Mi patria es todo el mundo.

Antídoto para Zombis

Su tabaco, gracias

Estoy enfermo y cansado de la incultura contra el tabaco que se ha apoderado del mundo entero. He tenido suficiente con escuchar “no fume, es malo para usted”o “el tabaco mata”. La ignorancia que traiciona tales observaciones es absolutamente abismal, sobre todo viniendo de personas que deberían saber mejor. Así que para todos aquellos que me han preguntado ¿por qué fumo realmente, Voy a explicar mis razones en este artículo.

Los activistas antitabaco me han parecido ser del tipo intolerante, juiciosos seguidores autoritarios. Ellos creen y repiten como loros, frases pegadizas cargadas emocionalmente, tomadas directamente de las propagandas gubernamentales contra el tabaquismo. Los médicos y no fumadores por igual son culpables de esto. Se sienten correctos al proveer de tales “consejos” y sin embargo no se dan cuenta de lo enfermos que se ven ellos mismos; y se olvidan de que, en muchos casos, sus propios problemas de salud fueron cuesta abajo cuando dejaron de fumar. Gracias a un pensamiento bastante serpentino, si son algún día diagnosticados con una enfermedad grave, más tarde culparán a sus “años de fumadores”, pasando por alto a los verdaderos culpables de las enfermedades de hoy en día: dietas chatarra con alto contenido de hidratos de carbono y la toxicidad a escala industrial que ha inundado a nuestro medio ambiente.

Sí, los cambios en la dieta, sobre todo desde la introducción de la agricultura mecanizada, la Revolución Industrial, los venenos transgénico-culinarios de Monsanto y la llegada de la Edad Moderna “iluminada”, han destruido sistemáticamente nuestra salud. El desajuste entre nuestra fisiología antigua que prosperó con poco o nada de alimentos de origen vegetal comestibles y nuestra dieta actual está en la raíz de muchas de las llamadas enfermedades de la civilización: la enfermedad coronaria, la obesidad, la hipertensión, la diabetes de tipo 2, cáncer, enfermedades autoinmunes, osteoporosis, etc, pero yo no estoy aquí para hablar de eso. Mi objetivo es defender los derechos de las personas que deciden fumar. Tal vez le sorprenda saber que, mientras que el porcentaje de la población que fuma se ha reducido en los últimos años (debido a la propaganda del gobierno), la incidencia de la enfermedad cardíaca no ha disminuido y los casos de cancer se han quintuplicado desde entonces. La razón, ¡shock! ¡horror!, es que ¡fumar no es el verdadero problema, para empezar!.

Casi todos los fumadores que conozco se sienten culpables de fumar y están planeando dejar de fumar algún día utópico cuando la vida se vuelva “menos estresante”. Por la forma en que van las cosas, ¡Buena suerte con eso! Llegué a Europa cuando todavía había una cultura de fumar y no era visto como el profundo “mal” que es hoy. Las prohibiciones europeas de fumar fueron introducidas durante mi tiempo aquí, y casualmente, el estado general de la sociedad se ha deteriorado gravemente durante el mismo tiempo. ¿Puede ese deterioro tener algo que ver con el reemplazo de la nicotina, – un producto químico que mejora el aprendizaje y la memoria, con los medicamentos tranquilizantes y la tecnología disociativa de la Big Pharma, la gran industria farmacéutica?

Desde mi punto de ventaja en la profesión médica, todo el mundo y sus amigos están tomando algún tipo de píldora calmante que adormece sus sentimientos y les aleja aún más de la realidad. Está más allá de mi comprensión como una persona que come alimentos que son totalmente convergentes con su fisiología, y toma drogas para encubrir los efectos nocivos de esa alimentación, puede presumir de ser una autoridad en cualquier asunto relacionado con la salud. He descubierto que, por lo general, los que parecen más des-aliviados (:Disised en el artículo original en inglés. Hago un juego de palabras ya que : Disísed significaría desaliviados y la palabra disís se traduce como enfermedad,) son los que se sienten con más derecho auto-justificado a utilizar el tabaquismo como el chivo expiatorio de todos los problemas de salud del mundo.

Recuerdo cuando la gente solía fumar en aviones, trenes y en los restaurantes. ¡Realmente no hace tanto tiempo! ¿Cómo han cambiado las cosas tan rápidamente? Tengo colegas que me dicen que solían fumar en sus oficinas mientras asistían a los pacientes. Me parece que sin duda las cosas eran mejores en aquel entonces ¡Cuando aún éramos capaces de pensar!.
El tabaco tiene nicotina, que está relacionada a la acetilcolina, y esto es muy importante, de hecho, como vamos a aprender.
La acetilcolina es un neurotransmisor responsable del aprendizaje y la memoria. También es calmante, relajante y también es un factor importante en la regulación del sistema inmune. La acetilcolina también actúa como un freno importante para la inflamación en el cuerpo y la inflamación está relacionada con todas las enfermedades conocidas. Por ejemplo, la inflamación del cerebro está relacionada con todos los trastornos conocidos del estado de ánimo, del comportamiento y la atención y todas las enfermedades neuro-degenerativas.

Los receptores de la acetilcolina, también conocidos como receptores colinérgicos, se dividen en dos categorías basadas en los productos químicos que imitan o antagonizan las acciones de la acetilcolina sobre sus muchos tipos de células diana. En los estudios clásicos, la nicotina, aislada del tabaco, fue uno de los productos químicos utilizados para distinguir los receptores de acetilcolina. Es por eso que hay receptores nicotínicos de acetilcolina.

Las personas que fuman a menudo experimentan deterioro cognitivo cuando dejan de fumar. Este empeoramiento se debe al hecho de que la nicotina actúa como un agonista (es decir, imita) de los receptores de acetilcolina que son importantes para el aprendizaje, la memoria y las funciones cognitivas. Infusiones diarias de nicotina en realidad aumentan el número de receptores de acetilcolina.
Como en una especie de “bendición del cielo”, la inflamación local y sistémica es calmada por el cerebro a través de lo que se llama la vía colinérgica antiinflamatoria, que es un mecanismo consistente en el nervio vago y su neurotransmisor, la acetilcolina, un proceso dependiente de un receptor nicotínico de acetilcolina.

La nicotina, el agonista prototipo del receptor nicotínico de la acetilcolina, contrarresta la producción de citoquinas inflamatorias y ha demostrado efectos protectores contra el envenenamiento de la sangre.


La nicotina también se ha utilizado para prevenir la insuficiencia renal y mejorar la función renal. Los receptores nicotínicos en el cerebro están asociados con la plasticidad neuronal y la supervivencia celular, que es la razón por la cual el tabaco se ha relacionado con mejorías en el razonamiento y la concentración. La nicotina se ha utilizado para tratar la colitis ulcerosa, una enfermedad caracterizada por la inflamación del intestino grueso. ¡Es evidente a partir de la literatura médica disponible que los beneficios son de largo alcance cuando se trata de este compuesto natural. la nicotina, que actúa como un anti-inflamatorio y facilita la creación de nuevas células cerebrales!

Los médicos y anti-fumadores están, en mi opinión, totalmente engañados sobre este tema. Dicen cosas como “fumar es malo, ya que cuenta con miles de productos químicos como el arsénico y el cadmio”. ¡Por el amor de Dios, hay niveles mucho más tóxicos de arsénico en los pollos que comen! Las granjas industriales avícolas producen cantidades enormes de desechos concentrados y subproductos del procesamiento avícola con los que luego se alimenta a los cerdos, vacas y peces que están cargados de arsénico. Las concentraciones peligrosas de arsénico en el agua potable son una amenaza global, ya que inducen tanto a cambios genéticos y como epigenéticos relacionados con el cáncer de pulmón y otras enfermedades.

Sí, el tabaco tiene sus contaminantes, pero éstos se encuentran en el agua que bebemos, el aire que respiramos, en la comida del bebé, lo que sea, en concentraciones incluso más altas. Una estimación conservadora es que más de 80.000 nuevos productos químicos se han introducido en la sociedad desde la década de 1800, sólo unos pocos cientos han sido probados en seguridad, lo que ni siquiera toma en consideración la nanotecnología y los OGMs, que ya son omnipresentes en la cadena alimentaria. Según la Agencia de Protección Ambiental de los E.E.U.U., alrededor de 2,5 millones de libras de químicos tóxicos se liberan anualmente por las grandes instalaciones industriales. ¿Y las autoridades están preocupadas por una planta que produce nicotina, el químico natural que mejora el aprendizaje y la memoria?.

Realmente es para reirse. ¿Ven lo que la educación el adoctrinamiento corriente les hace a sus cerebros? Ustedes respiran miles de productos químicos cada vez que inhalan aire, les guste o no, estando o no sentados al lado de un fumador.
El aire exterior contiene algunos de los más repugnantes cócteles de contaminantes. La mayoría de la gente tiende a pensar que la contaminación del aire tiene efectos en los pulmones, pero la exposición al tráfico y la contaminación del aire también pueden desencadenar ataques al corazón. Pero la gente tiene razón, la contaminación del aire causa cáncer de pulmón. Un estudio del gobierno muy esperado de más de 12.000 mineros, ha descubierto que la exposición al escape del motor diesel, aumenta significativamente el riesgo de cáncer de pulmón: para los NO fumadores, el riesgo fue siete veces mayor.

Los autores del estudio dicen “también que se observó una interacción entre el tabaquismo y 15 años de retraso del REC, acumulativo [marcador para calcular la exposición al escape de diesel, de tal manera que el efecto de cada una de estas exposiciones fue atenuada en la presencia de altos niveles de la otra7”. ¿Qué significa eso?. Significa que la investigación sugiere que las personas que fuman son menos vulnerables a los efectos tóxicos de la inhalación de los gases de diesel que las personas que no fuman.

No tienen ni idea de cuántas veces nos hemos encontrado una y otra vez con las propiedades protectoras del consumo de tabaco. Cuando se trata de la contraminación pesada de la industria petroquímica, fumar es realmente una bendición del cielo. Tomemos, por ejemplo, este informe por Riki Ott de Sound Truth & Corporeited Myth: The Legacy of the Exxon Valdez Oil Spill (Sólida Verdad & Mito Corporativos: El Legado de los derrames de petróleo del Exxon Valdez):
Los trabajadores en puestos de trabajo con alta exposición al petróleo como humos, nieblas y aerosoles, tienen una mayor prevalencia de síntomas auto-reportados de problemas respiratorios, problemas neurológicos, y sensibilidades químicas que los trabajadores no expuestos. Entre los trabajadores con alta exposición al petróleo, los no fumadores reportaron una mayor prevalencia de síntomas de bronquitis crónica que los fumadores.

Los síntomas de enfermedades crónicas de las vías respiratorias incluían la apnéa del sueño, la neumonía, otras enfermedades pulmonares, sinusitis crónica y problemas de oído, asma, y ronquera persistente. [Annie O’Néil, una estudiante graduada en el Departamento Epidemiología y Salud Pública de la Escuela de Medicina de Yale, realizó una pasantía en la ACAT y el rAFER, las dos organizaciones sin fines de lucro que investigan los efectos de salud de la limpieza EVOS (N d T: derrame de petróleo del Exxon Valdez por sus siglas en inglés). Llevó a cabo investigaciones independientes sobre la limpieza de Exxon y una investigación de la percepción subjetiva de los problemas crónicos de salud entre los trabajadores de limpieza EVOS para su tesis de maestría.]

¿Quieren saber más sobre el verdadero enemigo?, Como Laura Knight-Jadczyk escribió poco después del escape radiactivo de Fukushima:
Bueno, pensar sobre eso y acerca del miedo a un desastre nuclear me llevó a hacerme la siguiente pregunta: ¿por qué nunca nadie se alarmó por las pruebas nucleares que se estuvieron realizando en todo el planeta desde la Segunda Guerra Mundial?. Quiero decir, nada más que echen un vistazo al mapa de explosiones nucleares desde 1945 y pregúntense si no son montones de explosiones radioactivas cayendo sobre todo el planeta y algunas veces incluso en nuestro patio trasero, y por qué nadie dice nada al respecto.

Resumiendo, aunque creo que lo que está sucediendo en relación al desastre nuclear en Japón es mucho peor de lo que dicen las autoridades, no creo que haya razón para ponernos histéricos ahora. El momento para la histeria fue hace mucho tiempo. Ustedes ya están envenenados y no lo saben.
El mapa en lapso de tiempo al que ella se refiere es el video “1945-1998” hecho por Isao Hashimoto. En él se documentan 2.053 explosiones nucleares llevadas a cabo en varios lugares alrededor del mundo, y ni siquiera cubre las pruebas realizadas por Corea del Norte. Se basa en un informe elaborado por Nils-Olóv y Ragnhild del Ferm.

Esto en cuanto a la lucha contra el tabaquismo en la que hemos sido llevados a creer que fumar es prácticamente la única causa de los problemas de salud de toda la humanidad. Antes de la legislación fascista antitabaco, las personas en España, Italia y Francia eran felices fumando, y como resultado de ello, estaban disfrutando de una esperanza de vida mucho mayor que la de los E.E.U.U. con sus menos fumadores. Por cierto, en los E.E.U.U. han sido detonadas más bombas nucleares que en cualquier otro país.

El profesor Chris Brusby, Secretario Científico del Comité Europeo sobre Riesgos de Radiación, explica que es probable que estemos viendo sólo la punta de un iceberg radiactivo bastante desagradable. En una reunión que tuvo lugar en Estocolmo, en el 2009, dijo: “El índice global de mortandad en la era nuclear hasta 1992 ha sido horripilante. Según los cálculos objetivos por parte del Comité Europeo sobre Riesgos de Radiación (usando la exposición a la radiación proveniente de armas) se han producido (hasta 2003) sesenta millones de muertes por cáncer; 1.600.000 muertes infantiles; 1.880.000 muertes fetales. Ha habido una pérdida de calidad de vida del 10% (en términos de enfermedades y en los efectos del envejecimiento). La culpa de esto puede ser colocada directamente en la puerta de los científicos y administradores de la (OMS, aNSCEAR y I C R P) que desarrollaron y apoyaron los modelos científicos de riesgo. Éste es un crimen de guerra mucho mayor en magnitud que cualquiera que haya ocurrido en la historia humana”.
Entonces, ahí lo tienes.
Sí, estás leyendo bien; como médica, no desaliento a los pacientes fumadores en este mundo cada vez más estresante. Yo sí los animo a elegir tabaco orgánico y papeles, o volver a las viejas costumbres tradicionales de pipas o cigarros. Las personas más inteligentes en la Tierra fumaban y es una verdaderda señal de los tiempos que fumar sean tan desalentado en esta cultura zombi moderna.

Nicotina.

Fumar es malo y mata. Podría dejarte tonto, como ocurre cuando sorbemos bebidas alcohólicas en grandes cantidades, pero no, fumar es un hábito que no se anda con medias tintas, o al menos eso nos aseguran los pseudoexpertos. De los fumadores sólo diré que podemos aprender mucho de ellos, por ejemplo, la tolerancia (aún no conozco a un solo fumador que se haya quejado de los no fumadores). Hoy miramos con asombro “la prohibición” del alcohol en Norte América o ley seca desde el año 1919 hasta el 1933, pero no decimos nada ante “la persecución” actual de los fumadores. Aceptamos la idea de que el Gobierno tolere el uso de “botellódromos” por parte de los jóvenes para alcanzar la pertinente tajada, al tiempo que criminalizamos censuramos con suma dureza al fumador y al humo que le cerca. El embuste no deja de ser moneda de cambio, ejemplo de ello es la paradoja de que Japón y Grecia son los países con el número más alto de fumadores en el mundo, y a su vez ostentan la incidencia más baja de cáncer de pulmón. No encontraremos muchas críticas sobre los fumadores de marihuana, de opio o de manzanilla, mucho menos de las personas que tragan litros de cerveza hasta perder el conocimiento, y así llegar a ser recogidos del suelo a primera hora de la mañana por el coche de las basuras. No. Desde hace tiempo hay que ir en contra del fumador (de tabaco, repito); ese aparente ser astroso que en pleno mes de enero busca una esquina donde echarse un pitillo sabiendo que antes de que le mate el tabaco será el frío extremo el que le provoque una gripe o una faringitis aguda. No hablemos, desde luego, de esas subidas del precio del tabaco, que se producen más o menos cada 6 meses, de qué podríamos pedir a las autoridades competentes que nos explicasen cómo puede ser que en España fallezcan cada año más de 3.000 fumadores pasivos, porque tendrían que explicarnos al detalle de qué humo estamos hablando: ¿del de un cigarrillo, del de las fábricas, del que sale del tubo de escape de los automóviles o de los malos humos en general?. ¿O acaso sea que en este país hay personas que conviven las 24 horas del día con un fumador al lado, metidos los dos en un cuchitril sin respiraderos? Por favor, no seamos más tramoyistas de lo normal… si el tabaco es tan perjudicial como nos hacen creer, lo primero que debería hacer el Gobierno de turno sería sacarlo de las calles, ya que al permitir su venta se convierte en cómplice inexcusable de “muertes innecesarias” y enfermedades varias.

Pero, no sólo contento con el hecho de hacer del fumador un apestado y paria social, no es que el Gobierno no permita la venta de tabaco, sino que gradualmente lo va convirtiendo en un producto liberalizado, carísimo, eso sí, pero que podremos comprar hasta en las farmacias, si me apuran la conjetura. Mal vivimos en una sociedad arbitraria, sociedad que, supuestamente, pone cámaras hasta en los excusados por nuestro bien, que nos vacuna contra todo tipo de bichitos por nuestro bien, que gestiona nuestro dinero por nuestro bien, que nos adoctrina y nos quita vicios por nuestro bien.
Vivimos la dictadura del palurdismo ilustrado, donde los científicos son una especie de profetas saca muelas que ayer nos decían que comer huevo era malo para el colesterol y hoy ya nos dicen lo contrario. Yo soy fumador y les aseguro que fumar no es bueno, pero claro, matizo: fumar no es bueno en exceso. Raro sería que una persona que fuma 5 cigarros al día muera de cáncer de pulmón, a no ser que esté predispuesto a ello. Porque todo en exceso mata, incluyendo la hipocresía.

Contador

37 comentarios

  1. I’m a smoker. The government loves to collect taxes on cigarettes, now $11.00 a pack in Vancouver. At the same time – smoking is forbidden in restaurants, bars, even in city parks and beaches. Holy crap🙂 Good post.

    14 enero, 2014 en 12:42

    • 14 enero, 2014 en 12:57

    • Wait till you get to $20+ per pack of 30’s as they stand now in Australia where I buy mine:D Here smoking is also forbidden on streets in some municipal areas of Sydney – but hey, that’s Ok, I have learned to smoke less and enjoy more

      14 enero, 2014 en 13:48

  2. Futura sum hic

    ¡Por fin una voz coherente con el mundo del tabaco! Todo es pura hipocresía: el dinero que aportan los fumadores a las arcas es más que necesario sino el “cigarro electrónico” no estaría apareciendo como lo hace y los que fumamos tabaco no nos merecemos ser perseguidos por ello.
    Gracias por el artículo.

    14 enero, 2014 en 15:46

  3. Excelente Articulo Informativo. Por sobretodo veraz, algo que ya no se encuentra tan fácil en los artículos…

    PD: “Lo único bueno que hizo Colón, fue llevar el tabaco a España…” (Sabina)

    14 enero, 2014 en 17:13

    • Preferimos molestar con la verdad a complacer con la mentira, para eso ya están los medios desinformativos.

      24 enero, 2014 en 12:57

      • I love your blogs-though I must translate some…your comment that maybe this planet is some other planets hell really is true! Thanks for reading my blogs-especially my recent “promps” called “Your Obituary”beebeesworld

        13 febrero, 2014 en 23:46

  4. Wonderfull post my friend ,hugggg🙂

    14 enero, 2014 en 19:46

  5. waouhhhh!!!
    me siento mejor!!!😛

    14 enero, 2014 en 21:01

  6. S.Duque,amigo!.
    Parece mentira,yo me tomo unos días en los que tendre tiempo para plantearme entre tantas ,el tema del cigarro,gracias por aparecer con el tema antes de partir.
    Un abrazo amigo

    14 enero, 2014 en 22:18

  7. Thanks for keeping things in perspective. I love your gritty style of writing. All the best :-p

    15 enero, 2014 en 10:21

  8. @”Fumar es malo y mata.” – es la cruel verdad… he perdido varias personas queridas a causa de enfermedades mortales causadas por el tabaquismo, entre ellos mi madre, RIP… nunca he fumado y nadie fuma a mi alrededor…
    * * *
    salud, alegría y paz! con amistad, Mélanie

    16 enero, 2014 en 7:09

    • Se nota desde lejos que no has leido el artículo.
      Recuerda que Sta. Teresa se "corría" esnifando incienso y metiendose luego el crucifijo…
      Lo que realmente mata es la estupidez de dejarse llevar por los dictados del Sistema.


      16 enero, 2014 en 19:51

    • 17 enero, 2014 en 5:14

  9. Yo siempre digo que cada cual haga lo que le venga en gana con su vida y con su cuerpo!! siempre y cuando no fastidie al de al lado!!
    yo no soy fumadora, y una amiga mía acaba de morir de cáncer de pulmón y no había fumado en su vida!!
    Feliz día

    16 enero, 2014 en 9:27

  10. No soy fumador. Me gustó el artículo, tienes mucha razón en lo que planteas. Un fuerte abrazo y cuidado con lo zombies…🙂

    16 enero, 2014 en 21:00

    • Gracias Edwin, el sabi@ reconsidera mas el neci@ aclama y piensa lo que le dictan.

      16 enero, 2014 en 21:50

  11. 17 enero, 2014 en 4:03

    • In North Carolina , tobacco is our biggest cash crop. (well legal anyway). So even though I don’t smoke, it is hard to be against hard working farmers!beebeesworld

      19 enero, 2014 en 21:22

  12. Carmen S. Linares Aguado

    El tabaco fue, desde siempre, una planta sagrada. En Sudamérica la utilizaban como medicina a la que se le atribuían poderes mágicos, era utilizada en ceremonias religiosas y militares. Al término de una guerra tribal, pasar la pipa de la paz era una forma de cimentar la unión, de dejar ir las diferencias. Los indios americanos antes de la llegada de los españoles consumían tabaco con fines rituales y terapéuticos. El tabaco era una planta mágica porque “hace visible el aliento” …

    Cuando los indios americanos dieron por primera vez tabaco a los españoles, deliberadamente no incluyeron la salvia y otros ingredientes cruciales para alterar la conciencia. Se negaron a dar a conocer sustancias alteradoras de la conciencia a los no despiertos espiritualmente. Los nativos americanos vieron rápidamente que, aunque los españoles habían evolucionado en otras ciencias, sufrían de un curioso y más bien trágico retraso espiritual. Los españoles no tenían visiones, no se podían comunicar con los espíritus de sus ancestros, y no sentían la divinidad de los cuatro elementos. No sólo carecían de estas habilidades perceptivas, de las cuales ocasionalmente algunos nativos americanos carecían, sino que además ridiculizaban arrogantemente a quienes podían percibir tales cosas. Claramente los españoles no estaban listos para los rituales en los que se fumaban estas plantas. Los nativos americanos dieron a los españoles el tabaco sin las otras plantas fue una especie de guerra química, esperando debilitar a estos poderosos enemigos borrando partes de sus conciencias, para que no pudieran abrir la puerta a otras dimensiones a fin de conseguir claridad para resolver problemas.

    A finales de octubre de 1492, Rodrigo de Jerez y Luis de la Torre, compañeros de Cristóbal Colón, fueron los primeros occidentales que vieron a indios fumando tabaco. Rodrigo de Jerez los imitó en seguida, sin sospechar que al volver a España sería encarcelado y acusado de brujería por la Santa Inquisición puesto que “sólo el diablo podía dar a un hombre el poder de sacar humo por la boca ….”

    Cuando el tabaco llega a Europa, muchos ven en él un pecado al relacionarlo con un pasaje bíblico en el que se dice que todo lo que sale de la boca del hombre le mancha. En 1603, Jacobo I de Inglaterra prohíbe el tabaco “cuyo humo negro y apestoso evoca el horror de un infierno lleno de pez y sin fondo”. En Rusia, el zar Miguel Fedorovich hace cortar la nariz de los tomadores de “petún” (antigua forma de nombrar al tabaco rapé). La Iglesia actúa también y en 1621, Urbano VIII excomulga a los fumadores culpables de usar «una sustancia tan degradante para el alma como para el cuerpo».

    En 1732 el Papa Benedicto XIII, un fumador empedernido, revocó los edictos que prohibían su uso. Obviamente esa normatividad sólo aplicó en tierras cristianas, por lo que a principios del siglo XVII, mientras Europa central comenzaba a explorar los efectos terapéuticos que se atribuían al tabaco, Rusia, Turquía y China aún castigaban a los fumadores con pena de muerte.

    En Europa, a finales del siglo XVII, a raíz de la cura que logró Jean Nicot de las migrañas de Catalina de Medicis, esposa del rey Enrique II de Francia, el tabaco se incorporó a las costumbres europeas. En aquel tiempo el tabaco era llamado hierba santa o hierba para todos los males. El principio activo de esta planta recibe el nombre de nicotina en recuerdo de quien lo popularizó.

    El consumo del tabaco fue aumentando paulatinamente en Europa, aunque (dato curioso) durante todo el siglo XVIII, el tabaco no se fumaba sino que se inhalaba por la nariz pulverizado, particularmente entre las clases altas. Fue la época dorada del llamado rapé. En Inglaterra, la reina Carlota era conocida por su adicción al rapé, y en Francia, Napoleón consumía casi cuatro kilos de rapé al mes…

    17 enero, 2014 en 4:14

  13. valerio

    Compadre eres un crack, todo un genio de las palabras, si señor, has resumido todo lo que pienso perfectamente.
    La verdad es que el mundo parece estar así de mal, hemos perdido el norte, parece que ahora la culpa no es del que apuñala si no del que es apuñalado por cruzarse en su camino.
    La verdad es que yo ni siquiera he llegado a probar nada de eso en toda mi vida, ni bodas ni nada, ahora pienso probarlo.

    Saludos!!

    17 enero, 2014 en 4:24

  14. Ashley Tate

    La llegada del tabaco al viejo mundo

    Cuando el tabaco fue descubierto por dos marinos españoles que, cumpliendo ordenes de Colón, exploraban el interior de la isla de Cuba, hacía ya un mes que la Pinta, la Niña y la Santa María habían tocado tierra. Fueron las playas de San Salvador el escenario del gran hallazgo del tabaco. Cuando los dos marinos llegaron a la orilla, los nativos les recibieron con frutas, jabalinas de madera y ciertas “hojas secas que desprendían una peculiar fragancia”.

    Fue uno de estos dos marinos, Rodrigo de Jerez, quien a su vuelta a España no dudó en introducir la costumbre de fumar tabaco, por lo que tuvo que pagar un alto precio: la Inquisición lo encarceló por practicar algo pecaminoso e infernal.

    Sin embargo, el hábito se puso de moda y en el siglo XVI el fumar había sido adquirido por todo tipo de clases sociales, distinguiendo la pipa entre las más elevadas y el rollo de hojas como precursor del cigarro puro, entre las más populares. Al principio, fueron los frailes en las huertas cerradas de sus conventos los más entusiastas plantadores de tabaco, quienes lo utilizaban con fines ornamentales y medicinales. Así, el hecho de que el tabaco se cultivara preferentemente en estos lugares cerrados, llevó más tarde a dar el nombre de estancos a los comercios donde debía venderse.

    En este paseo por la historia no hay que olvidar dos curiosas anécdotas que sin duda contribuyeron a la expansión del tabaco y que tuvieron lugar en Francia e Inglaterra. La primera de ellas tiene por protagonista al embajador francés Jean Nicot, cuya buena acción puso de moda el fumar. La Reina Catalina de Médicis, quien sufría fuertes jaquecas, hizo caso al ilustre cuando le recomendó que lo tomara aspirándolo por la nariz. Los dolores desaparecieron y el rumor hizo que el tabaco, como remedio curativo, se extendiera por toda Francia y el resto de Europa. Cuando el botánico sueco Linneo publicó su Species Plantorum, no dudó en elegir el nombre Nicotiana Tabacum en homenaje al embajador.

    La segunda anécdota llega de la mano de los primeros navegantes ingleses, que bajo las ordenes de Sir Walter Raleigh, exploraron las costas orientales de Norteamérica. Su descubrimiento fue el estado de Virginia, que dio nombre al tipo de tabaco allí cultivado, y el cual no tardó en introducirse en la Inglaterra de la reina Isabel I. Años después, el tabaco se convirtió en la base económica de las colonias inglesas de la metrópoli. Y así es como los grandes viajes marítimos de los siglos XVI, XVII y XVIII alrededor del mundo contribuyeron a llevar el tabaco y el hábito de fumarlo hasta las costas de Asia, África y Oceanía. Su culminación tuvo por protagonista al siglo XIX, en plena efervescencia del movimiento romántico. A partir de ahí, el tabaco no tardó en convertirse en el más revolucionario de los fenómenos sociales.
    El Calumet o pipa de la paz

    El rito del “Calumet” o pipa de paz se practicaba entre las tribus de la Gran Pradera americana mucho antes de que los colonizadores del Lejano Oeste entraran en contacto con estas culturas.

    La ceremonia, revestida de un ritual mágico – religioso, podía tener un interés social, económico, político… En estos actos se fumaban las hojas de un tabaco perteneciente a la especie Nicotiana Rústica (único que se encontraba en estado silvestre en la región).

    Reunidos los representantes de las comunidades o las partes que dirimían entre ellas, se encendía una pipa, con la que el conductor de la ceremonia lanzaba a los cuatro puntos cardinales bocanadas de humo para pedir la ayuda del “dios de la pradera”, conocido también como el pájaro del trueno”.

    Después, la pipa iba pasando entre todos los reunidos. Compartida la fumada, se discutían los problemas que les habían convocado. Unas veces se trataba de alcanzar la paz entre las tribus. Otras de una boda, de un pacto comercial o de la iniciación de los adolescentes al mundo de los adultos. Los ritos eran diferentes según los casos; pero en ninguno faltaba el tabaco ni la fumada comunitaria.
    Mitos y leyendas

    Numerosos mitos y leyendas relacionados con el humo y el tabaco, propios de las culturas precolombinas, han llegado hasta nosotros como parte de las tradiciones arraigadas aún en numerosas comunidades indígenas actuales.

    De esta manera, los indígenas que habitan en las orillas del cauce inferior del río sucio, en Colombia, junto al istmo de Panamá creen que allí se encontraba el legendario país de Dabeida, donde existió un templo, en cuyo centro se levantaba un ídolo de oro macizo que representaba a la diosa de la tempestad. Este legendario lugar fue una tierra fría, cubierta por la nieve y el hielo, hasta que un chamán o hechicero sopló sobre ella una bocanada de humo de tabaco transformándola así en una tierra cálida y llena de vida.

    A su vez, una leyenda de los indios waraos de Venezuela relaciona el tabaco con el origen del mundo. Cuando el “pájaro del alba” (el sol) se elevó en el cielo por primera vez, pensó en una casa situada entre la tierra y el cielo, blanca y redonda como una nube de humo. El pensamiento bastó para que la imagen se hiciera realidad. A continuación, el “pájaro del alba” crea los cuatro bahanas que constituyen los cuatro elementos del humo que dan su carácter al tabaco (bahana es el nombre con que se conoce el tabaco en la región ). Los cuatro elementos del humo son la “abeja negra”, que pica fuerte cuando el fumador aspira la primera bocanada, la “abeja roja”, la “abeja amarilla” y la “mosca de miel azul”, cuyos espíritus traspasan los cuerpos y les infunden su fuerza.
    El tabaco en España

    Aparte de lo ya dicho sobre la introducción del tabaco por Rodrigo de Jerez, fueron los cronistas españoles los verdaderos transmisores de lo que hoy en día puede denominarse como la historia del tabaco en España. Crónicas como las de Fernández Oviedo y De las Casas, entre otros, contribuyeron a extender su conocimiento y uso entre los europeos indianos y continentales.

    “Tomaban el aliento y humo para sí una y dos y tres y mas vezes hasta que quedaban sin sentido gran espacio o adormidos de un grande y muy pesado sueño (…) E aquel instrumento con que toman el humo llaman los Indios Tabaco, y no a la yerva o sueño que les toma. Pero esta yerva tenían los indios por cosa muy preciada y la crían en las haciendas y heredamientos de sus amos (…) porque dicen que cuando dejan de trabajar y toman el tabaco, se les quita el cansancio. Sé que algunos cristianos lo usan, en especial algunos que están tocados por el mal de las bubas, porque dicen los tales que aquel tiempo que están así transportados no sienten los dolores de su enfermedad.”
    En un principio el tabaco llegaba a España de los indígenas, pero debido a la gran demanda nacional que existió en nuestro país a partir de la segunda mitad del siglo XVI, comenzó a llegar de la mano de los colonos.

    El desarrollo del tabaco comenzó en la marinería, para extenderse después a los sectores marginales y grupos sociales de rentas muy bajas. Sin embargo, la evolución del hábito de fumar tabaco dio lugar a que los grupos de rentas más altas se apropiaran de esta práctica, produciéndose así un aumento del consumo que no escapó a la sutileza de Hacienda. Poco a poco, esta abrumadora expansión del tabaco hizo que los gobiernos vieran la posibilidad de un gran negocio. El aumento del consumo provocó una mayor fabricación y venta, lo que obligó a sustituir la fabricación artesanal por la industrial, y se fue creando un comercio internacional que, hoy en día, sigue teniendo mucha importancia.

    A principios del s. XVII (1620) empieza a funcionar en Sevilla la primera fábrica de tabacos española bajo el nombre de La Real Fábrica de Tabacos de Sevilla, que se convertiría en la mayor construcción industrial del mundo. A Sevilla le sigue, por orden cronológico, la Fábrica de Cádiz.

    En ellas se comenzó elaborando polvo de tabaco, muy apreciado en toda Europa, y más tarde cigarros puros hechos con hojas producidas de nuestras colonias de ultramar. La gran influencia de las fábricas españolas no disminuyó cuando, bastantes años después de su puesta en funcionamiento lo hicieran otras francesas, alemanas o italianas. Más tarde, en el año 1717, un real Decreto de la Corona de España dio lugar a la fundación de la primera fábrica de tabaco en Cuba, la Real Factoría de La Habana, implantando así un régimen de monopolio para la naciente industria cubana.

    A lo largo del siglo XVIII, los precios del tabaco se dispararon, lo que contribuyó a un aumento de la presión fiscal y a un acercamiento del fumar hacia los grupos adinerados.

    El tabaco de humo (sin previa elaboración) quedaba destinado entonces al resto de la sociedad, y el consumo de rapé (tabaco aspirado) se convertía en el mayor ritual costumbrista y social de Europa propio de las sociedades burguesas y aristocráticas.

    Pero a finales de este siglo se produjo un cambio en los hábitos de consumo de tabaco. De nuevo, los grupos sociales con más renta acabaron por apropiarse del tabaco de humo, hasta entonces considerado como mercancía marginal, por lo que Sevilla se lanzó a la confección del cigarro puro, abandonando cada vez más el rapé. Poco después se unirían a esta producción las factorías de Madrid, Alicante, La Coruña, San Sebastián y Bilbao, lo que hizo del cigarrillo el gran protagonista del nuevo panorama social.

    Desde finales del siglo XIX y comienzos del presente, el cigarrillo ostenta ya una primerísima posición en el mercado. Y mientras el abaratamiento y la masificación de la producción contribuye a que todas las clases sociales tengan un fácil acceso al tabaco, las formas antiguas de tomarlo van quedando relegadas al pintoresquismo y la rareza curiosa. No hay duda de que el fumar se ha convertido en un hecho universal.
    Los otros usos del tabaco

    Cuando escuchamos la palabra tabaco, la primera imagen que nos viene a la cabeza es un cigarrillo, tal vez un cigarro puro o una pipa, y raramente las barrocas cajitas de polvo de tabaco para aspirar o rapé. Puede que, también recordemos las advertencias de las autoridades sanitarias, ya que existe un consenso científico mundial sobre la evidencia de que el hecho de fumar conlleva riesgos para la salud. Sin embargo, la planta del tabaco hace honor a la denominación de panacea antárquica que recibió a su llegada al Viejo Continente y cuenta con múltiples e insospechadas aplicaciones.

    En los albores de su historia, los indígenas la creían divina y su humo o sus hojas, mezcladas con cal de conchas marinas molidas, no faltaban en los rituales y ceremonias religiosas. También la utilizaban como estimulante, medicina y fuente de placer. Estos usos continuaron vigentes en la Europa de los siglos XVI y XVII, cuando se la conocía como hierba para todos los males, hierba santa, hierba vulneraria de las Indias…

    Además, por aquel entonces conoció otra nueva aplicación: la ornamental.

    En nuestros días (y en nuestra sociedad occidental), las plantas de tabaco no abundan en los jardines ni las macetas de los balcones. Nadie aspira rapé para calmar sus dolores de cabeza o se pone una cataplasma de hojas de tabaco para curar una herida.

    Pero el tabaco sigue siendo un regalo de la naturaleza con muchas posibles aplicaciones, como las que podemos leer a continuación:

    Insecticida: La nicotina contenida en el polvo o los restos agrícolas o industriales de hojas y plantas de tabaco, se utiliza con éxito como insecticida agrícola. Estos restos aplicados a las plantas cultivadas y las tierras de labor actúan como un efectivo exterminador de patógenos y gérmenes sin los efectos secundarios negativos sobre el medio ambiente y la salud que pueden tener los insecticidas de síntesis química.

    Ácido cítrico: El tabaco es rico en ácido cítrico, especialmente algunas variedades como el Makhorka, cuyo contenido en este ácido es del 6 al 8% (el limón, considerado como el fruto más rico en ácido cítrico, no llega al 6%). La extracción integral de ácido cítrico como fase posterior a la extracción de la nicotina se probó con éxito, a escala semi-industrial, en el instituto de Krasnodar en la Unión Soviética en los años 30.

    Papel: Los tallos del tabaco suelen desecharse como un producto sin valor. Sin embargo, investigadores búlgaros ensayaron y pusieron a punto una técnica de extracción de la celulosa contenido en los tallos del tabaco y su posterior blanqueo industrial para su transformación en papel de imprimir y escribir.

    Aceites industriales: Varias experiencias han conseguido la puesta a punto de una técnica consistente en la extracción de los aceites contenidos en las semillas del tabaco. Se trata de aceites no comestibles pero con una gama de aplicaciones industriales importante como puede ser la fabricación de pinturas.

    Proteínas comestibles: A partir de las hojas o de las plantas completas de tabaco se ha conseguido extraer proteínas de un alto valor nutritivo y dietético para el hombre. Estas proteínas pueden utilizarse para alimentar personas con dificultades para su nutrición.

    Varias plantas semi-industriales y experimentales en Estados Unidos, Japón, Canadá, etcétera, han aplicado procedimientos con rendimientos técnicos y económicos que podrían servir de base a una nueva industria tabaquero-alimentaria con aplicaciones dietéticas y farmacéuticas importantes.

    Chimó: Se trata de una pasta de consistencia blanda obtenida de extractos acuosos, fluidos de los desperdicios del cultivo, curado y transformación de los tabacos (secos) de fumar, tratados por el calor en grandes pallas o recipientes metálicos puestos al fuego sucesivamente hasta evaporación del medio líquido. La pasta resultante se decanta y deja secar hasta consistencia semi-sólida. Este es el “chimó en rama” del que se empaquetan el llamado “chimó embojotado” o “chimó aliñado”, listo para su venta y consumo. De él se toman pequeñas porciones, como dos granos de arroz que se adhieren detrás de los dientes anteriores produciendo una fuerte salivación (debe escupirse con frecuencia) y provocando una cierta euforia, disminuyendo el apetito y aumentando la capacidad de trabajo (parecido a lo que experimentan los masticadores de coca en Bolivia y Perú). Suelen usarlo los indígenas y criollos de los Llanos venezolanos y colombinos.

    Paneles decorativos: Mediante técnicas análogas a las utilizadas para fabricar paneles de aglomerado con serrín y trozos o desperdicios de madera, se puede introducir en la mezcla restos de cosecha, de la industria y tallos de tabaco secos y troceados o molidos. El resultado es un aglomerado de un bello “color tabaco” muy decorativo, con el que se puede dar aprovechamiento económico a restos de tabaco sin otra utilidad.

    Sirven para cubrir superficies y formar biombos separadores de aspecto y color atractivos. Al parecer se han fabricado en Cuba, de donde nos llegó la idea.

    Licor: Su uso alternativo nacional por excelencia. Tabaquito es su nombre y su sabor delicioso… Es típico de Almendralejo (Badajoz).

    Condimento: El chef de uno de los hoteles más emblemáticos de Madrid, David Millet, utiliza tabaco como condimento “secreto” en uno de sus más exitosos platos: la lubina a la sal.

    17 enero, 2014 en 4:33

    • Excelente estudio, mil gracias Ashley.

      18 enero, 2014 en 12:03

  15. WordsFallFromMyEyes

    Used to smoke in their offices while attending to patients!!!

    I’m not a smoker, but only because I never took to it. I didn’t like breathing in pollution deliberately. I never had a problem with drinking, mind, so each to their own.

    I didn’t like the days (yes not so long ago) that restaurants and planes were filled with smoke – it wasn’t fair, but I also think things have got really extreme on poor smokers these days. I think if an establishment – a pub, restaurant, whatever wanted to choose to allow smoking, I believe they should be able to – not have the government say “You may not choose this”. I think if they banned drinking in restaurants my spirit would be so outraged I’d sit on the steps of Parliament House, drinking to the death.

    I didn’t know you’re in the medical profession – surely though you see smoking kills? But yes, I know, even kinky sex can kill (Michael Hutchence – https://www.google.com.au/search?client=safari&rls=en&q=how+did+michael+hutchence+die&ie=UTF-8&oe=UTF-8&gfe_rd=cr&ei=X1nbUuyOK8iN8Qe5noCQCQ ). So what can I say!🙂 Each to their own, is what I say.

    This was interesting reading. I had no idea though smokers’ cognitive function lapses when they give up – they don’t publicise that much!

    19 enero, 2014 en 5:52

    • Tobacco war is a way of covering world depoblation, chemtrails, industrial and gasoil smokes, etc.

      20 enero, 2014 en 15:13

  16. Alejaté de los dogmas de la gente desconsiderada y maleducada.
    Adelante siempre, Super.

    19 enero, 2014 en 12:56

  17. Maurice E. Lavan

    Mas que interesante, excelente planteamiento, fuera de los documentales rancios de las imposiciones del Sistema y sus palmeros tragateles.
    Si quieres ocultar algo ponlo a la vista de todos. Ya se ocuparán los “medios” y sus trágalas de desmentirlo y ridiculizar a sus divulgadores…

    19 enero, 2014 en 13:10

  18. Yo siempre he creído que falta un estudio sobre la población fumadora de siglos pasados, en que el tabaco era, eso, tabaco. Me refiero a los aborígenes que lo consumían antes de la llegada de los europeos. Si de unos huesos se pueden sacar tantos datos como enfermedades, fracturas, alimentación, enfermedades, ¿por qué no se sacan datos de la influencia del tabaquismo antes del siglo XX?

    19 enero, 2014 en 17:26

    • Simplemente porque no los hay, el tabaco es una planta natural, no como el humo de los vehículos o los aditivos alimentarios.
      https://superduque777.wordpress.com/2013/08/24/2809/

      19 enero, 2014 en 22:22

  19. Fer Fernandez Yopis

    19 enero, 2014 en 23:12

  20. Good Night
    Kisses…..Araan

    21 enero, 2014 en 23:37

  21. Hola Duque, te conozco por tu visita. Gracias porque tienes un magnífico Blog con muchas aportaciones. Deseo hacer la mía respecto al tabaco, va a ser muy breve ya que sino tendría que exponer muchas cosas.
    En primer lugar afirmar que, si siguiese siendo una contumaz fumadora iría de “mono” en “mono” por no poder fumar cuando lo “necesitase”. Fui fumadora desde los 14 hasta los 35 años. ¡Imagínate! Lo que sé es que tenía que subir cuestas y me ahogaba y que cuando fumaba, una especie de “neblina” calmaba mi cerebro. Ahora no deseo eso. Ahora si toso es por los químicos del medio”ambiente”, chemtrails y demás porquerías que nos meten sí o SÏ, queramos o no, porque esta “cultura” te aboca a demasiadas cosas equívocas.
    Ahora bien, entré en mi “cultura” propia. Salí a mi propio conocimiento. Desperté la parte de mi ser más importante: mi Espíritu. O bien me despertaron. No me arrepiento de haber dejado de fumar, considero que someter a animales y a bebés al humo del “tabaco” que te venden no es “tabaco”, es parte de un sometimiento innecesario y que corresponde muy bien al sistema en el que estamos envueltos. Desgraciadamente estamos en un punto donde “comer” es ingerir venenos, uno tras otro. Respirar, lo mismo. Ahora cada cual es libre de hacer lo que estime. Conozco mucha gente fumadora pero los que realmente están por la Naturaleza no fuman ni se endiñan drogas. No participo en ningún tipo de “droga”, cuando necesito un ibuprofeno, muy de tanto en tanto lo hago a trozos… aborrezco cualquier química. Mi cuerpo “sabe” lo que ingiere, te lo aseguro, y hay cantidad de productos que ya no tomo porque no me sientan bien, ni siquiera eso que llaman “infusiones” porque me dan auténticas patadas.
    Hace muchos años que dejé de fumar y no me arrepiento, es más ni me acuerdo. Si volviese a nacer en este Plano de Existencia no fumaría, pero nacer a estas alturas significa veneno garantizado para Todas las Criaturas. Mi intento es que podamos ir abriendo brechas porque nuestro Planeta, nuestra Madre, toda Ella, de verdad necesita Volver, sobre todo el resto de Criaturas. Nosotros necesitamos volver a Ella. Si viviésemos en un poblado fumaríamos hojas de tabaco o de coca para aliviar nuestros males temporeros. Pero fumar alquitrán y otros adimentos tiene tela. Un beso para todos los Forer@s!

    21 enero, 2014 en 23:56

    • Si en líquidos; 16 litros menos de aceite; 11 kgs,
      Que sería de tí sin la @rrob@…
      Todo de lo que se abusa es malo, incluso dejarse llevar por las modas de la dictadura del Sistema…

      22 enero, 2014 en 4:01

      • Pues tienes razón, con @rrob@ o sin ella soy lo mismo. La uso para ahorrar masculino y femenino. ¿Qué son las modas de la dictadura del sistema? saludos amig@

        23 enero, 2014 en 17:35

  22. Excelente artículo. Una invitación a reflexionar sobre como se ejerce la manipulación de los datos, según los intereses que haya detrás.

    22 enero, 2014 en 17:25

  23. “Vivimos la dictadura del palurdismo ilustrado, donde los científicos son una especie de profetas saca muelas que ayer nos decían que comer huevo era malo para el colesterol y hoy ya nos dicen lo contrario.” Eres muy generoso. Los científicos, los funcionarios, los periodistas y muchos grupos ecologistas parecen ser empleados de diversas corporaciones. En general su universo se reduce a antitabaco, antimarihuana y salven a los panda.

    24 enero, 2014 en 14:04

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