Qué manía de encasillar a la gente por nacimiento!
– Es que no puede evitar haber nacido con un título de duquesa y dos de marquesa.
— Eso son etiquetas. Los seres humanos somos todos diferentes. A estas alturas del partido, cuando tenemos el mapa del genoma humano, cuando sabemos que no se repite, que cada cual es genuino, es desatinado que se empeñen en esa uniformización por clases y por sectores. Es ir contra la ciencia.

– No me diga que es frecuente que una mujer procedente de la nobleza tome partido por causas que la llevan a la cárcel e incluso al exilio.
— En la cárcel estaba media España en aquel momento, no era ningún mérito extraordinario. Cuando cayeron las bombas de Palomares, que organicé la manifestación en Madrid, mi abuela dijo: “Es una causa de justicia y yo estoy dispuesta a ir a la cárcel con mi nieta”. Y ella era de derechas.
– ¿Entonces se ha sentido apoyada por su familia?
— Por supuesto que no. De mi familia lo único obtuve fue el apoyo envenenado de una tía mía que se presentó en la cárcel para ofrecerme un indulto. Yo estaba deseando, pero había un problema. Tenía que arrepentirme de lo que había hecho y yo no me arrepentía en absoluto. Le diré que fue el ministro Oriol, que era el titular de Justicia entonces, el que redactó mi petición de indulto. Aquello coincidió con el nombramiento del Príncipe de España como heredero, y no querían el titular que salió en The New York Times: “El título más antiguo, en la cárcel, y el más moderno, heredero del Trono”.
– ¿Le molesta que la llamen la duquesa roja?
— Me da igual. Si se refieren a un enfoque del análisis materialista dialéctico tanto de la Historia como de la vida, en ese caso sí soy roja. Porque es la manera que tengo de enfocarla Historia y la vida.
– Pero ser rojo no está de moda.
— Hay dos formas de ver las cosas desde los tiempos de los clásicos. Una es observar la realidad y obtener conclusiones. Cuando dos se pelean, el idealista acusa al que está machacando a su rival. El materialista, por el contrario, se pregunta por qué se pelean y qué ha hecho el otro para que le peguen. El materialista nunca juzgará si no tiene información, mientras que el idealista va a adaptar la realidad a su idea. Hoy impera la filosofía idealista y la prueba es que hemos hecho dos guerras, la de Afganistán y la de Irak, basándonos en un supuesto falso.
– ¿Se considera una escritora maldita en España?
— Ni maldita ni no maldita. Ya no hablo con los editores. Si no llego a haber publicado tres libros fuera de España, con las críticas que he tenido, creería que no se escribir. Aquí surge un buen historiador y se lo cargan en una semana. A mi no me pudieron cargar porque ya venía con la carrera hecha.
– Aún así, sigue trabajando y escribiendo.
— Sigo trabajando en una cosa que se llama internet, que no la pueden cortar aunque quieran. Porque no me pueden impedir irme a un servidor americano.
– ¿Nunca ha sentido ganas de tirar la toalla?
— A veces he tenido ganas de echarme al monte, pero estoy vieja para eso. Hay un refrán del Conde de Lucanor: “Puede más un desayudador que todos los desayudadores”. Y aquí tenemos muchos, y muy poderosos. Yo me contentaría con que me dejasen en paz.

Dios acoja en su seno a tan distinguida como humana persona.

https://patrickrealstories.files.wordpress.com/2018/01/img-20180101-wa0001249356111.jpg?w=341&h=239

The Red Duchess – Luisa Isabel Álvarez de Toledo

I’ve just finished writing a short biography of a woman who first captured my imagination after I read an article about her in La Luz Magazine a few years ago. She lived in a palace in Sanlúcar de Barrameda and although I am not normally a fan of duchesses I have become rather fond of this one, as she swam against the tide all her life.

Luisa Isabel María del Carmen Cristina Rosalía Joaquina Álvarez de Toledo y Maura, Isabel to her friends, was the 21st Duchess of Medina-Sidonia, one of the oldest aristocratic families in Spain. She left her husband after having three babies in quick succession and then deposited the children with her grandparents while they were still small. She became known as the Red Duchess (la Duquesa Roja) because of her political convictions. She organised strikes amongst fishermen and vineyard workers, campaigned for compensation for locals affected by a nuclear accident, was imprisoned under the Franco regime, gave away property to build housing for the poor, and started a school for local children in the Palace. She drank in the local bars, wore men´s clothes and smoked like a chimney. She is still fondly remembered in Sanlúcar as “la Duquesita”.

A prolific writer and a controversial historian, Isabel inherited one of the largest private historical archives in Europe. She dedicated her life to its organisation and preservation and set up the Fundación Casa Medina Sidonia to ensure it would be made freely available for historical research. She found evidence in the archive that the Moorish sailors discovered America before Columbus and that her ancestor Guzmán el Bueno, hero of the Christian reconquest, was a Moor. Controversial to the end, on her deathbed she married her female companion and secretary so that the archive, the Palace and its contents would not be divided amongst her children, who remain convinced that she deprived them of their inheritance.

Isabel was the product of generations of aristocrats, politicians, historians, warriors and controversial figures. Despite her strong belief in social justice she never renounced her titles, and is it intriguing to ponder what she saw as the role of the nobility in contemporary Spain, and where she saw herself within that structure. Certainly her titles protected her from almost certain execution following her outspoken criticism of Franco, but she retained them long after his death. How did she resolve the apparent contradiction of passing on the line of Spain’s oldest dukedom with her professed Republicanism? Was her devotion to history and her family’s place in it stronger than her political conscience? Did she believe in noblesse oblige, the responsibility of the privileged to the less fortunate? Why, as an outspoken campaigner for civil liberties, did she keep quiet about being a Lesbian? Why, as a lifelong atheist, did she call for the last rites on her deathbed?
The Palace is open to the public and there are nine beautiful guest rooms around the courtyard garden where you can stay in Renaissance splendour from €70 for a double room including tax and breakfast.
Palacio Ducal de Medina Sidonia in Sanlúcar de Barrameda
Accommodation in the Palace
The Courtyard Garden
The Archive

superduque

botongifcorazonplateado1

Contador

 


Vientos del pueblo / Wind of the people

Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente, impotentemente mansa,
delante de los castigos: los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan con su clamorosa zarpa.


No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones, desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo prisionero en una jaula?


Asturianos de braveza, vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría y castellanos de alma,
labrados como la tierra y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos, nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques torrenciales de las lágrimas;


extremeños de centeno, gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza, aragoneses de casta,
murcianos de dinamita frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería, señores de la labranza,


hombres que entre las raíces, como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte, vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes está despuntando el alba.


Los bueyes mueren vestidos de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes tiene pequeña la cara,
la del animal varón toda la creación agranda.


Si me muero, que me muera con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes y decidida la barba.


Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles y en medio de las batallas.

descripción

Wind of the people


Winds of the people carry me along,
winds of the people pull me along,
they sprinkle my heart about
and bring air to my throat.

Oxen bow down their brows,
impotent and meek,
when punished:
lions raise theirs
and at the same time they inflict punishment
with their clamorous claws.

I am not from a people of oxen,
I am from a people who embody
ancient settlements of lions,
high passes of eagles
and mountain ranges of bulls
bearing pride as their flag.

Oxen never prospered
on the barren plains of Spain.
Who said they would throw a yoke
round the neck of this race?

Who has ever yoked or hobbled
a hurricane,
or who has held lightning
prisoner in a cage?

Asturians of bravery,
Basques of reinforced stone,
Valencians of joy
and Castilians of soul,
worked like the earth
and with the grace of wings;

Andalusians of lightning
born amongst guitars
and forged on the
torrential anvils of tears;

Extremadurans of rye,
Galicians of rain and calm,
Catalans of firmness,
Aragonese of age-old caste,

Murcians of dynamite
planted like fruit trees,
Leonese, Navarrans, masters
of hunger, sweat and the axe,
kings of the mines,
lords of labour,

men who, amongst the roots,
like valiant roots yourselves,
go from life to death,
from nothing to nothing:

there are people who, like weeds,
want to put a yoke on you,
a yoke which you must leave
broken across their backs.
Twilight of the oxen
dawn is breaking.

Oxen die clothed
in humility and the smell of the stable:
eagles, lions
and bulls die clothed in pride,
and behind them, the sky
neither clouds over nor comes to an end.

The death-agony of oxen
has a small face,
that of the male animal
enlarges all of creation.

If I die, may I die
with my head held high.
Dead and twenty times dead,
my mouth against the wild grass,
I will have my teeth clenched
and my jaw resolute.

Singing I await death,
for there are nightingales that sing
above the guns
and in the midst of battles.

Ataque a la libertad

En la mañana de este jueves, Google eliminó todas las cuentas de la cadena de noticias internacional HispanTV,
tanto en Youtube como en Google Plus. Mediante un correo, la compañía estadounidense especializada en productos y servicios relacionados con Internet, califica de no permitido el envío de spam, incluido el envío de contenido
publicitario o comercial no deseado, ni de solicitudes en masa no deseadas. Hace tres meses, Youtube había bloqueado la transmisión en vivo de HispanTV.

No es la primera vez que esta cadena es víctima de censura. En 2012,
el proveedor español de satélite Hispasat dejó de dar servicios a HispanTV y PressTV.

Contador

https://i2.wp.com/www.cuartopoder.es/deidayvuelta/files/2015/04/CABECERA_NO_TTIP.jpg

Firmar

¡Contra TTIP y CETA!

superduque

botongifcorazonplateado1

Contador