Mi patria es todo el mundo.

Alfonsina Storni

Alfonsina Storni
{Sala Capriasca, 1892 – Mar del Plata, 1938}

Alfonsina Storni Martignoni nació el 22 de mayo de 1892 en Sala Capriasca, Suiza. Hija de Alfonso Storni y Paulina Martignoni, es la tercera descendiente de la familia, sus hermanos Romeo y María nacieron en 1887 y 1888 respectivamente.

A los cuatro años la familia regresa a San Juan, Argentina, donde residían. A los siete nace su hermano Hildo.

Desde su llegada a San Juan la familia está en una situación miserable. Se trasladan a Rosario en 1901 y prueban suerte con un Café Suizo en el que Alfonsina limpia y sirve.

Con 12 años Alfonsina escribe su primer poema, triste y centrado en la muerte, y lo deja bajo la almohada de su madre para que esta lo lea. A la mañana siguiente, mediante varios coscorrones, su madre le explica que la vida es dulce.

Su padre, depresivo y alcoholico, fallece en 1906 y Alfonsina, que no para de escribir poemas, entra a trabajar en un taller de gorras.

Su madre, Paulina, se casa de nuevo y se traslada a Butinza, allí continúa dando clases de música y canto. Alfonsina se traslada a Coronda para estudiar Magisterio, trabaja como celadora en la escuela, pero el dinero que le queda tras pagar la pensión no le da para vivir y tiene que hacer escapadas a Rosario para cantar en un teatrillo como corista. Se descubre en Coronda su trabajo como cantante y Alfonsina piensa en suicidarse tirándose al agua. Al año siguiente, en 1991, obtiene el título de maestra y ejerce ese otoño en una escuela de Rosario.

Publica sus primeros versos en las revistas Mundo rosariano y Monos y Monadas y tiene su primer desengaño amoroso con un hombre casado mayor que ella que la deja embarazada. Alfonsina, avergonzada, se refugia en Buenos Aires y da a luz a Alejandro el 21 de Abril de 1912; ella tenía 20 años.

Eran tiempos en los que cuenta la leyenda que escribía sus poemas en hojas de telefono por no tener recursos para comprar papel.

Trabaja como cajera en una tienda y colabora en Caras y Caretas, entra a trabajar como corresponsal psicológico. En esa oficina dicta su primer libro de versos La inquietud del rosal, se lo enseña al poeta Felix B. Visillac que consigue que sea publicado. La revista Nosotros elogia el poemario y desd ese momento Alfonsina entra en el círculo literario de la revista. Se hace conocida y admirada, pero sigue teniendo problemas económicos. Es nombrada directora de un colegio y mientras allí trabaja escribe su segundo libro, El dulce daño.

En marzo de 1918 los nervios la obligan a dejar su puesto de directora y vuelve a entrar en los círculos literarios. Publica su segundo poemario y colabora en Atlántida mientras trabaja como celadora en un colegio.

Publica Iremediablemente en 1919 y la crítica lo ensalza. Al año siguiente la Universidad de Montevideo la invita a dar unas conferencias. Publica Languidez ese mismo año. Le crean una Catedra en el Teatro Infantil Lavardén y allí trabaja enseñando a niños.

Su fama va en aumento, lo que hace aflorar su comportamiento neurótico, se retira a Los Cocos como hará más adelante en su vida varias veces. Tras el Premios Nacional de 1922, el Ministro de Instrucción Pública crea una cátedra para ella en la Escuela Nacional de Lenguas Vivas en 1923.

Sigue publicando poemario hasta que en 1927 estrena una obra de teatro, El amo del mundo, un rotundo fracaso que no aguanta más de tres días en cartel. En los años treinta realiza dos viajes a Europa con su amiga Blanca de la Vega, básicamente para olvidar sus problemas mentales. Tras la vuelta del último viaje se le descubre un tumor en el pecho; se lo extráen con éxito, pero la terapia de rayos es tan dolorosa que no la sigue.

Alfonsina se retrae y apenas sale a la calle. Vive sus últimos años atemorizada por la muerte. El 25 de octubre de 1938 hallan el cuerpo de Alfonsina Storni en la playa de La Perla, en Mar del Plata. Al día siguiente se publica su último poema, Quiero dormir, en La Nación.

Gloria eterna a la poesia hecha mujer

Obras

Dos farsas pirotécnicas. Buenos Aires: Cabaut. Teatro.
La inquietud del rosal. Buenos Aires: Librería de La Facultad, 1916. Poesía.
El dulce daño. Buenos Aires: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada, 1918. Poesía.
Irremediablemente. Buenos Aires: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada, 1919. Poesía.
Languidez. Buenos Aires: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada, 1920. Poesía.
Ocre. Buenos Aires: Babel, 1925. Poesía.
Poemas de amor. Buenos Aires: Porter, 1926. Poesía.
Mundo de siete pozos. Buenos Aires: Tor, 1934. Poesía.
Mascarilla y trébol. Buenos Aires: Mercatali, Impr., 1938. Poesía.
Entre un par de maletas a medio abrir y Las maneci. Buenos Aires: Ediciones Católicas Argentinas, Tall. Graf. De, 1939. Discurso/Conferencia.
Teatro infantil. Buenos Aires: R.J. Roggero, 1950. Teatro.
Cinco cartas y una golondrina. Buenos Aires: Inst. Amigos del Libro Argentino, 1959. Miscelánea.
Obra poética completa. Poesías completas. Buenos Aires: Sela, 1968. Poesía.

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48 comentarios

  1. 26 junio, 2017 en 23:36

    • 28 junio, 2017 en 20:49

    • 30 junio, 2017 en 13:47

      • 2 julio, 2017 en 1:53

  2. 27 junio, 2017 en 0:26

    • 28 junio, 2017 en 20:04

      • 28 junio, 2017 en 20:19

    • 28 junio, 2017 en 20:07

    • 30 junio, 2017 en 14:01

  3. 27 junio, 2017 en 0:45

    • 28 junio, 2017 en 12:49

      • 28 junio, 2017 en 12:52

      • 30 junio, 2017 en 13:13

      • 30 junio, 2017 en 13:28

  4. Gracias compañero, por compartir Alfonsina Storni. Es hermoso recordarlo.

    27 junio, 2017 en 7:52

    • 27 junio, 2017 en 13:46

  5. Pingback: Premio Junior 2017 la constancia | Junior

  6. Thank you for sharing, Alfonsina Storni is new to me.. Wishing you a wonderful new week. Sue 🙂

    27 junio, 2017 en 14:21

    • It´s said that Storni and Gabriela Mistral are the best poetiss in south-america, kisses my dear Sue

      28 junio, 2017 en 21:50

      • 🙂 wonderful and much love and hugs back.. 💜

        28 junio, 2017 en 22:12

  7. El Silencio

    ¿Nunca habéis inquirido
    Por qué, mundo tras mundo,
    Por el cielo profundo
    Van pasando sin ruido?

    Ellos, los que traspiran
    Las cosas absolutas,
    Por sus azules rutas
    siempre callados giran.

    Sólo el hombre, pequeño,
    Cuyo humano latido
    En la tierra, es un sueño,
    ¡Sólo el hombre hace ruido!

    ALFONSINA STORNI

    /…/

    Eres muy grande SuperDu! ❤

    28 junio, 2017 en 0:18

    • Muchas gracias Loli, sin ti el blog no seria lgual cariño,

      28 junio, 2017 en 22:03

  8. I did not know of Alfonsina Storni before so appreciate the post! Also, thank you for all of your support 🙂

    28 junio, 2017 en 0:22

    • Thanyou my dear, she was great.

      28 junio, 2017 en 22:24

  9. As tenido una vida no muy facil povrecita Alfonsina. Buenos dias superdunque

    28 junio, 2017 en 7:05

    • Dice la leyenda que escribía sus poemas en hojas de telefono por no tener dinero para comprar papel.
      Besos Lellaj,

      28 junio, 2017 en 22:37

      • Verdad?

        29 junio, 2017 en 18:39

  10. 28 junio, 2017 en 22:50

    • 29 junio, 2017 en 13:54

      • 29 junio, 2017 en 14:00

  11. 28 junio, 2017 en 22:54

    • 30 junio, 2017 en 13:35

  12. 28 junio, 2017 en 22:59

  13. 28 junio, 2017 en 23:49

  14. 28 junio, 2017 en 23:56

  15. 29 junio, 2017 en 13:31

  16. 29 junio, 2017 en 13:36

  17. 29 junio, 2017 en 14:11

  18. Muy bien.

    30 junio, 2017 en 19:06

    • Muchas gracias, un abrazo.

      1 julio, 2017 en 20:37

  19. 2 julio, 2017 en 3:28

  20. 2 julio, 2017 en 3:45

  21. Have a very nice week dear, thank you for good share

    3 julio, 2017 en 10:29

    • Kisses and hugs my friend Anita

      4 julio, 2017 en 1:36

  22. Gracias por tu labor.

    5 julio, 2017 en 0:49

    • Gracias a vosotros que me honrrais con vuestra presencia.

      5 julio, 2017 en 22:17

      • ¡Una preciosa biografía de una mujer y una poetisa extraordinaria! La canción de Mercedes, sin palabras.

        21 julio, 2017 en 5:28

  23. Un cementerio que mira al mar.

    Decid, oh muertos, ¿quién os puso un día
    Así acostados junto al mar sonoro?
    ¿Comprendía quien fuera que los muertos
    Se hastían ya del canto de las aves
    Y os han puesto muy cerca de las olas
    Porque sintáis del mar azul, el ronco
    Bramido que apavora?

    Os estáis junto al mar que no se calla
    Muy quietecitos, con el muerto oído
    Oyendo cómo crece la marea,
    Y aquel mar que se mueve a vuestro lado,
    Es la promesa no cumplida, de una
    Resurrección.

    En primavera, el viento, suavemente,
    Desde la barca que allá lejos pasa,
    Os trae risas de mujeres… Tibio
    Un beso viene con la risa, filtra
    La piedra fría, y se acurruca, sabio,
    En vuestra boca y os consuela un poco…
    Pero en noches tremendas, cuando aúlla
    El viento sobre el mar y allá a lo lejos
    Los hombres vivos que navegan tiemblan
    Sobre los cascos débiles, y el cielo
    Se vuelca sobre el mar en aluviones,
    Vosotros, los eternos contenidos,
    No podéis más, y con esfuerzo enorme
    Levantáis las cabezas de la tierra.

    Y en un lenguaje que ninguno entiende
    Gritáis: -Venid, olas del mar, rodando,
    Venid de golpe y envolvednos como
    Nos envolvieron, de pasión movidos,
    Brazos amantes. Estrujadnos, olas,
    Movednos de este lecho donde estamos
    Horizontales, viendo cómo pasan
    Los mundos por el cielo, noche a noche…
    Entrad por nuestros ojos consumidos,
    Buscad la lengua, la que habló, y movedla,
    ¡Echadnos fuera del sepulcro a golpes!

    Y acaso el mar escuche, innumerable,
    Vuestro llamado, monte por la playa,
    ¡Y os cubra al fin terriblemente hinchado!

    Entonces, como obreros que comprenden,
    Se detendrán las olas y leyendo
    Las lápidas inscriptas, poco a poco
    Las moverán a suaves golpes, hasta
    Que las desplacen, lentas, -y os liberten.
    ¡Oh, qué hondo grito el que daréis, qué enorme
    Grito de muerto, cuando el mar os coja
    Entre sus brazos, y os arroje al seno
    Del grande abismo que se mueve siempre!

    Brazos cansados de guardar la misma
    Horizontal postura; tibias largas,
    Calaveras sonrientes: elegantes
    Fémures corvos, confundidos todos,
    Danzarán bajo el rayo de la luna
    La milagrosa danza de las aguas.
    Y algunas desprendidas cabelleras.
    Rubias acaso, como el sol que baje
    Curioso a veros, islas delicadas
    Formarán sobre el mar y acaso atraigan
    A los pequeños pájaros viajeros.

    Alfonsina Storni (1892-1938)

    21 julio, 2017 en 23:30

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